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24 octubre, 2012

Los amos de la prensa [en Chile]

 
ALAI, América Latina en Movimiento 2012-10-23

Ernesto Carmona
 
Un minúsculo grupo de mega empresarios, de la súper elite del 0,1% que maneja las vidas del 99,9% restante de la sociedad, controla los medios de información en Chile. La tarea principal de los medios consiste en tratar de idiotizar 24/7 a la gente e intentar moldear 24/7 sus mentes como electores, para conducirlos a votar en rebaño cada vez que el "sistema democrático" convoca a elecciones. El resto del tiempo banalizan la realidad, tergiversan las noticias verdaderas e inventan otras –como el último teléfono celular–, estigmatizan y compadecen la pobreza convirtiéndola en espectáculo morboso, sus analistas calumnian a los movimientos sociales, exaltan a las bolsas de comercio y a la súper clase financiera y levantan y apoyan a políticos y gobernantes a su servicio.
 
Varios autores de visión crítica cuestionan el actual rol de conductores políticos e ideológicos de los ciudadanos asumido por los grandes medios de comunicación, sus frecuentes yerros deliberados respecto a la veracidad de lo que informan y, sobre todo, la gran concentración de su propiedad en la sociedad actual, situación que los ha dotado de un importante poder de hecho, aunque ilegítimo, no sólo en Chile, sino también en Estados Unidos y el resto del mundo.
 
Grandes redes de cadenas de televisión entrelazadas con diarios y radioemisoras de la misma propiedad conforman enormes grupos y mega-grupos que poseen vasos comunicantes en los directorios de corporaciones financieras, industriales, tecnológicas, de servicios y comercializadoras que, a su vez, sólo invierten en publicidad en entidades afines a su modo de pensar y en cuya propiedad participan con importantes cuotas de acciones, característica que se da en el nivel local y a escala mundial (Carmona 2010, pp. 4-21).
 
En Chile, los grandes medios pertenecen hoy a los miembros más sobresalientes de la elite económica: los únicos diarios de circulación nacional son propiedad de dos personas, Agustín Edwards (grupo El Mercurio) y Álvaro Saieh (Consorcio Periodístico de Chile S.A., Copesa). El Mercurio y sus 22 periódicos (3 de circulación nacional publicados en Santiago y otros 19 en 14 ciudades claves) pertenecen a Edwards, con el apoyo del grupo Matte, que proporciona el papel, pero además El Mercurio posee 14 estaciones de radio en las principales ciudades del país y una agencia de noticias (Sunkel 2001, pp. 35-50; Carmona 2002, pp. 9-12/69).
 
 
El banquero Saieh (Corpbanca) es propietario de supermercados (cadena Unimarc y Supermercados SMU (Deca, Bryc, Korlaet, Cofrima, cadena Vegamercado, Mayorista 10, cadena Alvi, Maxiahorro, Supermercados del Sur), accionista de La Polar, del Hotel Hyatt, del banco Santander Colombia (95%), entre otros negocios, con Copesa controla La Tercera, La Cuarta, Qué Pasa, Paula, Pulso (diario por suscriciones para la elite empresarial), La Hora (gratis para usuarios de metros buses), El Diario de Concepción, el Grupo Dial (6 radio emisoras, Duna 89.7; Paula FM 106.9, Carolina 98.3, Beethoven 96.5, Zero 97.7 y Radio Disney 104.9) (Monckeberg 2009, pp. 25-30) y contribuye a sostener Ciper, Centro de Investigación Periodística. Saieh planea lanzar un canal de TV "con el perfil de radio Duna, opinante y muy influyente" desde la plataforma de su concesión UHF del canal 22, más el 20% que posee en VTR (El Mostrador, mayo 2012).
 
El 67% del Canal 13 "de la U. Católica" pertenece al grupo Luksic, el más poderoso del país merced a su rama gran minería del cobre explotada con ventajas tributarias únicas de Chile en todo el mundo. El grupo Bethia (Falabella) concretó en 2012 la adquisición de Megavisión Canal 9, que perteneció al difunto Ricardo Claro, empresario Opus Dei de extrema derecha vinculado por investigaciones judiciales al financiamiento de una estructura DINA/CNI. Sebastián Piñera vendió su estación Chilevisión a Turner Broadcasting System, una compañía más del mega grupo AOL-Times Warner-CNN de Estados Unidos. El canal de noticias por cable CNN Chile pertenece a CNN en Español en alianza con el monopolio VTR Global Com, proveedor de televisión por cable, telefonía y banda ancha VTR, que localmente pertenece en 80% a Liberty Global, de Estados Unidos, y en 20% a Corp Rec S.A., de Álvaro Saieh (La Tercera). Televisión La Red es propiedad del mexicano Ángel González, residenciado en Miami, dueño también de una treintena de estaciones de TV abierta en la región, incluido las cuatro señales de Guatemala.
 
El 60% del mercado radiofónico está controlado por 11 emisoras, lideradas por la radio de noticias ADN (ex W), que pertenecen al grupo hispano Prisa, propietario del diario El País y Editorial Santillana, entre muchos otros negocios. Las radios "chilenas" relevantes por su quehacer informativo quedaron reducidas a Bío Bío (independiente), Cooperativa (pro democratacristiana) y Agricultura (de la oligarquía agraria cobijada en la Sociedad Nacional de Agricultura). (Carmona 2010, p. 13).
 
 La Tercera, a manera de ejemplo, concentró sus baterías periodísticas contra el fraude abusivo a los clientes cuya deuda fue redimensionada sin su consentimiento por la multitienda La Polar y resultaron estafados, una iniciativa aparentemente noble, pero acto seguido, cuando las acciones de La Polar estaban en el suelo a causa de la cobertura informativa del ilícito, Saieh compró un paquete importante "para salvar la empresa" de la quiebra y, en el fondo, imitó a Nathan Rothschild cuando el 19 de junio de 1815 conoció como secreto el resultado de la batalla de Waterloo estando en la Bolsa de Valores de Londres. Entonces, Rothschild vendió todas sus acciones y, como el banquero tenía fuentes confiables de información, los demás especuladores lo imitaron suponiendo una victoria napoleónica que pondría en aprietos la prosperidad británica y su hegemonía sobre Europa. Al mediodía, en una Bolsa totalmente deprimida, Rothschild compró nuevamente los valores, vendidos por él y quienes lo imitaron, por sólo una fracción del precio original. Cuando se conoció la victoria de Wellington, las acciones recuperaron el precio de la mañana y aumentaron aún más su valor por pertenecer a una sola persona. En pocas horas, Rothschild ganó una fortuna, pero también hizo ver el valor de la información. Al fin y al cabo, puso en evidencia que los grandes negocios no tienen ética. Los grandes medios comerciales tampoco.
 
"No es difícil contemplar como los medios de comunicación fabrican y moldean la opinión pública y las leyes. Los políticos son productores, los votantes consumidores y los medios de comunicación se han apropiado del papel cada vez más importante de guardianes de la arena política (...). Los que encarnan de una forma estándar la democracia representativa están ahora totalmente desprovistos de poder a este respecto y no pueden hacer otra cosa que adaptarse a las órdenes de sus nuevos dueños". (Soderqvist y Bard, 2003, p. 66).
 
 Ernesto Carmona, periodista y escritor chileno
 
 Referencias:
 
● Carmona U., Ernesto (2002), Los dueños de Chile, Ediciones La Huella, Santiago, Chile, pp. 9-12/69.
 
● Carmona U., Ernesto (2010), "Implicaciones éticas de la concentración de medios y sus vinculaciones políticas y económicas en América Latina", Seminario CIESPAL, Quito, Ecuador, "Periodismo, ética y democracia", en http://www.proyectocensurado.org/america-latina/ponencia-carmona-ciespal/ pp. 4-21, consultado el 23 de julio 2012
 
● Mönckeberg, María O. (2009), Los magnates de la prensa, Editorial Debate, Chile, pp 25-50.
 
● Soderqvist, Jan y Bard, Alexander (2003), La Netocracia. El nuevo poder en la red y la vida después del capitalismo, Prentice Hall. Madrid, pp. 39, 100.
 
● Sunkel, Guillermo y Geoffroy, Esteban (2001), "Concentración económica de los medios de comunicación", LOM Ediciones, Chile, pp. 35-50.


http://www.alainet.org/active/59024

12 octubre, 2009

La millonaria pasada de Piñera en el caso Pangue. El silencio de los inocentes

El silencio de los inocentes / La Nación Domingo Por Luis Narváez

En 2005, semanas antes que fuera proclamado candidato presidencial, el empresario pagó a un grupo de ex trabajadores y accionistas de la Empresa Eléctrica Pangue, antigua filial de Endesa, para terminar con una demanda que pretendía anular un acuerdo que le permitió quedarse con cerca de US$7 millones. SW Consulting, ligada a Rodrigo Danús y Paul Fontaine, miembros del círculo de hierro de Marco Enríquez-Ominami, aparece en la trama financiera. Esta es la historia.

Carlos Illanes (70) hoy está jubilado y está cansado. Pudo tener otra vejez y mejores condiciones para financiar la carrera universitaria de sus hijos. Sin embargo, de $40 millones que debía recibir por la venta de sus acciones de la Empresa Eléctrica Pangue (ex filial de Endesa), donde trabajó 20 años, sólo le pagaron $10 millones.

Pamela Ferrando Grasso murió cargando una gran frustración. Trabajó más de 30 años como secretaria de gerencia. Entre bonos, indemnizaciones y préstamos para tener acciones de la misma empresa, debió recibir $60 millones cuando tuvo la oportunidad de venderlas. Sólo le pagaron $8 millones.

¿El responsable? Bancard y Asesorías e Inversiones Ilihue, ambas sociedades ligadas a Sebastián Piñera. En 2003, estas firmas fueron demandadas por un grupo de 27 pequeños accionistas. En diciembre de 2004, a pocas semanas de que fuera proclamado como candidato presidencial para competir contra Michelle Bachelet, el empresario ofreció un sorpresivo acuerdo extrajudicial para poner fin al juicio, que en esa época ya se encontraba en la etapa probatoria (causa rol Nº 4663-2003 del 29º Juzgado Civil de Santiago) y a punto de entrar en fase de sentencia.

La información es oro

A fines de los '80, Endesa puso su mirada en las abundantes aguas del Alto Biobío. La compañía propuso la construcción de una serie de gigantescas represas para centrales hidroeléctricas que generaran energía. Pangue fue una de ellas. Tras su edificación en 1997, la empresa, muy conforme con la gestión de la filial, premió a sus trabajadores con un bono en acciones. Además, les ofreció la posibilidad de comprar títulos a través de la extensión de un crédito "blando".

