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08 enero, 2009

Israel puede ser juzgado por crímenes de guerra

Por Mel Frykberg

RAMALAH, Palestina, 7 ene (IPS) - Israel ha cometido crímenes de guerra y debe ser juzgado por un tribunal internacional, afirmó Raji Sourani, presidente del no gubernamental Centro Palestino para los Derechos Humanos, con sede en la ciudad de Gaza.
 
 "El repetido bombardeo de edificios civiles claramente marcados, en los que se escondían civiles, cruzó varias líneas rojas del derecho internacional", dijo Sourani a IPS.

El delegado de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) en Gran Bretaña, Manuel Hassassian, dijo que su administración iniciará un proceso legal contra los líderes israelíes que considera responsables de crímenes de guerra en Gaza, según informes de prensa palestinos.
 
Otros 22 palestinos murieron por los bombardeos de este miércoles, cuando la israelí Operación Plomo Fundido entró en su día 11. Algunas de las víctimas murieron al ser bombardeado un patio de juego para niños cerca de una mezquita en el distrito de Jeque Radwan, en la ciudad de Gaza.

Seis israelíes fueron tratados por estar en estado de shock a causa de varios cohetes lanzados por Hamás (acrónimo árabe de Movimiento de Resistencia Islámica) contra las ciudades del sur de Israel.

El comentario Hassassian fue hecho ante el bombardeo israelí de una escuela de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en el campamento para refugiados de Jabaliya el martes, en el que murieron más de 40 palestinos.

Otras varias escuelas en la Franja de Gaza fueron también atacadas en los últimos días.
 
Hasta ahora, la Operación Plomo Fundido ha causado la muerte de más de 600 palestinos, entre ellos gran cantidad de civiles. Casi 3.000 han resultado heridos. Del lado israelí han muerto 11 personas, entre militares y civiles. La ONU llamó a una investigación, señalando que, antes de la actual operación, Israel había recibido coordinadas precisas de todos los edificios del foro mundial en Gaza.

Por su parte, el Comité Internacional de la Cruz Roja condenó un ataque israelí contra dos miembros de la Media Luna Roja Palestina la semana pasada. La Cruz Roja dijo que los médicos contaban con chaquetas fluorescentes, sus ambulancias estaban claramente identificadas y tenían sus luces intermitentes encendidas.

Nihal Al Akhras, presidente de los Comités Palestinos de Atención Médica, pidió a la comunidad internacional que presionara a Israel para que detuviera los ataques a instalaciones y trabajadores médicos en la Franja de Gaza.

Los comentarios de Akhras fueron hechos tras el bombardeo el martes del hospital de Ad Dura en el distrito de Rimal, en la ciudad de Gaza. Tres clínicas móviles provistas por la organización no gubernamental danesa DanChurchAid también fueron destruidas.

"Hemos podido ayudar a los heridos hasta ahora gracias a que nuestros vehículos han estado presentes y preparados dentro de Gaza. Esta posibilidad de ayuda de emergencia está ahora en ruinas", dijo Henrik Stubkjer, secretario general de DanChurchAid.

"Estamos profundamente horrorizados porque los ataques israelíes directamente impiden los esfuerzos de ayuda humanitaria", añadió. Según DanChurchAid, las clínicas estaban claramente identificadas con cruces rojas y estacionadas en instalaciones de la Unión de Atención Médica. "Un médico palestino y tres estudiantes de medicina murieron durante la campaña de bombardeos israelí que comenzó el 27 de diciembre", dijo a IPS el portavoz del Hospital Shifa de Gaza, Sammy Hassan.

Aunque Israel niega que deliberadamente dirija sus ataques contra civiles, la lectura entre líneas de los informes de los medios israelíes y las
declaraciones de los líderes militares sugiere que proteger la vida de los civiles palestinos es algo secundario.

Altos mandos de las Fuerzas de Defensa de Israel admitieron que la estrategia es usar un enorme poder de fuego en el terreno para proteger a los soldados israelíes durante los combates en áreas civiles.

"Para nosotros, ser cauteloso significa ser agresivo", dijo un funcionario de defensa. "Desde el momento en que entramos (a Gaza), hemos actuado como en una guerra. Esto crea un enorme daño al terreno".
 
"Cuando sospechamos que un combatiente palestino se esconde en una casa, disparamos un misil y luego dos proyectiles desde un tanque, y luego con una topadora destruimos la pared. Esto causa daño pero evita la pérdida de vida entre los soldados" israelíes, indicó.

Las fuerzas de Israel sufrieron significativas bajas durante la guerra de Líbano en 2006, y por ello los altos mandos pensaron que si esto se repetía se podría erosionar la moral pública y la voluntad política. El gabinete israelí tomó todo esto en cuenta antes de lanzar su operación en Gaza.

