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14 julio, 2007

La globalización y los trabajadores


José Gómez Cerda

Santo Domingo

La globalización es un proceso, que pretende eliminar todo debate ideológico, para que todo sea centralizado en la economía, el mercado, la competitividad, la privatización y la eficacia.

La globalización plantea un nuevo sistema, con una nueva agenda, para hacer olvidar los problemas de las clases sociales, las diferencias entre el norte y el sur, las tensiones entre países pobres y ricos, entre el primer y el tercer mundo, la deuda exterior y otros problemas que afectan a los sectores más pobres del mundo, mientras los países ricos son cada vez más ricos.

La globalización desea que exista «un pensamiento único», y que los que pueden pensar sean los que detentan el poder económico y controlan el mercado.

La historia demuestra que los trabajadores, y en especial los sindicalistas, tenemos nuestra propia visión de los problemas sociales, políticos, económicos y morales, además tenemos principios, valores y ética.

Y en estos momentos no vamos a renunciar al derecho a pensar por nosotros mismos; tampoco vamos a quedarnos en la trampa del « pensamiento único », porque es lo que está de moda, y se titula de moderno.

Busquemos con el afán de encontrar, y encontraremos con el deseo de buscar aún más.

Nos negamos a aceptar el concepto del « pensamiento único en la economía », ésta ciencia es también el campo de realización de la actividad humana.

Es necesario orientar los esfuerzos de reflexión y elaboración ideológica y estratégica, las políticas de formación de afiliados y cuadros ; así como toda su acción sindical ; en la dirección de potenciar su convicción y capacidad de que es POSIBLE Y NECESARIO, construir un PROYECTO ALTERNATIVO, desde la realidad cotidiana y de base, fundado en las aspiraciones reales, los derechos y la dignidad de las mayorías trabajadoras y populares, instrumentando racionalmente para ello los recursos de la economía y un desarrollo científico-técnico sin precedentes ponen a disposición de esos proyectos de vida alternativos

Ese PROYECTO ALTERNATIVO frente a la GLOBALIZACION debe inspirarse en una concepción HUMANISTA INTEGRAL, teniendo como bases:

- LA PERSONA HUMANA.
- EL BIEN COMUN
- LA JUSTICIA SOCIAL.

Pero es necesario aclarar que elaborar un proyecto alternativo desde el sindicalismo, no se puede reducir solo a declaraciones o principios universales, sino que debe partir de realizaciones concretas, teniendo como punto de partida las necesidades, problemas y aspiraciones de los trabajadores, especialmente los más necesitados y pobres.

Un punto de partida puede ser la mejor distribución de tierra, para los hombres que trabajan, así se puede reactivar la reforma agraria, brindar mayores posibilidades de trabajo al sector agrícola y la seguridad alimentaria.

La Globalización pretende limitar el papel del mundo político, reducir el rol del Estado.

El Estado es únicamente parte del cuerpo político, cuya función específica consiste en mantener la ley, en promover la prosperidad común y el orden público, y en administrar los negocios políticos; El Estado es una parte especializada de los intereses del todo. No es un hombre o un grupo de hombres: Es un conjunto de instituciones que se combinan para formar una máquina reguladora que ocupa la cumbre de la sociedad.

El sindicalismo no es un ciego defensor de los partidos políticos, ni de los empleadores, tampoco de los gobiernos. La historia del sindicalismo ha sido una lucha constante por mantener AUTONOMIA E INDEPENDENCIA frente a los partidos, los patronos y los gobiernos; sin embargo, debemos reconocer que parte de la democracia que hoy disfruta una gran parte del mundo, se debe en alguna forma al mundo político, como también muchos de los errores.

Es cierto que en el pasado reciente la guerra fría llevó a muchos gobiernos poderosos a la carrera armamentista y la competencia ideológica, donde los partidos políticos se identificaron con alguna de esas formas; por otra parte el mundo se dividió en dos poderosos bloques, que se dividieron el mundo.

Hoy día la geopolítica de la guerra fría ha sido superada por la geo-economía de la globalización, que sostiene que la seguridad comercial es más importante hasta que la seguridad militar.

Los mercados reducen todo, incluidos los seres humanos (mano de obra) y la naturaleza (tierra) a mercancía.

Podemos tener una economía de mercado, pero no podemos aceptar una sociedad de mercado. Aquellos sindicalistas que piensan que sólo la unidad es la solución, se equivocan, si esta no va acompañada de las ideas, los principios y los valores.