En medio de la crisis asiática, las utilidades de Empresa Eléctrica Pangue bajaron y los trabajadores se vieron en problemas para continuar pagando las cuotas de los préstamos con que habían adquirido las acciones. Entre prórrogas y repactaciones, el asunto tocó fondo cuando Endesa España tomó el control, luego de la salida de José Yuraszeck. La ayuda se cortó y los hispanos fueron implacables en la cobranza de los créditos que, dependiendo de las acciones, oscilaban entre $5 millones y $60 millones por cada trabajador.

A mediados de 2001, apareció un repentino interesado en realizar un negocio que permitiría a los trabajadores pagar las deudas y, al mismo tiempo, obtener la ganancia que quedara según lo que se pagara por cada acción: South World Consulting (SWC).

Esta firma, ligada a Rodrigo Danús y Paul Fontaine, hoy miembros del círculo de hierro del candidato presidencial Marco Enríquez-Ominami, obtuvo el listado de todos los accionistas que se encontraban en aprietos financieros y actuó como intermediaria con las empresas de Piñera. Según el abogado Pablo Heilenkötter, quien representó a los pequeños accionistas -todos ex trabajadores de la compañía- que se vieron afectados, "ellos obtuvieron ese listado desde la propia Endesa, porque no se explica de otra manera que se hayan dirigido únicamente al grupo de trabajadores endeudados. Ellos sabían perfectamente con quien hablar". Fontaine es el responsable económico del programa de MEO y ya adelantó que, en una eventual segunda vuelta entre Eduardo Frei y Sebastián Piñera, votará por el segundo.

El 15 de mayo de 2001, se firmó un convenio de compra-venta en que se estableció un precio base de $260 por cada acción. Además, se fijó que todo lo que se obtuviera por sobre los $400, se repartiría en partes iguales para el dueño de la acción y Bancard e Ilihue. En tanto, SWC se aseguraba el 5% como comisión. Dicho acuerdo daba un plazo de dos años para que se concretara.

El escenario se alteró entre 2002 y 2003, período en que Endesa decidió concretar su "plan de fortalecimiento financiero y económico", que le permitiría dar garantías para solicitar un crédito por más de US$2 mil millones a bancos españoles. Pangue, como empresa filial, garantizaría un patrimonio de casi US$743 millones (ver infografía) para sustentar el millonario préstamo.

La maniobra no era tan simple. En junta extraordinaria, que debía celebrarse el 31 de marzo de 2003, los accionistas de Compañía Eléctrica Pangue tendrían que aprobar la aparición de la empresa como aval de un crédito de esa envergadura.

Sin embargo, a esa fecha, aún integraban la instancia los pequeños accionistas, quienes, en total, poseían poco más del

5% de la propiedad. Una alta fuente vinculada al proceso, cuya identidad este medio protege amparado en la Ley de Prensa, explica que "nadie quería que se repitiera lo que le sucedió a Enersis, con Yuraszeck a la cabeza, cuando los pequeños accionistas iniciaron acciones judiciales al ver que los precios que se pagaban por acción eran mayores. Nadie quería un nuevo caso Chispas".

Por ello, a sólo dos días de que venciera el convenio inicial firmado por los trabajadores-accionistas, fueron llamados uno por uno a las oficinas de los abogados de Piñera para que retiraran sus cheques. Agobiados por el crecimiento de sus deudas, no tenían mucho qué pensar.

Sin embargo, junto con el cheque, encontraron otro documento que esperaba firma sobre el escritorio: una modificación del convenio que sorpresivamente implicaba que renunciaban a recibir los excedentes que surgieran. De esta forma, cada trabajador recibió $280 de base y $50 más por acción.

Inocentemente, los trabajadores sintieron que se habían sacado un peso de encima y algo habían ganado. Días después, se enteraron por la prensa que las sociedades de Piñera habían logrado triplicar el precio base ($280), quedando fuera de esa ganancia por la modificación firmada a última hora.

Bussiness News América, agencia noticiosa especializada en temas económicos, destacó que Piñera, a través de Bancard e Ilihue, junto a sus socios José Cox e Ignacio Guerrero, obtuvieron US$13,9 millones gracias a esta operación. A juicio de los demandantes, la mitad de esas ganancias debieron ser repartidas entre los accionistas que firmaron el convenio original.

Hoy, casi ninguno de los ex accionistas quiere hablar. Sienten rabia y temor. Carlos Illanes fue gerente de sistemas de la Empresa Eléctrica Pangue. A sus 70 años, debe continuar trabajando como ingeniero. "La pensión que tengo no es baja, pero pensaba terminar mis días de otra manera, sin tener que trabajar más", dice a LND.

Pablo Heilenkötter concluye que "es evidente la impotencia que sienten. A ellos les metieron el dedo en la boca y muchos de ellos por desesperación ante las deudas y juicios de cobranza que tenían, debieron aceptar las condiciones que les impuso Bancard a Ilihue. Pero eso no fue correcto. Hubo engaño y por eso demandamos y por eso ellos terminaron llegando a un acuerdo".

Piñera, a través de Bancard e Ilihue, recurrió a la estrategia de negociación que, según sus cercanos, aprendió en su paso por Harvard. Identificó el piso y techo de su contraparte y definió un campo de conversación favorable a sus intereses. Al tanto de la angustia de los trabajadores, sus encargados bajaron hasta el mínimo las pretensiones de estos pequeños accionistas. En el mercado reconocen la "habilidad" de Piñera para dejar rápidamente a su interlocutor en la lona. El accionista de Lan entrena el manejo de expectativas ajenas incluso a través de sus amigos, negociando el mejor camarote de su yate o quién sube a su helicóptero para recorrer Tantauco.

Carlos Illanes recuerda que "al vender nuestras acciones a Piñera, se fijó una cláusula de posventa de las acciones que estableció que si en el plazo de un año él vendía las acciones de Pangue, la utilidad resultante se repartiría de acuerdo a una fórmula preestablecida. Al cumplirse el día 364, se nos urgió a recibir una pequeña cantidad de dinero, válida sólo para ese día, en circunstancias que el mencionado comerciante ya había negociado las acciones a Endesa en un valor que superaba largamente lo ofrecido".

El ex gerente de sistemas agrega que "la presión ejercida ese día se manifestaba como que era 'la última posibilidad' o 'todo o nada' y que razonablemente era como intentar obtener algo más de un negocio de claras y abusivas ventajas para el comprador. Para mí, leer al día siguiente las noticias de que el grupo Piñera había negociado ágilmente un paquete con un valor de US$7 millones fue la constatación de una manipulación de nuestros beneficios en un descaro de increíbles proporciones, generando una frustración inmensa al constatar que la buena fe planteada era parte de una bien urdida maniobra para quedarse con nuestro dinero".

Mordaza legal

En el juicio por las acciones de Pangue, el estudio legal Barros & Errázuriz, en representación de Piñera, ofreció poner fin al litigio a cambio que se rubricara, por todos los representantes que pactaron dicho acuerdo -que se encuentra en los registros de la Notaría Nº 48, Ricardo San Martín Urrejola-, una cláusula que obligaba a mantener reserva ante los medios de comunicación de este acuerdo. Eso ocurrió los primeros días de diciembre de ese año.

Heilenkötter recuerda que "un abogado que ellos contrataron para este juicio llamó al representante de los accionistas para decirle que había que terminar ya con el asunto. Así hicieron una propuesta que fue allegada al expediente judicial, que es de público conocimiento. Pero más allá de eso no me puedo referir".

Aunque han pasado cinco años y la reserva comprometida ya venció, el profesional es cauto. "Son gente muy poderosa y es mejor no arriesgarse", confidencia.

El representante que participó en la firma del acuerdo no pertenecía al staff permanente de Barros & Errázuriz. A esa instancia acudió Miguel Retamal, abogado defensor del brigadier Pedro Espinoza durante el juicio por el crimen del ex canciller Orlando Letelier en Washington.

La fuente reservada consultada por este medio señala que "el arreglo consistió sólo en el pago de un diferencial, no de los $125 por acción que se le adeudaba a los accionistas minoritarios, si no que cerca de $25 por acción".

Se trató de una "transacción judicial", un documento que establecía los términos del arreglo y que debía ser validado por el juez, quien, a esas alturas, tramitaba aceleradamente la demanda.

De esta forma, el 21 de diciembre de 2004, el tribunal tomó razón del acuerdo y aprobó los desistimientos de todas las partes, que significó el retiro de las acciones judiciales.

El Caso Chispas y Piñera

La decisión de Empresa Eléctrica Pangue de entregar acciones a sus trabajadores prácticamente coincidió con el aterrizaje de Endesa España en el mercado chileno a través de la toma de control de Enersis, holding con que hasta ahora la generadora hispana maneja sus inversiones en la región. La firma eléctrica logró un acuerdo privado con los principales ejecutivos de la compañía, presidida en ese entonces por José Yuraszeck (UDI). Poco tiempo después, un grupo de accionistas minoritarios, encabezados por Mark Klugmann (Comité de Accionistas Chispas), inició un proceso criminal por los perjuicios que les provocó ese acuerdo privado, que se denominó "el negocio del siglo". Yuraszeck y Marcos Zylberberg terminaron procesados y condenados a pagar multas millonarias.

En ese tiempo, el senador Sebastián Piñera, también accionista de la empresa, cuestionó que el precio que ofrecía Endesa fuera inferior a la Oferta Pública de Acciones (OPA). Sin embargo, al poco tiempo se supo que él también había logrado un acuerdo por un precio superior, lo que le valió duros cuestionamientos al interior de Renovación Nacional. Tras esos entredichos, Piñera decidió detener la locomotora y no repostular al Senado.

Andrés Allamand, autor de la teoría del desalojo, sobresalió entre los críticos del actual abanderado de la Alianza. En una entrevista publicada en

La Tercera en noviembre de 1997, Allamand planteó que "hay que establecer una separación tajante entre el mundo de los negocios y el mundo de la política. Le he señalado a Sebastián (Piñera) en más de una oportunidad que no se puede ser protagonista de la política y simultáneamente activista de los negocios. Aquí hay que escoger: el que entre en la política, abandona los negocios; y el que está en los negocios, debe abandonar la política".

investigacion@lanacion.cl

12 agosto, 2007

Líderes al laboratorio

Revista Qué Pasa
NEWSLETTER | Edición sábado 11 de agosto de 2007

El académico de la Universidad Católica Gaspar Galaz y el empresario José Luis del Río en plena acción. 