Además, la limitada reacción mundial, debido a la falta de presencia de medios internacionales en Gaza por la prohibición israelí de ingreso, parece fortalecer a Israel. Aun durante la guerra en Líbano, después de varios ataques graves contra la población civil, el cese del fuego tardó dos semanas en implementarse. No obstante, Israel no ha permanecido completamente inmune a la indignación internacional. Ante la presión, aceptó crear un corredor humanitario cerca de la ciudad de Gaza.

Las operaciones militares serán suspendidas por tres horas todos los días para permitir que la ayuda humanitaria alcance a la cercada población de Gaza a través de este corredor.

21 junio, 2007

¿Por qué los enfrentamientos?

  Actualizado 2:00 A.M. (hora local)

  La Habana, jueves 21 de junio de 2007. Año 11 / Número 172

Periódico Granma

ELSON CONCEPCIÓN PÉREZ
elson.cp@granma.cip.cu

Parecieran signados por el oficio de la muerte. Las luchas internas entre palestinos ya suman una buena cantidad de víctimas a la larga lista de los que han sido masacrados por los soldados de Israel o los cohetes lanzados desde helicópteros y aviones de guerra de factura norteamericana.

Grupos armados por las
calles de Gaza.

¿Por qué se matan entre ellos?, es la pregunta sin aparente respuesta entre quienes no conciben esas batallas entre partidarios de Al Fatah o de Hamas, en las calles de Gaza.

En las últimas jornadas más de 140 palestinos murieron y cientos fueron heridos en esos enfrentamientos.

Hoy se teme, incluso, a que una guerra civil de impredecibles consecuencias se esté incubando en esos territorios.

Las treguas fallidas, los acuerdos endebles, y las contradicciones intrínsecas, y más que todo la presencia perenne de factores foráneos influyendo en la realidad de la zona, marcan la pauta de una sinrazón que suma más sangre a la ya abonada tierra sagrada.

Pero nada de lo que ocurre hoy entre los grupos palestinos se ha formado de un día para otro. Todo tiene su antecedente en la larga lucha de 59 años de una población marginada, masacrada, expulsada de sus tierras, o viviendo en campos de refugiados dentro y fuera de lo que algún día se reconoció como su país.

Es el resultado directo de la guerra de agresión que contra esa población ha realizado y realiza Israel con la ayuda y el consentimiento de Estados Unidos, y ante el silencio de la comunidad internacional.

Son casi seis décadas de puro genocidio. De resoluciones de la ONU que no se cumplen. De acuerdos de paz que vienen y van como el mismo vuelo de las máquinas de la muerte que surcan el cielo palestino para lanzar su carga contra edificios, escuelas, niños y mayores.

Es, quizás, resultado de la impotencia, al comprobarse cada día que mientras los palestinos quieren la paz en las tierras que le pertenecen, Israel los ataca, construye muros para encerrarlos, los caza con sus bombas en los diarios asesinatos selectivos. Y eso se hace sin que exista una sola condena a Israel en la ONU, donde Washington, con su poder de veto, elimina toda posibilidad de la más mínima crítica.

¡Qué frágil es el mundo del siglo XXI, al que ha llegado el tema de Palestina sin solución y sin perspectiva!

Vale la pena recordar que tras una campaña mediática internacional de Occidente, exigiendo que se hicieran elecciones y eligieran un gobierno, el reto fue aceptado.

Hubo comicios con presencia de observadores internacionales que lo declararon totalmente limpio, sin embargo, al resultar vencedor el grupo Hamas —tildado de terrorista por Estados Unidos—, tanto Bush como la Unión Europea rechazaron el resultado, bloquearon a los territorios palestinos y han declarado una guerra que mata a pobladores por hambre y por balas.

La administración Bush ha jugado la carta de la división entre las distintas facciones, a la par con su apego a la posición israelí, como componente responsable máximo de la tragedia en los territorios ocupados.

Esto ha conllevado a concesiones, mientras se atizan las discrepancias, de manera que un aparente callejón sin salida aparezca en la perspectiva occidental, con las divisiones internas como bandera justificativa.

"Todos están disparando contra todos", dijo un director de hospital en Gaza, citado por la agencia Reuters, definición que explica por sí misma, tan lamentable confrontación interpalestina.

En este contexto, debían coincidir, tanto Al Fatah como Hamas, en que con sus enfrentamientos no solo están abonando el suelo patrio con más sangre inocente, sino que han caído en el vacío que buscan Tel Aviv y Washington, en su afán por desviar la atención sobre la verdadera guerra, la de agresión que lleva a cabo a diario Israel con la ayuda de Estados Unidos.

Más vale tarde que nunca, y es de esperar que el diálogo sustituya las acciones armadas y todas esas fuerzas converjan unidas contra el verdadero enemigo (Israel).

