Boletín NC&T Vol. 1, No. 520 5 de Octubre de 2007.
Pocos científicos están investigando para divisar los posibles efectos del cambio climático en los sistemas del manto freático. El conocimiento de cómo las aguas subterráneas están respondiendo al cambio climático es alarmantemente escaso. Un equipo de científicos hace hincapié en la necesidad vital de predecir sus impactos en el agua del subsuelo.En su estudio, señalan que la única manera de hacer tales predicciones es con interacciones simuladas entre los suelos y las plantas que son esenciales para determinar las sensibilidades de los sistemas suelo-agua-vegetación frente al cambio climático.
En su reciente investigación, estos científicos, del CSIRO en Australia, y del Servicio de Investigación Agrícola (ARS) en Estados Unidos, generaron patrones diarios del tiempo meteorológico, que coinciden con los registros históricos y con los climas pronosticados para la época en que la concentración del dióxido de carbono en la atmósfera sea el doble de la actual. Para esta labor, usaron un Modelo de la Circulación General (GCM) de la atmósfera. Los datos meteorológicos diarios resultantes fueron introducidos en la entrada de un modelo de suelo-agua-vegetación que representaba el agua absorbida por el suelo, el flujo de agua, y el almacenamiento en el suelo, así como la evaporación de superficie, la captación vegetal, la transpiración del agua, y el drenaje profundo debajo de las raíces de árboles y céspedes que actúan como mecanismo de recarga del manto freático.
Los modelos con los que se efectuaron las simulaciones mostraron que los cambios en las temperaturas y en la lluvia afectaron a las tasas de crecimiento y al tamaño de las hojas de las plantas, lo que impacta sobre la recarga del manto freático. En algunas áreas, la respuesta de la vegetación al cambio climático causaría que la recarga media disminuyera, pero en otras áreas la recarga del manto freático sería de más del doble que la actual.
Según los autores, el resultado de esta investigación es vital para las autoridades responsables de velar por un uso correcto de la tierra y del agua, y para los estamentos oficiales de todo el mundo que se ocupan de trazar políticas medioambientales.
Para cuando ese escenario probable de la atmósfera de la Tierra albergando el doble de CO2 que ahora se vuelva real, la recarga del manto freático, según indica el estudio, puede aumentar drásticamente en algunas áreas a medida que los cambios en la lluvia sean amplificados por los sistemas suelo-agua-vegetación que controlan la recarga de la capa freática. Con independencia de que tal respuesta se vea como un beneficio o como un problema, la magnitud potencial de los cambios es motivo sobrado para averiguar todo cuanto sea posible acerca de estos sistemas, y mejorar las predicciones y la capacidad de adoptar las medidas pertinentes.
En muchos países, los recursos hídricos del subsuelo aportan una gran parte del suministro de agua total. Por ejemplo, en Dinamarca, donde un 99 por ciento del suministro de agua depende de la capa freática.
¿Tiene la especie humana sus manos manchadas con sangre de mamut? Los científicos han discutido durante mucho tiempo la importancia relativa de la caza por parte de nuestros ancestros, y la de los cambios climáticos globales en el proceso que llevó a los mamuts hacia su extinción. Un nuevo estudio hace uso de modelos climáticos y de la distribución de los fósiles para establecer que el mamut lanudo se extinguió fundamentalmente por la desaparición de su hábitat debido a los cambios de temperatura, siendo la caza humana la gota que colmó el vaso.
Se está poniendo cada vez más difícil culpar al Sol de causar el aumento gradual en las temperaturas globales que están viéndose actualmente en los registros climáticos.
Ahora que los científicos han alcanzado un consenso general de que las emisiones del dióxido de carbono de las actividades humanas son la causa fundamental del calentamiento global, la próxima pregunta es: ¿Cómo detenerlo? ¿Podemos simplemente reducir las emisiones, o necesitamos eliminarlas por completo? La respuesta ha estado clara para muchos científicos, y un nuevo estudio, desarrollado por científicos del Instituto Carnegie, confirma una vez más que las medidas a medias no funcionarán. Para estabilizar el clima de nuestro planeta, necesitamos encontrar maneras de lograr reducir las misiones a cero o a casi cero.
Después de meses interminables en el continente más frío y seco de la Tierra, azotados por feroces vientos, unos investigadores han concluido la temporada inaugural de un esfuerzo multianual sin precedentes para extraer el registro más detallado de la presencia de gases de efecto invernadero en la atmósfera de la Tierra durante los últimos 100.000 años.