Durante tres días, un grupo de conocidos personajes realizó el taller de ingeniería genética que organizan los científicos Pablo Valenzuela y Bernardita Méndez. Como en los tiempos de colegio, estos destacados alumnos se pusieron delantal y volvieron al laboratorio. Esta vez, eso sí, para realizar experimentos bastante más sofisticados, como aislar ADN y crear transgénicos. ¿El resultado? Todos salieron convencidos de que sin inversión en ciencia no hay desarrollo en Chile, y varios ya piensan invertir en biotecnología. Qué Pasa fue testigo de este "experimento".

Por  Claudia Giner

Felipe Lamarca concentrado "pipeteando" el ADN de una célula en cultivo. Lo acompaña la instructora Vivian Wilhelm.

Pablo Valenzuela y Bernardita Méndez se han transformado en la pareja icono de la ingeniería genética en Chile y en una de las voces más autorizadas para hablar de biotecnología. Desde que volvieron a Chile, en 1989, después de más de 15 años en EE.UU. trabajando como socios en la prestigiosa Chiron Corporation, se han dedicado a full a estos temas.

Junto a su colaborador Mario Rosemblatt, están creando el primer parque tecnológico del país, que agrupa a la Fundación Ciencia para la Vida, a la empresa de biotecnología BiosChile y a varias otras  empresas nacionales e internacionales. Concretaron además alianzas con universidades para programas de doctorado y forman parte del Instituto Milenio de Biología Fundamental y Aplicada. De paso, Valenzuela se ganó el Premio Nacional de Ciencias Aplicadas, y Méndez fue nombrada por la presidenta Bachelet para ocupar el sillón que dejó el científico Claudio Bunster en el Consejo Nacional de Innovación para la Competitividad.

Pero una de las facetas de la pareja que más ha dado que hablar son los famosos talleres de ingeniería genética para líderes de opinión que realizan a través de la Fundación Ciencia para la Vida.

"La idea nació conversando con nuestro amigo Fernando Flores sobre cómo hacer que las personas que toman las decisiones claves en el país tengan conocimiento sobre lo que es la ingeniería genética y la aplicación en la biotecnología", explica Bernardita Méndez y agrega: "Queríamos que los líderes de opinión se dieran cuenta de que la ciencia no es un mundo aparte ni ajeno y que hay que incorporarla al desarrollo del país".

Para lograrlo, explica la bióloga, había que invitarlos "a ponerse delantal y meter las manos en el laboratorio". Esto haría la diferencia. En mayo de 2004 realizaron el primer taller. Los invitados no eran comunes y corrientes. Los primeros alumnos fueron el entonces presidente Ricardo Lagos, Fernando Flores, Hernán Büchi,  Bruno Philippi, Hernán Larraín, René Cortázar y el magnate mexicano Carlos Slim, entre otros. De ahí en adelante estos cursos, únicos en el mundo -dice Méndez-, no pararon. Se corrió la voz y fueron muchos los que solicitaron ser invitados.

Hasta la fecha, por los laboratorios de la Fundación han transitado aproximadamente 80 destacados personajes. Tal ha sido el éxito de los talleres que ya hay varios países que los quieren copiar.

Manos a la obra

A principios de julio pasado les tocó el turno al empresario Felipe Lamarca; a Anita Holuigue, directora ejecutiva del Grupo Dial; al economista Felipe Larraín; al empresario Max Marambio; a Esperanza Cueto, presidenta de Comunidad Mujer; al presidente de Dersa, José Luis del Río; a Juan José del Río, gerente de proyectos de Moneda Asset Management; a Rafael Guilisasti, gerente general Viñedos Emiliana; al gerente general de Recalcine, Alejandro Weinstein; al profesor de arte Gaspar Galaz y a la directora de la Biblioteca del Congreso, Soledad Ferreiro, entre otros. Todos ellos se convertirían, durante tres jornadas sucesivas, en ingenieros genéticos.

Alumnos bien disciplinados, llegaron el jueves 5 de julio a las 15.00 horas en punto. En cada puesto de la larga mesa de la sala de conferencias de la Fundación Ciencia para la Vida, en Av. Zañartu, había un delantal blanco, un distintivo con el nombre de cada participante, una carpeta con toda la información teórica y un protocolo para realizar los experimentos en el laboratorio. 

Pablo Valenzuela fue el encargado de dar la charla inaugural. Muchos de los presentes, que jamás habían visto una célula en el microscopio, estaban expectantes, aunque  en total silencio. El Ph.D. y presidente de BiosChile hizo entonces una comparación entre las células y los computadores. "Todos los seres vivos tienen el mismo sistema operativo para almacenar, expresar y transferir información genética. El ADN es como el disco duro y los genes, que están dentro de ese ADN, son como los distintos programas del PC. Toda la información que está en los genes, o programas en el caso de un PC, es intercambiable entre los organismos vivos. Y es lo que llamamos ingeniería genética", dice. "Lo que ustedes van a hacer ahora en el laboratorio es ingeniería genética pura. Aislar ADN de una célula, identificar el gen, copiarlo e introducirlo en otra célula. Tal como uno traslada programas de una computadora a otra".

Tras la introducción, todos estaban ansiosos por ingresar al laboratorio. Se armaron seis grupos, cada uno de tres integrantes y a cargo de un instructor, papel que asumieron durante esos días los investigadores jóvenes de los laboratorios de Ciencia para la Vida. Valenzuela supervisa hasta el más mínimo detalle. No deja nada al azar y es celoso de los horarios. Todo tiene que empezar y terminar exactamente a la hora acordada.  

Cada grupo se ubica en un área de las mesas del laboratorio, frente a los implementos que utilizarán: tres pipetas para cada uno, puntas desechables para las pipetas -que los alumnos más austeros se negaban a botar- y varios Eppendorf -pequeños tubos de plástico- con reactivos y células en cultivo, entre otros.

El instructor de cada grupo explica brevemente la tarea: aislar el ADN de una célula humana, donde está representado todo el material genético que tienen los individuos. Luego habrá que fragmentar ese ADN en miles de partes y, con unas "tijeras moleculares", cortar el gen específico que se separará.

Otro de los experimentos consistió en hacer nada menos que un transgénico. En simple, sacar un gen de una parte para ponerlo en otra. En este caso se le inyectó el gen fluorescente de una medusa a la bacteria Escherichia coli. ¿El resultado? La bacteria se llenó de pintas verdes fluorescentes. "En estos experimentos, que pueden parecer tan sencillos -explica Valenzuela-, está el trabajo de cinco premios Nobel. Uno que descubrió cómo se aísla el material genético, otro que desarrolló las tijeras moleculares, etc.".

Supervisados por los distintos instructores, los alumnos se ponen guantes quirúrgicos y empiezan a trabajar. Felipe Larraín y Alejandro Weinstein, amigos desde los tiempos en que eran alumnos de Economía de la Universidad Católica, quedaron en el mismo grupo, a cargo del biólogo Jaime Villegas. Aunque Weinsten está más familiarizado con el tema por su trabajo como presidente del Laboratorio Recalcine, ambos están nerviosos con el desafío. Para no equivocarse deciden hacer el experimento al mismo tiempo. Como se emplean cantidades ínfimas -como microlitos, por ejemplo-, una pequeña diferencia puede echar por tierra el trabajo. Y aunque ninguno tiene experiencia científica, nadie en el grupo quiere fracasar.

Otros, en cambio, se muestran aprensivos y preguntan qué sucedería si les saltara una gota de la bacteria Escherichia coli.
Max Marambio integra otro grupo junto a Felipe Lamarca y Soledad Ferreiro. Los dirige la bióloga Vivian Wilhelm. Inspirado, Lamarca dice que esto "abre el mate. Es como develar un misterio de cómo trabajan los científicos y los premios Nobel. La verdad es que, guardando las proporciones, nos damos cuenta de que son cosas que todos podemos hacer".

Marambio es quien más pregunta. El tema de los transgénicos y la aplicación de la ingeniería genética en el rubro alimentario no son desconocidos para él. Dueño de "Río Zaza", una empresa de alimentos en Cuba, está muy interesado en una de las investigaciones que dirige Wilhelm sobre el aumento del valor nutritivo del lupino, una legumbre que se utiliza como alternativa en los alimentos de salmones. Esta bióloga también integró uno de los equipos que desarrollaron la reconocida vacuna contra la bacteria Piscirickettsia, que era responsable del 50% de la mortalidad de estos peces y que, junto con la vacuna para la hepatitis B, han sido los mayores aportes científicos de Valenzuela y sus colaboradores.

Entre experimento y experimento, los alumnos hacen un break. Café, jugos naturales y frutas, todo está dispuesto para un minuto de relajo. "Para mí fue clave poder hacer con mis manos lo que muchas veces tengo que aprobar en diferentes proyectos", comenta Weinstein, mientras un instructor recuerda que el alumno más aventajado que ha pasado por el taller ha sido Hernán Büchi. Vivian Wilhelm dice que el economista -que está suscrito desde joven a "Nature", una de las revistas científicas más influyentes del mundo- "hacía preguntas más complejas y se notaba que dominaba los temas".

De vuelta en el laboratorio, uno de los alumnos alza la voz: "Acá está la ciencia de la vida. Tengo en mis manos todo el genoma humano", dice un histriónico Gaspar Galaz al tomar el tubo con el ADN. El crítico de arte forma un grupo con José Luis del Río y Esperanza Cueto. Los dirigió Sebastián Bernales, uno de los biólogos más jóvenes de la fundación y que tiene a su cargo una investigación sobre la droga para el Alzheimer que ya está en su etapa final para ser aprobada. "Este fue el grupo más inquieto", dice Bernales con humor. En medio de uno de los experimentos se escaparon a conocer el laboratorio que dirige Bernales, Medivation Inc, emplazado también en el Parque Tecnológico. Es la primera compañía norteamericana de biotecnología que se instala en Chile, en alianza con la Fundación Ciencia para la Vida. Otros instructores fueron Verónica Burzio, Erwin Krauskopf y Esteban Engel.

Del Río alucinó con la experiencia en laboratorio. Al dueño de Sodimac le interesan los temas de innovación, y de hecho participa en el fondo de inversión "Aysén Capitales", que está dedicado a buscar nuevos negocios en la industria de la biotecnología y se ha mantenido muy en reserva. "Queremos invertir en emprendedores y empresarios que crean que el aporte científico y tecnológico tendrá un alto impacto en Chile y que se puede vender en el mundo". Entusiasmado, agrega: "Es un privilegio que nos hayan convidado. Asomarse al mundo de la biotecnología y trabajar en este gran laboratorio es fantástico. Es el mundo del futuro. Aunque sea a esta edad de mi vida, me encanta actualizarme de toda esta aventura del hombre".