Los últimos elementos relacionados con la crítica situación, refieren la creación por parte de la Autoridad Nacional Palestina de un gobierno de emergencia radicado en Cisjordania, que excluye al movimiento Hamas del actual primer ministro y que controla toda Gaza.

Tanto Israel como Estados Unidos expresaron de inmediato su beneplácito por la instalación de un gobierno sin la presencia de Hamas.

Incluso, Washington prevé levantar las sanciones económicas impuestas a los palestinos en Cisjordania, algo que podría llevar a la Unión Europea a tomar una medida similar.

En tanto, Israel, en boca de su viceministro de Defensa, Ephraim Sneh declaró que fuerzas del ejército comenzaron a ser desplegadas en el norte de la Franja de Gaza.

Todos estos elementos hacen pensar en que aunque los enfrentamientos han cesado o disminuido, los factores externos vuelven a atizar brasas, mientras Gaza y Cisjordania aparecen a la luz pública como dos componentes, uno bajo el control de Hamas y otro de Al Fatah.

20 junio, 2007

Bush y Olmert defienden a Abbas en el enfrentamiento palestino

Bush y Olmert defienden a Abbas en el enfrentamiento palestino

Miércoles, 20 junio 2007
IBLNEWS, AGENCIAS

El presidente de EE.UU., George W. Bush, y el primer ministro israelí, Ehud Olmert, defendieron hoy al presidente palestino, Mahmud Abbas, en el enfrentamiento entre los principales grupos palestinos y lo describieron como una "voz moderada".

Olmert afirmó que quieren "fortalecer a los moderados" y harán todo lo posible por colaborar con Abbas, mientras que Bush aseguró que ese dirigente es "el presidente de todos los palestinos".

"Nuestra esperanza es que el presidente Abbas y el primer ministro (Salam) Fayad se fortalezcan hasta el punto de que puedan llevar a los palestinos por una nueva dirección", dijo Bush en el Despacho Oval, antes de comenzar su reunión con Olmert, que llegó el domingo a Estados Unidos.

El presidente señaló que ambos mandatarios abordarán "una estrategia común para luchar contra los extremistas".

Por su parte, Olmert afirmó que se reunirá con Abbas para tratar la forma de mejorar la calidad de vida en Cisjordania y también el proceso de paz.

El primer ministro dijo que es necesario cierto trabajo preparatorio "para comenzar pronto las negociaciones sobre la creación de un Estado palestino", algo que consideró que es "el objetivo final".

No obstante, colocó el combate contra el terrorismo como un "pre-requisito".

Bush también enfatizó la importancia de reanudar las conversaciones para hacer realidad "la visión de dos estados que viven uno al lado del otro".

"Es importante para la gente moderada, para los palestinos ordinarios poder aspirar a algo", dijo.

El grupo islámico Hamas dio un vuelco a la situación política en los territorios palestinos la semana pasada al tomar por la fuerza control de la Franja de Gaza, donde residen 1,5 millones de personas.

Olmert dijo que su país "será muy sensible a las necesidades en Gaza".

"Israel no será indiferente al sufrimiento humano en Gaza", prometió el primer ministro, quien calificó las acciones de Hamas en la franja mediterránea como "atroces e intolerables".

"Fue Hamas quien atacó al Gobierno de unidad (formado con Al-Fatah, el grupo liderado por Abbas), ellos tomaron la opción de la violencia", señaló, por su parte, Bush.

El presidente dijo que lo que sucede en los territorios palestinos es parte de una lucha entre el extremismo y las fuerzas democráticas, y lo comparó con la situación en Irak.

Afirmó que el futuro de Irak tendrá un gran impacto en todo Oriente Medio. "Si fracasamos, los extremistas tendrán un refugio seguro" en Irak, recalcó
.

© IBLNEWS. New York 2007

 

13 junio, 2007

Guerra de los seis días: Viviendo con las consecuencias

 
Redacción BBC Mundo

¿Por qué importa todavía una corta y rápida guerra que ocurrió en Medio Oriente hace 40 años? Porque árabes e israelíes, y el resto del mundo, todavía viven con las consecuencias.

La Guerra de los Seis Días, en junio de 1967, fue una victoria extraordinaria para Israel y una derrota humillante para los árabes.

El Estado judío, creado menos de dos décadas antes, destruyó las fuerzas armadas de Egipto, Siria y Jordania en sólo seis días. O en las palabras de un escritor árabe, la destrucción fue "más rápida que lo que toma encender un fósforo".

Israel demostró su destreza militar y, de un golpe, aumentó significativamente el territorio bajo su control, capturando el desierto del Sinaí, la Franja de Gaza, las Alturas del Golán, Cisjordania y, en un acto de enorme importancia simbólica, Jerusalén Oriental, unificando su ciudad santa.

LA GUERRA Y EL PANARABISMO

La guerra cambió dramáticamente el paisaje de Medio Oriente, de una forma que sólo se hizo evidente gradualmente.

Primero, le dio un golpe fuerte, quizás mortal, al Arabismo: el sueño de un sólo Estado árabe unido, que se extendiera desde el Atlántico hasta el Golfo.

Pero también fue un golpe para su paladín, el carismático presidente egipcio Gamal Abdel-Nasser.

El Arabismo persistió como sentimiento, pero la guerra de junio lo redujo a su mínima expresión.

Muchos consideran que la derrota de los árabes marcó el principio del "renacimiento islámico" en la región, con los islamistas tomando la bandera de las manos de quienes consideraban como nacionalistas árabes desacreditados.

ISRAEL Y ESTADOS UNIDOS

Segundo, la guerra cambió la relación entre Israel y Estados Unidos.

Con el presidente Dwight D. Eisenhower en los '50, las relaciones de los estadounidenses con el joven Estado judío habían sido más bien frías. Su principal proveedor de armas era Francia, no EE.UU.

No obstante, tras la guerra de junio, con la decisión del presidente Lyndon B. Johnson de armar a los israelíes con aviones de combate F-4, la relación empezó a convertirse en la asociación estratégica que conocemos hoy en día.

LA OCUPACIÓN

Tercero, la guerra tornó a Israel en una fuerza de ocupación, que gobierna a más de un millón de palestinos.

Con el tiempo, la opinión israelí se empezó a polarizar entre quienes pensaban que quedarse con los territorios era bueno o malo.

Quienes proponen la "profundidad estratégica" alegan que el Israel de antes de 1967 era más difícil de defender que un estado que tenía el Sinaí, Cisjordania y el Golán como espacio amortiguador.

La facción pacifista israelí, en contraste, argumenta que la presencia militar en los territorios, que contienen una población palestina furiosa y resentida, es tan corrosiva para los invasores como para los invadidos.

Señalan que entregar territorios tras una negociación beneficiaba tanto a los israelíes como a los árabes.

LOS INTENTOS DE PAZ

Cuarto, la guerra cambió fundamentalmente la naturaleza del conflicto árabe israelí y el carácter de las negociaciones de paz en la región.

Desde ese momento, la esencia de cualquier acuerdo pasaría por el intercambio de tierra por paz. Si Israel devolvía los territorios, los países árabes tendrían que aceptar vivir en paz con el Estado judío.

Esa idea fue plasmada en la resolución 242 del Consejo de Seguridad de la ONU en 1967, que se convirtió en la base de los futuros esfuerzos por conseguir la paz.

LA SITUACIÓN HOY

40 años más tarde, Israel ha entregado dos de los territorios que conquistó en 1967: el desierto del Sinaí, que le devolvió a Egipto como parte de los acuerdos de Camp David de 1978; y la Franja de Gaza, que pasó a manos de la Autoridad Nacional Palestina después del retiro unilateral de Israel en 2005.

Israel mantiene su presencia en Cisjordania y las Alturas del Golán y se refiere a Jerusalén como su "capital indivisible y eterna".

Ha pagado un costo político por hacerlo. Dos intifadas o levantamientos palestinos, a finales de los '80 y en 2000, demuestran que el común de los palestinos está muy lejos de reconciliarse con la idea de una ocupación israelí de largo plazo. Y los reclamos de pertenencia de terrenos en disputa han contribuido a la erosión del apoyo internacional a Israel, por ejemplo en Europa.

Algunos israelíes también le temen a lo que ahora se conoce como la bomba de tiempo demográfica: la idea de que eventualmente habrá más árabes que judíos en los territorios que Israel controla.

Ese fue uno de los factores que llevó al primer ministro Ariel Sharon a tomar la polémica decisión de retirarse unilateralmente de Gaza en 2005.

Aunque escurridizo, el acuerdo tierra-por-paz sigue siendo la meta de la diplomacia en la región.

03 febrero, 2007

PALESTINA: Cerco económico, el asesino silencioso

Por Nora Barrows-Friedman

BELÉN, Palestina, 31 ene (IPS) - Desde hace un año, los palestinos sufren un bloqueo israelí que ha afectado severamente a cada una de las ciudades en la franja de Gaza y en Cisjordania. No se trata de un sitio con misiles y artillería, sino un calculado ataque a la columna vertebral de su economía.

Debido a la estrategia israelí, estadounidense y europea para paralizar la precaria economía de los territorios ocupados durante el último año, la vida diaria de los palestinos se ha convertido en una lucha constante para conseguir alimento y poder realizar sus negocios.

Apenas asumió en febrero pasado el nuevo gobierno palestino, a cargo del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas), Israel dejó de transferir a las autoridades de Gaza entre 50 y 55 millones de dólares en impuestos mensuales que recolecta en nombre de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), como castigo a esa organización.