Hace 40 años que el gerente general de Viña Emiliana, Rafael Guilisasti, no entraba a un laboratorio. "Este es un mundo que en mis actividades en la Viña Concha y Toro yo vivía desde la periferia. El nudo ciego de la ciencia, que uno ve desde afuera, es un factor vital de nuestra vida. Y este taller nos permite hacer este mundo más palpable".

El debate final

Tras los experimentos, al tercer día, vino la presentación final de Pablo Valenzuela y Bernardita Méndez. Los flamantes alumnos se sienten ya con más dominio de los temas y la palabras ingeniería genética les suenan ahora más familiares.

Valenzuela se refiere a los nuevos negocios en la biotecnología del futuro. "Si queremos participar  del conocimiento de vanguardia, debemos tener más investigadores en Chile, tanto básicos como aplicados. El salmón transgénico podría cambiar la industria. Con la hormona del crecimiento los peces se podrían cultivar en la mitad del tiempo", dice.

Luego señala que en Chile se gradúan 14 doctores en Ciencia por cada millón de habitantes por año, mientras que en Brasil, son 100. "Necesitamos formar y además traer más doctores en Ciencia. De lo contrario, no nos podemos subir al carro tecnológico", agrega.
Larraín no se resiste y pide la palabra: "Los países que acumulan tecnología crecen más y más rápido. Ésta es clave para mejorar la productividad", dice.

"Chile -agrega Valenzuela- invierte el 0,65% del PIB en desarrollo científico y tecnológico, y en muchos países emergentes, sobre el 2%. Tenemos la esperanza en la promesa que realizó la presidenta Bachelet, cuando asumió su gobierno, de llegar al 1,2% del PIB".
Bernardita Méndez agrega que, a diferencia de lo que muchos creen, de los fondos que se recaudan por el royalty de la minería, sólo alrededor del 20% se destina a la ciencia y a la tecnología, que equivale a unos US$ 100 millones.

La gran pregunta que circula entre los presentes es cómo debe enfrentar Chile esta aplastante realidad. "Ahora que hemos podido acercarnos a lo que son las ciencias básicas y conocer la realidad chilena al respecto, tenemos una responsabilidad al estar informados. Si en algo podemos colaborar, cuente con nosotros, porque a todos nos interesa que a Chile le vaya bien", le dice Del Río a Valenzuela.

08 agosto, 2007

Arnoldo Hax analiza las universidades chilenas

Revista Qué Pasa
NEWSLETTER | Edición sábado 4 de agosto de 2007

Desde su silla como profesor del MIT, uno de los planteles más prestigiosos del mundo, el chileno Arnoldo Hax asegura que para que la innovación sea efectiva es necesario que las empresas y las universidades trabajen juntas. Además, critica la actitud del Consejo Nacional para la Innovación liderado por Nicolás Eyzaguirre. "La investigación no puede ser individualizada, ya no existen los Einstein que hacen su trabajo en solitario", afirma.

Por  Josefina Ríos
 

Arnoldo Hax trabaja en la Escuela de Administración del MIT desde 1972.

Arnoldo Hax (70) es una de las voces chilenas más respetadas en Estados Unidos. Su nombre ha aparecido en las listas "Quién es quién en el mundo", "Quién es quién en América" y "Quién es quién en ciencia y tecnología". Uno de sus grandes aportes al pensamiento económico mundial es la creación del Modelo Delta, que busca trasladar el énfasis en las estrategias de administración desde la rivalidad al reforzamiento del vínculo con el cliente.

Para difundir estas ideas Hax se pasea por el mundo asesorando empresas y dando charlas. En Chile ha trabajado con compañías como Molymet, Codelco, el grupo Del Río y Besalco. Además, en noviembre expondrá en Enade. Allí Hax espera poder transmitir una sensación de confianza al país desde la visión de un "hombre que está afuera, pero ampliamente comprometido con Chile", asegura.

Académico del Massachusetts Institute of Technology (MIT) desde 1972, actualmente es profesor emérito de la Cátedra Alfred P. Sloan de su Escuela de Administración. Desde ahí analiza la realidad chilena en temas como educación, emprendimiento e innovación. Además, entrega las recetas que han convertido al MIT en un verdadero referente en estas materias.

-¿Cómo llegan en términos de conocimientos y habilidades emprendedoras los estudiantes chilenos al MIT?
Llegan en un pie sensacional, las buenas universidades chilenas producen excelentes alumnos que pueden competir con los mejores estudiantes del mundo. La educación universitaria en Chile es excelente, claro que la de los buenos planteles, porque hay una gama bastante amplia.

-Sin embargo, usted ha dicho en otras oportunidades que las universidades chilenas fallan porque más que educar a emprendedores forman funcionarios.
Destaco la capacidad de docencia y la formación profesional de los chilenos de las buenas universidades. Sin embargo, observo dos limitantes: primero, parece que la universidad está produciendo burócratas, lo que la gente quiere es conseguirse una pega que sea bien remunerada y que tenga posibilidades de desarrollo personal y profesional. Incluso, si ves las estadísticas de emprendedores en Chile, la gran mayoría es gente que no tiene grados universitarios, es como si las universidades chilenas inhibieran el espíritu emprendedor. El segundo problema es que aunque hay una actividad docente de mucha calidad en el país, la investigación no está orientada a respaldar iniciativas de realidad inmediata y aplicabilidad a la empresa.

-¿Cómo se educa el emprendimiento y la innovación?
En el MIT tenemos lo que se llama el 100 K, un concurso anual en el que participan los alumnos de la universidad. Los estudiantes forman equipos, los que desarrollan y determinan qué iniciativas buscar. Las categorías son ciencia, ingeniería y administración, y hay un tribunal que está integrado por gente estupenda como Michael Dell y otros grandes emprendedores americanos. A los equipos que ganan les damos US$ 10 mil para que concreten su idea. Además, inversionistas de venture capitals vienen a ver los proyectos y les dan apoyo financiero a las mejores ideas. Se han materializado iniciativas emprendedoras por trillones de dólares, creando decenas de miles de empleos.

-¿Hay alguno que recuerde como emblemático?
Son empresas que todavía no están en la pantalla internacional. Ahora, el Banco de Boston hizo un estudio hace algunos años que analizó cuáles son las empresas fundadas por ex alumnos o por profesores del MIT. En ese listado hay compañías de la talla de Hewlett-Packard. Si tomas esas empresas y sumas el valor agregado de ellas -le restas a las ventas los insumos- y dices ésta es la república MIT, encontrarías a la economía número 24 del mundo. Eso prueba que hay miles de cosas que hacemos, hay montones de centros emprendedores, enorme cantidad de apoyo a los alumnos que tienen ideas, tanto para guiarlos en sus contenidos como en su administración y la forma para acceder a capitales de riesgo.

-En las cátedras, además, muestran casos y se favorece este tema.
Hay seminarios sobre emprendimiento en donde todas las semanas viene un emprendedor a hablar con los alumnos. Cuando yo llegué al MIT en los ´70, pasaba en EE.UU. lo que pasa hoy en Chile: la gente venía a las escuelas de negocios para conseguirse un buen trabajo. Hoy, en cambio, la gran mayoría de los alumnos quieren desarrollar sus propios negocios. Así llegamos al segundo problema de la educación superior chilena: la falta de aplicabilidad de la investigación. Cuando converso con empresarios chilenos, ellos me dicen "mira Arnoldo, cuando nosotros necesitamos tecnología la buscamos afuera porque en el país los académicos están en otra onda". Eso no puede pasar.

-¿Desde dónde se genera la innovación entonces?
Hay dos maneras: una es que las investigaciones se originen en la universidad y que los profesores escriban papers para publicaciones académicas medio esotéricas que no lee nadie. La otra es que la investigación se origine en la empresa y que vayan a la universidad en búsqueda de un apoyo sustantivo y en el cual, entre paréntesis, el investigador más importante puede ser el alumno. El estudiante tiene tiempo, hace tesis y los profesores son fenómenos para guiarlos.

-¿Existen ejemplos concretos en el mundo sobre este tipo de alianzas?
Hace poco estuve en Corea del Sur y Singapur. Son países increíbles que no tienen ningún recurso natural, a diferencia de Chile que los tiene todos. Sin embargo, son naciones rectoras en insumos electrónicos y se están metiendo con fuerza en la industria farmacéutica. Esto pasa porque las empresas han invertido en educación. Yo, por ejemplo, hice unas ponencias en una universidad que fue fundada por Samsung. Esta empresa hace inversiones fundamentales en educación y no por caridad, sino por un interés absolutamente personal: ellos quieren contratar a la mejor gente del mundo.

-También es necesario generar un ambiente para que los emprendedores puedan surgir y para incentivar la innovación, ¿cómo evalúa este ambiente en Chile?
Hay iniciativas de la Fundación Chile, de la Corfo y de las buenas universidades. Chile no es un país que esté totalmente en pañales en estos temas. Acabo de recibir a una delegación de la Corfo que fue a Boston a un congreso internacional sobre biotecnología y por primera vez los chilenos estaban haciendo ponencias. Veo, entonces, una voluntad de atraer capitales externos e interesar a la gente, eso hay que hacerlo. Es necesario, también, flexibilizar el trabajo, dar ventajas tributarias e incentivos para que la gente viaje a universidades extranjeras. Pero creo que hay conciencia de esto en el país. Lo que a mí más me aproblema es lo poco resuelto que está el tema de la educación, sobre todo a nivel primario y secundario. Otro punto importante es que la educación es una cosa que no termina nunca, al ejecutivo hay que seguir formándolo

-Usted organiza seminarios donde congrega a ejecutivos top de todas partes del mundo para fomentar la innovación en sus áreas, ¿cuáles son los temas más recurrentes en estas reuniones?
Juntamos a 130 personas de todas partes del mundo y hacemos una reflexión. Además, está todo el tema del networking que es muy importante, porque no sólo escuchan lo que nosotros estamos hablando, también se conocen entre ellos y empiezan a establecer contactos. Esto es un tema muy central: la inquietud por aprender debe permanecer siempre y tiene que haber una continua renovación: estudias en la universidad y en cinco años tu base de conocimientos está obsoleta.