En acciones paralelas apenas un mes después, Estados Unidos y la Unión Europea adoptaron sanciones económicas contra la ANP que afectaron a toda la población, bajo condición de que el Hamas "reconozca" a Israel y "renuncie" a la violencia.

Además, desde entonces Israel ha trabajado duro para presionar a las organizaciones humanitarias internacionales y a los países donantes para que suspendan sus proyectos en Palestina.

Las sanciones han causado errores irreparables en todos los territorios ocupados.

Desde inicios de 2006, el índice de pobreza en Cisjordania y Gaza se disparó. En noviembre pasado, la Organización de las Naciones Unidas publicó un informe según el cual el número de palestinos incapaces de satisfacer sus necesidades básicas se incrementó 64,3 por ciento en la primera mitad del año pasado.

En Cisjordania, el desempleo afecta a 60 por ciento de la población económicamente activa.

El mes pasado, Israel permitió la transferencia a la ANP de 100 millones de dólares, el valor de los impuestos retenidos en dos meses. El gobierno israelí tomó la decisión en diciembre, pero no la puso en práctica hasta verificar que el Hamas no estuviera directamente a cargo de la administración de los fondos.

La liberación de esos recursos le permitirá a la mayoría de los palestinos en Cisjordania sostener a sus familias unos días más, pero los 100 millones de dólares son apenas una gota en el mar, ya que la pobreza y el desempleo aumentan.

El severo impacto de las sanciones económicas se ha propagado a todos los sectores de la sociedad.

Iyad, un maestro de la escuela pública, dijo a IPS que sólo le han pagado siete de 12 meses de salario desde que comenzaron las sanciones. "Algunos maestros han tenido que asumir un segundo o tercer empleo para mantener a sus familias. Otros ya abandonaron su profesión", señaló.

Cuando se le preguntó sobre los efectos de las sanciones en sus estudiantes, Iyad dijo: "Algunas familias son tan pobres que no pueden comprarle a sus hijos nuevas mochilas ni uniformes. Los niños y niñas vienen a la escuela deprimidos y furiosos. Es imposible para ellos aprender, y para mí enseñarles en este ambiente".

Mahmoud, abogado de la Administración Civil de la ANP, dijo a IPS que la delincuencia aumentó en todos los territorios ocupados como consecuencia de las sanciones.

"El crimen organizado ha regresado a Cisjordania. No hay sistema judicial funcionando y, por encima de todo, los policías que están en las calles ya no reciben sus salarios, por lo que no se toman su trabajo seriamente. Es como una anarquía", afirmó.

Khaled, un taxista, dijo a IPS que estuvo desempleado el año pasado durante más de seis meses. "Estuve muy mal. Tuve que vender mi auto al banco y luego intenté pedir un préstamo, pero por los intereses nunca lo pude pagar ya que no tenía trabajo", señaló.

En Belén, durante la última temporada navideña, que siempre es un impulso para la economía de esa meridional ciudad cisjordana, la situación fue bastante mala. Los turistas vinieron en grupos desde Jerusalén, visitaban los lugares históricos y rápidamente regresaban a hoteles israelíes.

Khaled duda que la liberación de fondos mejore la situación. "Nuestro futuro seguirá igual. No mejorará para nada".(FIN/2007)

07 enero, 2007

Bajo la amenaza de una guerra civil

Valencia
H. M./ JERUSALÉN
 
La decisión de Hamás de incrementar al doble el número de agentes con que cuenta su fuerza ejecutiva en la franja de Gaza está destinada a hacer frente a los cuerpos de seguridad que dependen del presidente Mahmud Abbás en el caso de que se produzca un choque frontal, lo que podría ocurrir de un momento a otro.

El deterioro de la situación en Gaza es enorme y cada día que pasa va a peor. El hecho de que los incidentes se extendieran ayer a Cisjordania, algo que sólo ha ocurrido puntualmente en el pasado, no deja de ser un mal presagio, aunque todo indica que en este territorio es Al Fatah la que controla más la situación. Tanto Abú Mazen como el primer ministro Ismail Haniya han adoptado decisiones muy graves en las últimas horas y el alejamiento entre las dos principales facciones palestinas es mayor ahora que nunca.

Según observadores en Gaza, el decreto de Abbas puede agravar la violencia entre los dos bandos y que la población quede, una vez más como viene sucediendo en los últimos meses, bajo la amenaza de una guerra civil. Las divergencias entre el movimiento confesional Hamás y los nacionalistas de Al Fatah datan de cuando Arafat reconoció a Israel al refrendar los Acuerdos de Oslo, alcanzados en secreto en 1993 para negociar la paz entre israelíes y palestinos. Esa divergencia, entre otras, se mantiene en pie y fue una de las que impidió a Abbas formar un Gobierno de unidad con Haniya.

29 diciembre, 2006

La ministra israelí de Exteriores negocia en secreto con los palestinos

S. E. - Jerusalén - 29/12/2006

Aprovechando el impulso del diálogo con la Autoridad Nacional Palestina (ANP), la ministra israelí de Asuntos Exteriores, Tzipi Livni, promueve desde hace varios días y a través de canales secretos, una nueva iniciativa de paz. Su plan, revelado ayer por el diario Maariv, cuenta con la aceptación oficiosa de diversos dirigentes palestinos y árabes.
      El llamado plan Livni consiste básicamente en negociaciones directas e inmediatas entre Israel y la ANP para llegar a un acuerdo definitivo sobre los temas más espinosos: el estatus de Jerusalén, los refugiados palestinos, los asentamientos y las fronteras del futuro Estado palestino.

      La novedad de la iniciativa es que prescinde de muchas premisas impuestas por la Hoja de Ruta, el plan de paz promovido por Estados Unidos, Rusia, Naciones Unidas y la Unión Europea. Por ejemplo, según Livni, Israel debe negociar renunciando a su condición de que previamente deben cesar las acciones de violencia de los grupos radicales palestinos. Asimismo, se compromete al desmantelamiento de muchas colonias judías en Cisjordania. Una retirada de territorios que sería producto de las negociaciones con los palestinos y no una iniciativa unilateral como pretendía en su momento el primer ministro, Ehud Olmert.

      El pasado lunes, Livni se reunió en secreto en un hotel de Jerusalén con dos dirigentes palestinos caracterizados por su pragmatismo y sobre todo por su ascendencia sobre el presidente Mahmud Abbas: el ex ministro de Información, Yasser Abed Rabbo, y el ex responsable de Finanzas en el Gobierno palestino, Salam Fayad, una figura respetada en especial por la Administración estadounidense. Según fuentes citadas por Maariv, tanto líderes palestinos como regionales (léase egipcios y jordanos) han apoyado esta iniciativa afirmando que "tiene posibilidades de prosperar".

      Pero en la oficina del jefe de Gobierno israelí, el plan Livni fue recibido con frialdad y escepticismo. "La ministra Livni no nos ha enseñado este plan y dudamos mucho de que sea cierto. Desconocemos otros canales de negociaciones pero el único que es válido y vigente es el que mantiene Olmert con el presidente Abbas", afirmaron fuentes próximas al primer ministro.

      Olmert, que no ocultó ayer su enfado ante las reuniones secretas de Livni con los dirigentes palestinos, mantiene que "toda negociación debe ir precedida de una lucha contra el terrorismo palestino".

      A raíz de la polémica creada ayer por la revelación de su plan, Livni prefirió en una primera instancia el silencio como respuesta y no quiso confirmar o desmentir. Con todo, en una entrevista que publica hoy el diario Haaretz, Livni advierte a Olmert de que si no le hace partícipe de las negociaciones de paz, "no descarta presentarse a la candidatura a primer ministro".

      Saeb Erekat, responsable palestino de las negociaciones con Israel, afirmó que la iniciativa de Livni no fue tratada en la reunión del pasado sábado entre Olmert y Abbas. "Nosotros bendecimos cualquier plan cuyo objetivo sea un acuerdo definitivo de paz pero yo no puedo dar mi opinión ante iniciativas oficiosas", dijo sin confirmar o desmentir las reuniones de Livni con dirigentes palestinos.

      A la espera de que se cumpla el plan Livni o cualquier otra iniciativa, las cifras siguen indicando la gravedad del conflicto entre israelíes y palestinos. Unas cifras que dio a conocer ayer la asociación israelí de derechos humanos Betselem en su balance del 2006. Según sus datos, las fuerzas armadas israelíes han matado a 660 palestinos, el triple que en el año 2005. "Casi la mitad de las víctimas palestinas en el 2006 no participaban en la lucha armada en el momento de ser abatidos. Tras el secuestro del soldado Guilad Shalit, es cuando se produjo el 60% de los muertos palestinos. Otro dato importante es que 141 víctimas eran menores de edad", afirmaron ayer los portavoces de Betselem.

      Desde el inicio de la Intifada, hace más de seis años han muerto 4.005 palestinos y 1.017 israelíes. Según los datos de Betselem, actualmente en las cárceles israelíes hay 9.075 presos palestinos, de los cuales 345 son menores.

      19 diciembre, 2006

      Dos mundos enfrentados en Medio Oriente

      El movimiento islámico Hamas surgió hace dos décadas como reacción a las carencias del partido tradicional de Yasir Arafat, Al Fatah • Ambos comparten un enemigo: Israel

      FAX PRESS / GAZA
       
      Hamas y Al Fatah siempre han estado enfrentados, porque representan dos formas distintas de luchar para la liberación de los territorios ocupados frente al enemigo común, Israel. Los primeros siempre defendieron la acción armada y tienen como objetivo final la declaración de una Palestina islámica. Los segundos optaron por negociar, aunque nunca pudieron -o quisieron- acabar del todo con el terrorismo. Desde la aparición del movimiento islámico hace dos décadas, el histórico partido de Yasir Arafat se encontró con un rival que cuestionaba no sólo el proceso de paz con los hebreos sino la gestión de la zona.