Ya no existen los Einstein

-¿Qué le parece que el Consejo de Innovación, presidido por Nicolás Eyzaguirre, esté exigiendo a los investigadores que postulen como personas naturales, independientes de sus universidades, a los fondos que otorgará esta comisión para  proyectos innovadores?
Francamente no entiendo al Consejo Nacional para la Innovación. ¿Tienen acaso más confianza en los individuos que en las universidades? Lo que hay que hacer es apoyar a los planteles, como la Chile y la Católica que son instituciones que están empezando este duro proceso de transformar a la universidad en una instancia comprometida con la investigación del país. Se están generando estadísticas, los docentes están publicando, hay una voluntad de cambio y esa disposición hay que fomentarla e institucionalizarla. La investigación no es individualizada, ya no existen los Einstein que hacen su trabajo en solitario

-¿Diría entonces que el Consejo está equivocando el rumbo sobre cómo se debe fomentar la innovación en el país?
Tendría que conversar con las personas que conforman la comisión, porque me imagino que es gente inteligente y que tendrá alguna razón, pero desde aquí todo parece muy antojadizo y arbitrario, francamente incomprensible. ¿Acaso quieren que los académicos hagan sus propias empresas para que participen como personas naturales? Eso no puede ser. Yo, por ejemplo, soy profesor del MIT y mis actividades me vinculan y me comprometen con esta institución. En el MIT tenemos una oficina de patentes sensacional, la cual gana un dinero significativo y los profesores hacen aportes y contribuciones que son para la institución. Al final del día los profesores utilizan los medios, los laboratorios y los recursos de las universidades en donde se desenvuelven. ¿Cómo puedo pretender y presumir que voy a hacer una contribución independientemente de la institución en la cual estoy trabajando y de la cual soy copartícipe? Ahí están mis alumnos, los alumnos doctorales que son mis colegas de investigación, ¿cómo me voy a sustraer de ese medio y para qué?

-Se dice que es la economía del conocimiento la que debe impulsar a Chile a dar el salto definitivo al desarrollo, ¿qué entiende usted por este concepto y de qué manera se construye?
Hay un concepto que tiene sus raíces hace varios años y que es el del "knowledge worker", en el sentido de que hay que darse cuenta que toda la actividad económica y empresarial está inserta en el trabajador y éste lo que tiene en el mundo de hoy es el conocimiento. En la medida que tú eres capaz de conceder este capital intelectual y desarrollarlo continuamente, porque  si no te descapitalizas, en esa misma medida vas a crear prosperidad tanto a nivel individual como colectivo.

-¿Y cómo se logra eso?
 La educación deber ser entendida en términos profundamente democráticos. Por ejemplo, en el programa de pregrado del MIT los alumnos postulan y si los admitimos no hay nadie ni de Nigeria, ni de Chile ni de Estados Unidos que no venga al MIT porque no puede pagar la cuenta. Nosotros decidimos cómo hacerlo, si le damos una beca, un préstamo o una ayudantía de investigación que le permita trabajar para pagar sus estudios. Entonces tienes a la educación como un elemento nivelador y por otro lado como un elemento de habilidad: si te educas eres dueño de tu destino y te integras en el ámbito social y puedes innovar, emprender, etc. Ahí viene la centralidad del conocimiento como elemento fundamental de la sociedad. Hoy la desigualdad económica y social está dada por la falta de conocimientos.

Los premios de Hax

El próximo 5 de septiembre la Universidad Complutense de Madrid investirá a Arnoldo Hax como Doctor Honoris Causa, el mismo premio que en 2006 recibió Muhammad Yunus, el "banquero de los pobres" y Premio Nobel de la Paz 2006. En la ceremonia el profesor del MIT leerá una ponencia sobre la evolución del pensamiento académico en el área de gestión. Este reconocimiento se suma al que le entregó la Universidad Católica de Chile en 1991. Ese mismo año el Instituto de Ingenieros de Chile lo premió con su máximo galardón: Premio Ramón Salas Edwards. Asimismo, desde 2003 el edificio más importante de la Escuela de Ingeniería del plantel católico se llama Arnoldo Hax.

Desde el año pasado, cuando Hax cumplió 70, que es profesor emérito de la Cátedra Alfred P. Sloan de Administración del MIT. "En las universidades norteamericanas cuando quieren darte un premio te entregan una cátedra. Yo me siento muy orgulloso porque en 1985 a mí me dieron la cátedra del fundador de la Escuela de Administración del MIT", explica Hax.

La rebelión de los empresarios

Revista Qué Pasa
NEWSLETTER | Edición sábado 4 de agosto de 2007

  

Todos los dardos empresariales hoy apuntan al ministro del Trabajo, Osvaldo Andrade. Se le reprocha ser un promotor de las negociaciones multisectoriales y le critican "una actuación ambigua" en el caso Codelco. Por eso habló esta semana Eliodoro Matte y por eso el miércoles 25 de julio se vivió una tensa reunión en la Sofofa. Los asociados criticaron la actuación de Andrade y, en privado, se quejan por cierta parsimonia de Bruno Philippi a la hora de hacer públicas las molestias de los gremios. Una vez más el mensaje del timonel de la Sofofa fue que confíen en la presidenta.

Por  Myriam Mellado y Lorena Ampuero
Foto  Mabel Maldonado
 

El martes pasado, Eliodoro Matte asistió a la entrega del premio Visión Empresarial que le otorgó la Asociación Chilena de Seguridad. Su entorno más cercano sabía de antemano que el presidente de la CMPC aprovecharía la tribuna para, como pocas veces, romper su bajo perfil público y alzar su voz lanzando una dura crítica al clima antiempresarial que a su juicio hoy existe en Chile. "Apenas le dijeron que debía hacer un discurso, tuvo claro que se referiría a los dos temas más candentes del momento: el ambiental y el laboral".

"Noto que hay muchos actores de la vida política que frente a la ocurrencia de problemas laborales o ambientales de determinadas empresas, favorecen con sus declaraciones un clima antiempresarial, sin al menos hacer los necesarios distingos", dijo Matte.

Entre la concurrencia lo observaba otro de los invitados al evento: el ministro del Trabajo, Osvaldo Andrade. En él se han centrado en los últimos dos meses las fuertes críticas de los gremios empresariales que le endilgan promover la negociación interempresas, actitud que se habría visto reflejada en su postura frente a la huelga de los contratistas de Codelco, un hecho que para los hombres de negocios podría sentar "un nefasto precedente".

Andrade, a quien le tocó hablar después de Matte, rehuyó la controversia y se remitió a destacar la importancia del diálogo entre trabajadores y empresarios. El ministro sabe que estos últimos lo tienen en la mira. En privado, muchos de los hombres de negocios dicen que esperan su salida del gabinete.

De hecho, la actuación de Andrade fue el comentario central en una de las más agitadas reuniones que ha tenido la Sofofa en el último tiempo. El miércoles 25 de julio se vivió el preludio de lo que vendría después con las declaraciones de Eliodoro Matte.

Miércoles tenso

Como todos los últimos miércoles de cada mes, el Consejo de la Sofofa se reunió en el edificio del organismo gremial para revisar los temas que están en la agenda noticiosa y que le incumben.

A las 17.30, el timonel Bruno Philippi dio el vamos. Siguiendo la tradición establecida por este último habría un invitado. En esta ocasión, el expositor sería José Pablo Arellano, director ejecutivo de Codelco. Sin embargo, el conflicto que arrastraba la cuprífera con sus trabajadores lo obligó a suspender la cita.

Philippi entonces les explicó la situación a los asistentes -que bordeaban las 60 personas- y aprovechó de expresar su preocupación por la forma en que se estaba interpretando la ley laboral.

Específicamente, señaló que era contrario a la negociación interempresas. Cercanos a Philippi han señalado que "al sentarse Codelco en una mesa con trabajadores de sus contratistas validó una instancia que no está contemplada en el mercado legal chileno, dejando un precedente peligroso para otras negociaciones".

Esto fue suficiente para que el resto de los asistentes se alineara con la preocupación del timonel. Específicamente los representantes de las grandes empresas tomaron la palabra y lanzaron sus dardos contra la forma en que el gobierno, en general, y Andrade, en particular, han manejado el tema laboral.

Gonzalo García, secretario ejecutivo de la CMPC; Alfonso Swett, dueño de Forus; Jorge Matetic, propietario de Carnes Ñuble e Inchalam; y Nicolás Abumohor, ligado a SN Holding (Parque Arauco, Puerto Velero, Balthus, entre otros), fueron algunos de los que expresaron abiertamente -y duramente, según asistentes- su malestar.

La mayoría coincidió con el análisis de que "hay una acción dirigida por alguien para establecer la negociación por área". Otros consejeros criticaron lo que ellos llaman "un discurso ambivalente" de Andrade y de cómo la postura de éste influía, por ejemplo, en los secretarios regionales ministeriales del Trabajo. Además le endilgaron que se manejaba con una "agenda propia", bien distinta, por ejemplo, a la de su subsecretario, Zarko Luksic. Pero, sobre todo,  el malestar se centraba en el rol y la postura que tuvo Andrade en el conflicto de Codelco.

"Es cierto: lo miramos con suma desconfianza", dice un directivo de un organismo gremial.

Abogado de profesión y militante socialista, Andrade se ha dedicado por 30 años a asesorar sindicatos. Ha sido crítico de la ley de subcontratación y de la flexibilidad laboral. Desde que asumió en el gobierno validó el movimiento sindical, lo que se reflejó en el caso Codelco, al impulsar el diálogo entre los trabajadores subcontratados y la firma.

Ya en abril de 2006 el primer punto de inquietud entre los empresarios era el proyecto que regula la subcontratación laboral porque rigidizaba el mercado del trabajo, perjudicando a las pymes y por sus posibles efectos sobre el desempleo.

"El ministro ha interpretado la ley de subcontratación a su entero antojo", dice un consejero de la Sofofa. Y esto es un síntoma grave para los empresarios, que aprovecharon esta reunión para expresar su desconfianza.

La postura de Philippi

El timonel de la Sofofa escuchó las críticas de sus asociados. En su entorno explican que la molestia y el tenor de las opiniones no es de extrañar: "Si organizas una reunión donde hay más de 10 empresarios, el tema obviamente que va a salir y también es obvio que se armará un debate candente".

Según cuenta un asistente, Philippi una vez más puso paños fríos a la molestia frente al gobierno y específicamente defendió la actuación de la presidenta Michelle Bachelet y pidió confianza en su gestión.

"Nos dijo que Bachelet había heredado de Lagos una ley de subcontratación bien deficiente y que se la había jugado por vetarla y que al final logró cambiarla para mejor", dice el miembro de un organismo gremial.

Además, según esta fuente, les dio a entender que había que separar aguas entre Andrade y Bachelet y que esta última más que formar parte del problema, formaba parte de la solución.

"Bruno nos trató de decir que pese a que muchos creían que ella titubeaba y era vacilante, al final, nos dijo, 'siempre atina'".