      Al Fatah se formó en la clandestinidad en los años 50 con la intención de movilizar a la diáspora y lanzar ataques contra el recién creado Estado de Israel, pero no fue hasta 1965 cuando hizo su aparición formal bajo el liderazgo de Arafat. Tras la Guerra de los Seis días, la formación - con más de 2.000 atentados en su haber- ya era la facción más fuerte y mejor organizada de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y se convirtió en eje de su existencia con Arafat como líder.

      A partir de entonces, el rais mueve todos los hilos desde el exilio (primero en Jordania, luego en Líbano y por último desde Túnez) con el objetivo de reclamar los territorios anexionados por Israel en la guerra de 1967 y declarar un Estado palestino en esas fronteras. Para ello, sin detener la lucha armada, empieza a distanciarse de ella y a apoyar el diálogo.

      Pero de forma paralela, a finales de los 70 y principios de los 80 empieza a surgir un nuevo tipo de lucha inspirada en el grupo islámico de los Hermanos Musulmanes, que comienza a dar servicios asistenciales a los palestinos con ataques puntuales a Israel y aspira a crear un Estado islámico en la zona. El jeque Yassin constituye formalmente el movimiento, llamado Hamas, en 1987 en Gaza, aprovechando el estallido de violencia popular de ese momento, la primera intifada. Sus recetas son llenar los vacíos de la OLP: caridad y labor asistencial para los palestinos; terroristas suicidas y contundencia con Israel.

      A principios de los 90, cuando se inicia el proceso de paz de Oslo, Arafat opta oficialmente por la negociación, mientras que los líderes de Hamas continúan con la lucha porque niegan el proceso de diálogo con el Estado hebreo, cuya existencia no reconocen.

      Para entonces el poder de Arafat ya es casi absoluto y la corrupción en las filas de su grupo se multiplica, aunque la firma de los acuerdos es uno de sus grandes éxitos, que se concreta en la contundente victoria de Al Fatah en las primeras elecciones en 1996.

      Sin embargo, el dirigente siempre temió a Hamas y vio en este movimiento a un rival, ya que se estaba ganando a la población ofreciendo servicios educativos y sanitarios que la ANP no daba mientras continuaba con los atentados suicidas, que eran vistos como la única vía para tratar a Israel por una parte de la población.

      SEGUNDA INTIFADA. Al final de los 90, las esperanzas para que el proceso de paz fructificara se veían cada vez más lejos y, tras el fracaso de las conversaciones en Camp David el verano de 2000, sólo fue necesaria una chispa (la visita de Ariel Sharon a la explanada de las Mezquitas) para que surgiera la segunda infifada, más violencia reprimida con brutalidad por los judíos, que hizo que el apoyo a los grupos armados se multiplicara, mientras Arafat era relegado a la Muqata sin ser aceptado por EEUU ni Israel como interlocutor.

      A mediados de 2003, tras la firma de la Hoja de Ruta, Hamas empezó a barajar la posibilidad de una tregua o hudna, pero el 14 de enero de 2004 el alto el fuego de facto que se había instalado durante unos meses saltó por los aires junto al cuerpo de la primera mujer suicida de Hamas, justo después de que Israel reanudara los asesinatos selectivos de los líderes del movimiento, que en marzo acababan con el jeque Yasin y un mes después con su sucesor, Abdelaziz Rantisi.

      Las reformas en la ANP urgían tanto como se debilitaba la salud de Arafat y cuando el rais murió en noviembre de 2004, Mazen era el hombre llamado a sustituirle, pero en las calles palestinas, sumidas en la violencia de la intifada, el apoyo a los viejos líderes se reducía y comenzaba una lucha por el poder que había quedado libre.

      Mazen ganó las presidenciales, a las que Hamas no se presentó porque quería ir paso a paso, pero para entonces el movimiento, siguiendo los pasos de los libaneses Hizbulá, ya tenía claras ambiciones políticas. El éxito de los islamistas en las municipales fue amplio. Meses después, en las legislativas de 2005, la victoria fue incontestable, pero se mantenía a Mazen como presidente, un cargo que el mismo que hoy lo sigue ostentando se encargó de debilitar a favor del primer ministro Haniye, aunque ahora ya no le interese recordarlo y opte por saltarse unas reglas de juego democrático, que se volvieron contra sus defensores.

      13 noviembre, 2006

      La Liga Árabe suspende el bloqueo al Gobierno de Hamas tras el veto de EE. UU.