La postura de Philippi nuevamente ha sido blanco de críticas por algunos miembros de la tribu empresarial, que más de alguna vez le han enrostrado su escasa figuración pública y parsimonia a la hora de defender los intereses del sector y su cercanía con los últimos dos gobiernos de la Concertación.

"Bruno tiene como política escuchar a todos y propende al consenso...ahora no sé si estará esperando que la Virgen del Carmen lo ayude", ironiza un consejero ligado a la industria.

De hecho, otro consejero, del sector alimenticio, dice que ante el silencio público de Philippi, las palabras de Matte fueron un alivio. "Por fin alguien se atrevió a decir lo que pensamos. Y cuando Matte habla es porque el escenario está muy complicado". Por eso, al término de la ceremonia del martes pasado en la ACHS, la reacción de los asistentes a la advertencia de Matte no se dejó esperar: varios se acercaron a felicitarlo por su intervención.

El entorno de Philippi precisa que la  cúpula de la Sofofa es "más bien escéptica frente a los dichos de Andrade, que se ha desligado de los conflictos entre empresas y trabajadores" y consideran que la situación que hoy se está dando es ilegal. Frente a las críticas por la escasa figuración y el mutismo del timonel, esgrimen que la vocería del gremio empresarial radica en Alfredo Ovalle, presidente de la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC). "En él se han canalizado las demandas. Ahora, por cierto que informalmente siempre existen canales e instancias que sirven para que la Sofofa le haga ver al gobierno su inquietud por ciertos temas".

Los Luksic también se mueven

Para miembros del consejo de la Sofofa lo cierto es que "hay en Chile un antes y un después del caso Bosques Arauco".

Este conflicto comenzó a dibujarse a mediados de marzo pasado. Entre el 12 de ese mes y el 8 de mayo se llevó a cabo la negociación sindical de los contratistas de Bosques Arauco con Celco, del grupo Angelini. A juicio de varios empresarios esto sentó un precedente importante, porque finalmente negociaron trabajadores y empleadores en distintos niveles. O sea, los subcontratistas lograron nada menos que poner en la mesa la negociación interempresa algo prohibido desde hace 30 años.

Esta experiencia ayudó para que los 12 mil contratistas de la Confederación de Trabajadores del Cobre se lanzaran con todo para que accedieran a sus peticiones. En la práctica las casi cuatro semanas de negociaciones con Codelco implicaron también airadas protestas, tomas de caminos y pérdidas por US$ 100 millones para la cuprífera. 

Por eso, Matte en su discurso de seis páginas del martes pasado, señaló que "últimamente hemos sido testigos de una decidida acción de agitación laboral tendiente a promover por la vía de los hechos cambios en la legislación laboral (?) presionar a las empresas mandantes para que se sienten a negociar con trabajadores de contratistas, junto con ser un procedimiento ilegal es altamente inconveniente para el sano desenvolvimiento de la empresa (?)".

El miércoles 25 en la citada reunión de la Sofofa, un cercano a la Papelera expresó una fuerte crítica por el clima laboral porque, a su juicio, en los casos de Codelco y Bosques Arauco "se están vulnerando las normas legales sobre la subcontratación y eso produce un tremendo caos", señaló a sus pares.

La espiral que se podría producir como réplica de Codelco ha puesto en alerta al mundo empresarial. El martes pasado, al unísono del discurso de Matte, la CPC se reunió con Andrade a puertas cerradas. A la salida del encuentro, Alfredo Ovalle, titular del ente gremial, dijo que les había quedado claro "que no está en la agenda del ministerio la negociación interempresas".

Ya el martes 24, Jean Paul Luksic, presidente de Antofagasta Minerals y vicepresidente del Consejo Minero, le presentó, en una reunión privada, sus reparos al secretario de Estado sobre cómo se estaba llevando el proceso de negociación de Codelco y el temor de que esta fórmula se transformara en una situación habitual. En la cita argumentó que una escalada de demandas salariales podría afectar la competitividad de la industria a futuro cuando los precios del cobre bajen.

¿Qué pasará en este conflicto? Entre los empresarios de la Sofofa hay desconfianza. Afirman que "Andrade es un fabricante de conflictos". Y temen que su actitud genere incertidumbre en las inversiones. "No hay un lineamiento claro en el gobierno, más aún considerando que el caso Codelco se desarrolló en el marco legal vigente", reconoce un ejecutivo del área minera.

Además existe el temor de que la situación se irradie a otros sectores, como el retail.

Andrade, por su parte, tras su reunión de esta semana con la CPC fue lacónico: dijo que le había servido para aclarar "malentendidos que se suscitan".


07 julio, 2007

NACIONES UNIDAS: Promesas de empresario

Por Gustavo Capdevila

GINEBRA, 6 jul (IPS) - La promesa de empresas de naciones industrializadas y de países en desarrollo de respetar normas laborales, ambientales, de derechos humanos y contra la corrupción, generó entusiasmo en autoridades de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y escepticismo en numerosas entidades de la sociedad civil.

La declaración final de la conferencia del Pacto Mundial (Global Compact), que concluyó este viernes en esta ciudad, proclama "la importancia de los negocios y de los empresarios" pero sin comprometerse con normas de carácter vinculante.

Tampoco contempla denunciar a las compañías que violen los derechos humanos, afirmó el jefe de la campaña de comercio de la no gubernamental ActionAid, Aftab Alam Khan.

"El Pacto Mundial se ha convertido en una plataforma donde los empresarios se admiran mutuamente mientras se mantienen al margen de las regulaciones de cumplimiento obligatorio", dijo Khan a IPS. Por eso las compañías transnacionales están felices, insistió.

Lo más grave, señaló Khan, es que la ONU también está satisfecha y sus funcionarios se muestran felices. "Olvidaron su propia Declaración Universal de los Derechos Humanos, que el año próximo celebrará su 60 aniversario", dijo el experto de ActionAid.

"Esto es inaceptable y nosotros no compartimos esta clase de estrategias de la ONU, de la que esperamos un liderazgo orientado hacia los derechos humanos, hacia el derecho a la alimentación", sostuvo Khan.

La ONU lanzó el 31 de enero de 1999 el Pacto Mundial, que consiste en un pedido a las empresas para que adopten 10 principios de acción, entre los que figuran el apoyo y el respeto a los derechos humanos fundamentales y el compromiso de no ser cómplices en la violación de esas garantías.

La declaración aprobada en la conferencia de esta semana por unas 1.000 personas, entre las que figuran empresarios, representantes gubernamentales y dirigentes de entidades sociales, expone que la pobreza, los ingresos desiguales, el proteccionismo y la ausencia de oportunidades de trabajo decente amenazan "la paz mundial y los mercados".

Los firmantes entienden que "la necesidad de acción es urgente". Los negocios, como un factor clave de la globalización, pueden ser una fuerza enorme y beneficiosa, indicaron.

El texto de los hombres de negocios sólo se ocupa del problema de la corrupción cuando recomienda acciones que deberían emprender los gobiernos y los apremia a ratificar la convención de la ONU sobre la corrupción. Ninguna mención al tema figura en las descripciones del papel de las empresas en la sociedad.

La corrupción había sido omitida del texto original del Pacto, que consistía de sólo nueve puntos. Fue agregada, como ítem número 10, con una recomendación para que las empresas luchen contra la corrupción en todas sus formas, incluidas la extorsión y el soborno.

Los otros puntos proponen que, en el plano laboral, las empresas deberían apoyar la libertad de afiliación sindical y el reconocimiento de la negociación colectiva. También tendrían que contribuir para la eliminación de toda forma de trabajo forzoso. Otro punto se refiere a la erradicación del trabajo infantil, seguido por una demanda de abolir las prácticas de discriminación en el empleo.

Tres principios se ocupan de cuestiones ecológicas. Uno, propone un enfoque preventivo para la protección del ambiente. Las empresas deberían igualmente adoptar iniciativas favorables a una mayor responsabilidad en esta materia y, finalmente, favorecer el desarrollo y la difusión de tecnologías no contaminantes.

Según el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, "el liderazgo de los mercados y el liderazgo sostenible van de la mano". De tal forma, se favorecerá la creación de mercados más sostenibles, lo que ayudará a mejorar la vida de numerosas personas en el planeta, dijo el titular del organismo mundial.

El secretario general de la ONU aludió al carácter meramente voluntario del Pacto Mundial y recordó a los empresarios que esto "no significa ser irresponsable". Los actos valen más que las palabras y, por eso, "al comprometernos a un nuevo encuentro dentro de tres años asumamos nuestro papel para dar un sentido concreto a esta declaración", apuntó.

Este aspecto fue resaltado por la no gubernamental Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH), que tiene sedes en Ginebra y París. A siete años y medio del lanzamiento del Pacto Mundial, ningún mecanismo ha sido establecido para supervisar los compromisos asumidos por las empresas, cuestionó la FIDH.

En consecuencia, las compañías que no respetan o son cómplices en la violación de los derechos humanos, laborales y ambientales o emplean prácticas corruptas, pueden permanecer como miembros del Pacto Mundial y beneficiarse por su adhesión en términos de su imagen pública, cuestionó la entidad.

La FIDH rescató la advertencia del secretario general de la ONU acerca de que el carácter voluntario del Pacto Mundial no implica ser "irresponsable". Las palabras de Ban Ki-moon deben ser escuchadas y las actividades de las empresas comprometidas "seriamente supervisadas", dijo la FIDH.

La declaración de los empresarios demandó a los gobiernos que apoyaran un sistema de libre comercio internacional y desalentaran el proteccionismo.

ActionAid estimó que ese punto es uno de los problemas más serios de la declaración. Con ese llamado, "las compañías transnacionales están reclamando, bajo la protección de la ONU, que los países en desarrollo abran sus mercados", dijo Khan.

"Esto es ridículo. Los países ricos y sus compañías se han beneficiado del proteccionismo de sus propias industrias y agricultura y ahora están ejerciendo enorme presión sobre los países en desarrollo para que abran su sector agrícola, con la destrucción del sustento de sus campesinos", enfatizó Khan.

Asimismo, recordó que ActionAid se incorporó en 2000 al Pacto Mundial "porque queríamos observar esta oportunidad". Sin embargo, "nos desilusionamos y lo abandonamos en 2003. Ahora no tenemos más esperanzas en esto", dijo el experto paquistaní.

Khan definió al Pacto Mundial como un ejercicio de relaciones públicas para que las compañías transnacionales "se promuevan a sí mismas como 'buenos muchachos' mientras violan los derechos humanos", como ocurre en Ghana y Sudáfrica, donde ActionAid comprobó que "prominentes miembros del Pacto cometen abusos contra esos derechos", dijo.(FIN/2007)


26 junio, 2007

SALUD: Millonario farmacéutico promueve genéricos en Europa

Por Tito Drago

MADRID, 20 jun (IPS) - El empresario farmacéutico mexicano Víctor González Torres inició esta semana en Madrid una gira por Europa para impulsar la producción y venta de medicamentos genéricos, menos costosos que los originales patentados, basado en su exitoso negocio de las Farmacias Similares.

El contador González Torres, conocido popularmente como "Doctor Simi" por el personaje con que se publicitan las Farmacias Similares, es dueño de un grupo de 11 empresas, la más famosa de las cuales es la red de tiendas de medicamentos que funciona bajo un sistema de franquicias y que ya se ha extendido a otros países.

En las naciones en desarrollo, hay dos cosas que afectan a la pobreza extrema: la falta de comida y de medios para cuidar la salud, dijo a IPS.

Sólo en América Latina, "que no es el continente más desfavorecido", hay más de 250 millones de pobres, o sea la mitad de los habitantes de esa región. En México los pobres son unos 50 millones, añadió.

Según un informe divulgado en 2006 por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), la pobreza afectaba a casi 40 por ciento de la población, unos 209 millones de personas.

Pero González Torres no tiene previsto en su viaje europeo reuniones con médicos, farmacéuticos, empresarios ni políticos porque "he venido a dar un mensaje a todos (a través de los medios), que lo escuchen y actúen: hay que luchar contra la pobreza extrema, tenemos capacidad administrativa y para realizar las cosas y lo que tenemos que hacer es hacerlo".

Ya hay más de 3.500 Farmacias Similares en México y cientos distribuidas en Guatemala, El Salvador, Honduras, Costa Rica, Ecuador, Perú, Chile y Argentina. En 2006 la empresa vendió medicamentos por valor de 600 millones de dólares, con una utilidad neta de 14 por ciento.

Para este año, el empresario espera ventas de 800 millones y de 1.000 millones de dólares para 2008, con una utilidad de 20 por ciento. Una cuarta parte de las ganancias de sus empresas es destinada donaciones a más de 2.400 instituciones de caridad.

Farmacias Similares venden medicamentos genéricos --con el mismo principio activo que los originales pero menos costosos por no estar sujetos a patentes-- elaborados por la industria farmacéutica mexicana.

En España el mercado de los genéricos está poco desarrollado, al extremo de que en 2006 solamente representaron siete por ciento de los montos de ventas, explicó el profesor español Jaume Puig-Junoy, especialista en economía de la salud de la Universidad Pompeu Fabra.

Eso se debe a que los consumidores tienen una "actitud de desconfianza ante estos productos, pese a que tienen la misma calidad, eficacia y seguridad que otros medicamentos", dijo.

Miguel Barbero, director general de la Asociación Española de Fabricantes de Sustancias y Especialidades Genéricas, dijo a IPS que aunque está creciendo el mercado de esos productos en España "su ritmo aún es insuficiente para situar a nuestro país en el nivel europeo".

Para que ese ritmo se acelere y llegue a representar la porción del mercado susceptible de convertirse a los productos genéricos, un 60 por ciento del total, "es imprescindible el pulso firme de la administración", adoptando medidas a las que se ha comprometido.

La posición mantenida por el gobierno en la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados este martes "es un apoyo manifiesto, decidido y valiente a los genéricos, diferenciándose claramente del anterior", agregó Barbero, en alusión al presidido por el derechista José María Aznar (1996-2004).

Barbero subrayó la persistencia del problema de las demandas promovidas por los grandes laboratorios cuando vencen los plazos de las patentes y los fabricantes de genéricos intentan elaborar esos medicamentos.

"Afortunadamente hay jueces y grupos políticos que comenzaron a apoyar a los genéricos debido al abuso permanente de las prácticas obstruccionistas y lo que eso significa para la sociedad", dijo.

La Asociación Nacional Empresarial de la Industria Farmacéutica (Farmaindustria), que agrupa a 250 laboratorios y que dice vender 98 por ciento de los medicamentos prescriptos en España, ofreció al gobierno donar en cinco años 300 millones de euros (unos 400 millones de dólares) para investigar enfermedades raras, a cambio de que se modifique la ley de patentes a favor de una mayor protección.

Las presiones de la gran industria farmacéutica internacional están detrás de todos los esfuerzos por endurecer los regímenes de patentes nacionales y por establecer nuevos plazos de protección en acuerdos comerciales.

Mientras, los países pobres que sufren epidemias como el sida y necesitan medicinas de bajo costo, reclaman el derecho a priorizar la salud pública por sobre los derechos comerciales, para adquirir o desarrollar genéricos cuando el costo del original patentado impida atender una emergencia sanitaria, según un principio establecido por la Organización Mundial del Comercio.

"Yo aplaudo que se discuta el cambio climático, es extraordinario que los países ricos destinen dinero a ese propósito, pero no debemos olvidar a los millones de seres que padecen hambre", dijo el "Doctor Simi", aspirante a presidente en los comicios del año pasado en su país, en los que obtuvo más de dos millones de votos. (FIN/2007)

16 junio, 2007

No reniego de nada, ni pretendo blanquearme

Revista Qué Pasa
NEWSLETTER | Edición sábado 16 de junio de 2007

El empresario, ex jefe del GAP y uno de los hombres más cercanos a Fidel Castro, habla del libro de memorias que está a punto de lanzar -titulado Las Armas de Ayer- y comenta varios de los episodios inéditos de su singular biografía.

Por  Cristián Bofill y Claudia Giner

En los últimos dos años, el empresario Max Marambio dedicó gran parte de su tiempo a investigar y escribir sobre una de las etapas más intensas de su agitada vida: los casi 10 meses que pasó refugiado en la embajada de Cuba en Chile, entre septiembre de 1973 y agosto del año siguiente.

Durante ese período, estuvo en dicha legación bajo la protección de la embajada sueca y se las arregló para traspasarle al MIR un arsenal que habían dejado en el sótano de la residencia diplomática los militares y funcionarios cubanos que abandonaron el país al día siguiente del golpe militar.

El resultado está en las más de 200 páginas de Las Armas de Ayer, libro en el cual no sólo hace una narración detallada de esos días, sino también reconstruye una serie de episodios desconocidos protagonizados por personajes como Salvador Allende, Fidel Castro, Miguel Enríquez y Miria Contreras, entre otros.

El texto -que será lanzado en las próximas semanas por el sello editorial La Tercera-Debate constituye una de las narraciones más detalladas y singulares de ese período. La singularidad, en todo caso, es una característica que ha marcado la biografía de Marambio, de 59 años, quien a los 23 fue nombrado jefe del GAP, el grupo encargado de la seguridad de Salvador Allende, y desde los 17 tiene una estrecha relación con Fidel Castro.

Considerado el extranjero más influyente de Cuba -y una de las personas más cercanas a Castro-, Marambio fue teniente coronel de Tropas Especiales, el cuerpo militar de elite de Castro, y recibió una de las condecoraciones más altas de la revolución cubana. Desde hace años, está dedicado al mundo de los negocios y actualmente es un próspero empresario. En la siguiente entrevista, se refiere por primera vez al contenido de sus memorias.

-El eje central del libro es el relato de cómo fue entregando al MIR el armamento que estaba en la embajada de Cuba después del 11 de septiembre del 73. ¿Por qué había armamento en una legación diplomática extranjera?
-Cuando se supo que el golpe era un proceso irreversible y que no había ninguna posibilidad de que fuera resistido, Fidel Castro tuvo la certeza de que la embajada cubana en Santiago sería un objetivo militar. Se tomó la decisión de fortificarla y, además, se ordenó a sus funcionarios quedarse al interior de la sede para evitar convertir a Cuba en chivo expiatorio de la situación. Se mandó un contingente de Tropas Especiales -formado por unos 50 hombres- para la defensa, que se agregaron a los ciento y algo funcionarios diplomáticos, hombres y mujeres, que también habían recibido entrenamiento militar. Para ello disponían de unos 160 fusiles AKM y un número importante de lanza cohetes RPG7. Cuando los militares atacaron la embajada, ocurrieron combates intensos, en los cuales estoy seguro de que hubo bajas por parte del Ejército. Por el lado cubano, hubo dos heridos leves, como está relatado en el libro.

-Cuando finalmente los funcionarios y los soldados cubanos se retiran de Chile, ¿por qué no se llevan ese armamento en vez de dejarlo en el sótano de la embajada?
-No tenían ninguna posibilidad de hacerlo. Se fueron en un avión soviético en el cual apenas cabían. Incluso algunos viajaron de pie. Me pareció en ese momento que era mi obligación evitar que las armas cayeran en manos de los golpistas y entregárselas a la resistencia.

-¿Al reconocer la existencia de las armas, no les está dando la razón a los que sostienen que había un gran contingente de tropas y armas cubanas enviadas para participar en un conflicto interno en Chile?
-No, el libro deja claro que eso de los miles de guerrilleros cubanos en Chile es parte de una leyenda negra, un mito. No hubo una fuerza de combate externa a la embajada. Respecto de lo de las armas que yo relato, lo que se desprenda de eso cada uno lo juzgará: es la verdad histórica. Mi objetivo es dejar establecido cuáles fueron las responsabilidades de cada cual en ese proceso. Este no es un libro para quedar bien con nadie.

Allende y Miguel Enríquez

-Usted fue jefe de la escolta personal de Salvador Allende durante casi dos años. ¿Por qué el día del golpe opta por ir a combatir a la embajada cubana y no a La Moneda?
-En esa época, hacía casi un año que no era parte del GAP ni militante del MIR. La embajada me pareció que era el lugar donde yo tenía que estar. Había recibido entrenamiento militar en Cuba, antes del gobierno de Allende porque quería tener una actividad revolucionaria internacionalista. Quería que me mandaran a luchar con el Che Guevara. Pero el Che muere en 1967 en Bolivia y yo llego a Chile un año después. Para el día del golpe, luchar al lado de los cubanos, con la convicción que no saldríamos de allí, era mi manera de entender el internacionalismo que ellos me enseñaron con su ejemplo.

-¿Qué hizo al llegar a Chile como joven revolucionario?
-Establecí una alianza con la principal facción del MIR, cuyo jefe era Miguel Enríquez. El día de la victoria de Allende, resultado que nos tomó por sorpresa, me nombraron a cargo de su seguridad porque yo era el que tenía formación militar en el grupo. Creo que también influyó que mi padre, Joel Marambio, era diputado socialista y conocía a Allende. Curiosamente en el primer viaje que hice a Cuba iba Allende.