      La organización tacha de «crímenes de guerra» las operaciones de Israel en Beit Hanun y reclama de forma urgente una conferencia de paz El Ejecutivo palestino, aunque escéptico, ya se ha mostrado dispuesto a participar

      El veto estadounidense a la condena por la masacre de Beit Hanun suscitó ayer una reacción de profunda indignación en el pueblo palestino y una ola de solidaridad ente los estados árabes. Éstos se reunieron en El Cairo en un encuentro urgente y extraordinario de la Liga Árabe al que acudieron ministros de Asuntos Exteriores y representantes de los veintidós países integrantes, y resolvieron dejar de participar con el embargo financiero impuesto por la comunidad internacional al Gobierno palestino tras la victoria de Hamas en las elecciones del pasado febrero. «Hemos decidido no cooperar con el bloqueo.

      Se acabó el asedio internacional», anunció el ministro de Exteriores de Bahrein, el jeque Jalid bin Ahmed al Jalifa, en referencia a ese boicot que ha dejado al borde de la miseria a la mayor parte de la población de los territorios.

      Acostumbrada a cruzarse de brazos ante el sufrimiento de sus socios, la organización, considerada como una de las más lentas e inoperantes de la política mundial, cerró ayer filas con un comunicado en el que tachaba de «crímenes de guerra» los hechos ocurridos la madrugada del pasado martes en Gaza, al tiempo que acordó reclamar de forma urgente una conferencia de paz en la que participen los estados árabes, los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU e Israel para encontrar una solución «justa y global» al conflicto árabe-hebreo.

      Una cita en la que, a pesar de su no reconocimiento al Estado judío, el Gobierno palestino ya habría aceptado participar a través de su titular de Exteriores, Mahmud Zahar. Zahar, según informó el diario 'Haaretz'. Sin embargo, se preguntó escéptico en público si «esa conferencia se celebrará o no, cuál será su agenda ». En medio de la reunión, se hacía notar ayer la voz del secretario general adjunto de la Liga Árabe, el diplomático palestino Mohamed Sobeih -sobre el que Al Fatah y Hamas podrían haber llegado a un acuerdo para que sea jefe de un próximo gobierno de unidad- quien señaló la posibilidad de solicitar que la Asamblea de Naciones Unidas debata sobre lo que calificó como «la masacre israelí».

      Todos los límites

      Las conclusiones del encuentro de los países árabes incidían ayer en que las acciones de represión de Israel han superado todos los límites políticos, legales, morales y religiosos, y subrayaban que el no de EE. UU. a la resolución condenatoria -su negativa número 31 y segunda en lo que va de año a una declaración de este tipo- lanzaba de nuevo un peligroso «mensaje que alienta a Israel a continuar con su agresión». Una lectura que coincidía con los reproches expresados por la mañana por el portavoz del Ejecutivo palestino, Ghazi Hamad, para quien la postura norteamericana «otorga un poder ilimitado a Israel para cometer más masacres de palestinos inocentes».

      La enérgica protesta palestina por el desamparo impuesto por EE. UU. se hacía pública apenas unos minutos antes de que un ataque de la aviación hebrea, -el primero desde que el miércoles el Ejército hebreo suspendiera sus operaciones en Gaza y seis muertos después del bombardeo de Beit Hanun-, acabara cerca del campo de refugiados de Yabalia, en el norte de la Franja, con la vida de un joven de 16 años e hiriera a otro que le acompañaba. Según las Fuerzas de Defensa hebreas, se trataba de un «terrorista que se había acercado a una lanzadera de cohetes». Según fuentes palestinas, era sólo otro «civil inocente», un muchacho que conducía un carro tirado por un burro.

      27 septiembre, 2006

      Denuncian a Israel de convertir Gaza en prisión

      NACIONES UNIDAS, 26 de septiembre.— Un especialista de derechos humanos de la ONU denunció hoy a Israel por convertir el territorio de Gaza en una "espantosa y trágica" prisión para los palestinos.

      Según un reporte de PL, la denuncia fue presentada ante el Consejo de Derechos Humanos en Ginebra por el relator especial en el territorio palestino ocupado, John Dugard.

      En un discurso ante ese organismo de la ONU, cuyo texto circula en esta sede central, Dugard destacó que el sufrimiento de la población palestina somete a prueba la disposición de la comunidad internacional para proteger los derechos humanos. El especialista acusó al gobierno israelí en ocasiones anteriores por violar las leyes humanitarias internacionales con medidas de seguridad, las cuales ha definido como "castigos colectivos" contra los palestinos.

      Dugard indicó que Israel viola las leyes internacionales, como lo han expuesto en reiteradas ocasiones el Consejo de Seguridad y la Corte Internacional de Justicia, y sin embargo no ha recibido sanción alguna.

      "Pero el pueblo palestino es castigado por haber elegido democráticamente a un Gobierno inaceptable para Israel, Estados Unidos y la Unión Europea", señaló.