-Usted fue uno de los subversivos indultados por Allende al asumir como presidente.
-Allende indultó a todos los acusados de subversión sin delitos de sangre. Entre ellos a mí y a un grupo del MIR -quienes habíamos participado de asaltos, los cuales para nosotros eran expropiaciones- que fuimos a trabajar con él.

-¿Hoy usted le entregaría la jefatura de seguridad de un presidente a un joven de 23 años?
-Por ningún motivo. Eran otros tiempos.

-Allende no tenía las credenciales políticas para que ustedes lo respetaran. Era más bien burgués, predicaba la vía electoral, que usted consideraba una impostura burguesa. ¿Lo consideraban su líder?
-No, no lo considerábamos nuestro líder ni mucho menos, pero lo respetábamos. Allende tenía una mirada particular frente a la insurgencia, fuera de las fronteras de Chile había sido un ferviente defensor de las formas insurreccionales en otros países sin posibilidades de lucha democrática. Incluso cuando los sobrevivientes de la guerrilla del Che se refugiaron en Chile, él era presidente del Senado y fue a buscarlos y los llevó a Tahití. Con los años, Allende ha crecido en mi memoria y la verdad es que le tengo bastante más aprecio ahora que el que le tenía entonces. Fue siendo acorralado desde dentro y fuera de la coalición y terminó en todo lo que sabemos. Este libro es un testimonio sin ficción sobre lo que me tocó vivir en ese proceso. No reniego de nada, ni pretendo "blanquearme".

-¿Cree que otros protagonistas de la época sí lo han hecho?
-Mucha gente que estuvo en ese mundo calla. Dice "yo no fui" o "no estaba". Y a mí me parece que eso es renunciar a la historia. No tengo ninguna duda de que he cambiado enormemente. Ni mi estilo de vida, ni mi forma de ver la sociedad es la misma que tenía en ese entonces. Pero fui parte de un proceso que puedo defender, justificar o explicar. No creo en renegar lo que hicimos para justificar lo que yo soy ahora. No se puede banalizar el golpe -desde la óptica que sea y yo ciertamente tengo la mía muy clara- como una decisión irracional de un grupo de militares.

-En el libro usted relata en detalle las arriesgadas maniobras para hacerle llegar las armas al MIR, incluyendo un encuentro clandestino con Miguel Enríquez. Algunos creen que la obsesión del MIR por esas armas fue lo que llevó a la muerte a Enríquez. ¿comparte esa tesis?
-Sí. Miguel convirtió la obtención y ocultamiento de esas armas en su tarea primordial. Y fueron cayendo uno a uno. Eso me quedó claro en la reconstrucción histórica que tuve que realizar para escribir este libro.

-Una de las características de Las Armas de Ayer es justamente que está escrito bajo la mirada de esa época. Deja más bien fluir la narración sin grandes rasgos de autocrítica. ¿Por qué se decidió por esa forma?
-Es un libro con la mirada de un joven que termina su análisis en 1974. Todas sus referencias son hasta ese año y he tratado de conservar la mirada que tenía en ese entonces. Primero, porque sería imposible, para mí, hacer un análisis desde ahora que fuera justo. Mis circunstancias actuales son muy distintas: no soy el que fui ayer, pero me siento producto de aquello también. Hoy excluyo la violencia como vía para el avance de la humanidad. En la época que relato tenía absoluta convicción de que la vía para hacer cambios era la insurreccional.

-En el texto, usted relata episodios y hace descripciones analíticas de personajes como Miguel Enríquez y Salvador Allende, entre otros. En cambio a Fidel Castro lo trata con reverencia.
-Esa reverencia es real. Tengo un profundo cariño y respeto por Fidel. El marcó mi vida y en eso no hay equivocación. Si tuviera que escribir hoy sobre él, tendría muchas más cosas buenas que decir, que provocan mi admiración y mi respeto que las que escribí en este libro, donde la mirada es de una época en que era menos amigo.

La Payita

-Otra persona a la cual le da un trato especial es a Miria Contreras, pareja sentimental y secretaria personal de Allende, un personaje que a la izquierda chilena le cuesta abordar.
-En este libro he tomado la decisión de imponerme en todo lo que haga falta. No lo escribí para quedar bien con nadie, sino para contar algunas historias que no han sido relatadas y la Payita es una de esas personas que han sido injustamente relegadas en el protagonismo histórico. Fue una persona muy importante -como cuento en el libro- en la vida y en el gobierno de Allende. El GAP estuvo muy cerca de ella. Ella con su amistad, consejos y solidaridad ayudó a mucha gente en esa época que no tenía referente.

-Usted relata su convivencia con ella en la embajada después del golpe.
- Así es. Y luego, junto a mi familia, tuvimos una relación muy cercana con ella y sus hijos. Toda la vida, hasta el minuto de su muerte. La Paya también era muy cercana a Beatriz "Tati" Allende, la hija mayor del ex presidente. Trabajaron juntas en La Moneda, en la misma oficina, y después del golpe vivían en La Habana a pocas cuadras. Además, después del suicidio de Tati, los hijos de ella se quedaron con Mitzi, una hermana de la Payita.

-¿Entre las personas que leyeron su libro antes de ser publicado está Fidel Castro?
-Le mandé la versión definitiva. Pero no he recibido sus comentarios.

-En el libro no profundiza mucho sobre el rol de Castro en la UP. Varios analistas sostienen la tesis de que su visita de tres semanas a Chile ayudó a desestabilizar a Allende, incluyendo el discurso final en el Estadio Nacional donde puso en duda la viabilidad de la vía pacífica hacia el socialismo.
-Eso revela desconocimiento de la relación histórica de Chile con Cuba. Antes del gobierno de la Unidad Popular, los cubanos no consideraban a Chile con las condiciones objetivas para la lucha armada; sin embargo, con posterioridad los hechos configuraron una situación pre-revolucionaria ante la cual la coalición de gobierno actuaba sin considerar las nuevas condiciones que habían liquidado el proyecto original. Lo que hizo Fidel durante su visita fue un diagnóstico y el resultado está en su discurso del Estadio Nacional. En verdad predijo lo que iba a pasar. El apoyó a Allende en todo lo que pudo. Durante el gobierno de la UP, en Cuba no se le dio entrenamiento militar a ningún chileno que Allende no autorizara. Las armas cubanas que vinieron a Chile fueron las armas que Allende solicitó. No hubo insurgencia propiciada por los cubanos durante la UP. El MIR jamás recibió un arma de Cuba. Entre otros capítulos, mi relato del día del golpe lo deja bien claro.

Relación con Fidel

-En su primer viaje a Cuba, en 1966, Fidel Castro le otorgó un trato muy especial en circunstancias que en esa época iba mucha gente joven a estudiar allá. ¿A qué lo atribuye?
-Fue el azar. En esa época estudiaba en el Barros Arana, donde había un ambiente republicano bastante formal y yo era un muy inquieto joven de 17 años. Mi padre debe haber encontrado que era conveniente que me formara mejor y más cerca de sus convicciones y por eso me llevó a Cuba. El hecho concreto es que Fidel Castro me distinguió y en cierta forma me apadrinó. De meritocracia nada, porque no tenía condiciones especiales ni como revolucionario ni como político.

-¿Vivía en la casa de Fidel Castro?
-Al lado de su casa, dentro del mismo jardín, en un barrio que él había convertido en un centro de investigación agropecuaria. A esa casa Fidel iba bastante, aunque sus movimientos eran impredecibles. Yo estudiaba y vivía ahí con un grupo de jóvenes agrónomos. Ahí se empezó a afianzar mi relación con Fidel.

-¿Describiría su relación como de hijo a padre?
-Para mí ha sido más que un padre. Mi cariño y lealtad hacia él son infinitos. Justamente por esta relación con Fidel y Cuba me han acusado de ser agente cubano y eso me da mucha risa: la verdad es que me siento bastante más que eso. Ese término es muy limitado para describir mi relación con Cuba y Fidel.

-Usted recibió una de las mayores condecoraciones otorgadas por la revolución y alcanzó el grado de teniente coronel de Tropas Especiales, la fuerza militar de elite de ese país.
-Tuve dos etapas en mi formación en Cuba. La primera la recibí como extranjero, chileno, que quería tener una actividad revolucionaria internacionalista. La segunda es mi ingreso a Tropas Especiales con posterioridad al golpe militar de 1973.
A finales del 71 yo abandoné el MIR por una discrepancia política -que está relatada en detalle en el libro- y nunca más me vinculé con ninguna otra organización chilena, salvo en la entrega de las armas de la embajada y en algunos actos de solidaridad con partidos después del golpe. Ya en el exilio, estaba tan decepcionado de la oportunidad histórica que se había perdido, que consideré que no había nada que hacer en nuestro país durante muchos años. No quería ser como esos exiliados españoles que se pasaron 40 años lamentando la derrota en la guerra civil, esperando un hipotético regreso. Así decidí convertirme en un revolucionario internacionalista, quería estar en cualquier lugar de la Tierra donde se combatiera la injusticia para poder dar mi aporte. Fue entonces que solicité que me dejaran ingresar a las Tropas Especiales de Cuba.

-¿En qué consistió el entrenamiento militar para llegar a ser oficial de Tropas Especiales?
-Fueron disciplinas múltiples y rigurosas. Los entrenamientos típicos de comando, las cosas de los métodos conspirativos. Las Tropas Especiales dependían del Ministerio del Interior y de Fidel Castro

Inversionista en Cuba

-Además de su cercanía histórica con Cuba, hoy tiene una relación comercial importante con ese país.
-Tengo una relación de negocios en Cuba. Soy un inversionista y he tratado de hacer un esfuerzo importante en la economía cubana y todos conocen mi posición al respecto. Fui parte de las primeras actividades empresariales en Cuba. Fui un entusiasta participante en ayudar a impulsar la ley de inversión extranjera.

-¿En qué consisten sus negocios?
-Cuba representa un 30% de mi actividad comercial. Tenemos la empresa "Sol y Sol" que es la segunda de turismo después de Havanatur. Además, Río Zaza, en el sector alimentario. Es cierto que no hay muchos inversionistas chilenos en Cuba, pero es algo que hemos ganado a pulso.

-¿Y a la cercanía con el régimen?
-Todo lo contrario: en el caso nuestro ha sido más difícil. No hablo con Fidel de mis negocios y una vez que lo hicimos, el proyecto que estaba por aprobarse no resultó. En ese plano él es sumamente pulcro y cuidadoso.