Además de los mercados, la sociedad necesita instituciones que sirvan a fines sociales como la libertad política y la justicia social. Esas instituciones existen en países concretos, pero no en la sociedad global.

El Estado ya no desempeña el papel que desempeñaba antes. En muchos aspectos esto es una bendición, pero algunas de las funciones del Estado están sin cubrir. No disponemos de instituciones internacionales adecuadas para las libertades individuales, los derechos humanos, y el medio ambiente, o para el fomento de la justicia social.

Ahora tenemos un solo Orden Liberal Global, que pretende imponer su modelo a todo el mundo e integrar a todos los sectores, dirigidos por las leyes del mercado.

Dentro de ese nuevo orden existen dos países que controlan la política, la economía, los armamentos y ahora el sindicalismo internacional, que son Estados Unidos e Inglaterra. Ellos no respetan ni siquiera las decisiones de las Naciones Unidas, como pasó con la invasión a Irak.

Hoy día las organizaciones sindicales internacionales están controladas por los ingleses. Ellos tienen la cultura del sindicalismo único, y lo están implantando en todo el mundo.

La autonomía e la independencia sindical tienen un precio, y es que los que detentan el poder son precisamente los sectores de empleadores, los partidos políticos y los gobiernos; y el sindicalismo autónomo e independiente debe confrontar sus posesiones con estos poderes.

Por otra parte, la autonomía permite que los propios trabajadores puedan elaborar sus planes de trabajo, su política y estrategia sindical, además de elegir sus dirigentes, sin injerencias ni tutelas de otros sectores. Ese es el papel protagónico de los trabajadores.

La globalización tiene una concepción del SER HUMANO, diferente a nuestros criterios, pues limita a los hombres y mujeres a su capacidad de generar beneficios económicos, exalta el individualismo, y para la globalización la PERSONA HUMANA es solo un instrumento productor y consumidor, pero nosotros somos más que eso, estamos hechos a SEMEJANZA DE DIOS, y eso vale más que el dinero y el mercado.

Para el sindicalismo, la PERSONA HUMANA posee valores materiales y ESPIRITUALES, no es una mercancía que se compra y se vende, es el eje de la sociedad.

El hombre es una individualidad que se completa a sí mismo en la inteligencia y la voluntad. No sólo existe de una manera física, se sobreexiste espiritualmente en conocimiento y amor, de tal manera, que es, en cierto modo, un universo en sí.

Las organizaciones sindicales deben participar en todas las acciones políticas y culturales en las que el HOMBRE, la PERSONA HUMANA sea el centro, por encima del dinero, el mercado o el capital.

¿Dónde se elabora la política mundial?

Existen grupos gubernamentales que tienen poder de decisión, que son:

- El Grupo de los ocho ( G-8), que agrupa a los países más fuertes del mundo, que son Estados Unidos, Japón, Alemania, Inglaterra, Francia, Canadá, Italia y recientemente Rusia.

- La Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), que agrupa a los países industrializados.

También las Instituciones financieras:

- El Fondo Monetario Internacional- FMI.

- Banco Mundial (B.M.).

Y un organismo de las Naciones Unidas, que es La Organización Mundial del Comercio (OMC).

Estas son actualmente las instancias donde se deciden las políticas económicas, financieras, y culturales. Los Organismos de las Naciones Unidas lo que hacen es aplicar esas « políticas » en sus respectivos sectores.

Las organizaciones internacionales tienen el cometido urgente de contribuir a promover el sentido de la responsabilidad respecto al BIEN COMUN, para lograr una sociedad más equitativa y una paz más estable en un mundo que se encamina a la GLOBALIZACION.

Pero para esto, es preciso no perder jamás de vista la PERSONA HUMANA, que debe ser el centro de cualquier proyecto social.

Sólo de este modo las Naciones Unidas pueden llegar a ser una verdadera « familia de Naciones ».... El desafío es asegurar una GLOBALIZACION en la solidaridad, una GLOBALIZACION sin dejar a nadie al margen.

El sindicalismo debe trabajar en coordinación con algunas Organizaciones No gubernamentales (ONG), que defiendan los intereses y derechos de los trabajadores y del sindicalismo.

Todo este trabajo es como base para la creación de un MOVIMIENTO SOCIAL Y SINDICAL, con organizaciones susceptibles de fomentar acciones ALTERNATIVAS A LA GLOBALIZACION, fundadas en el valor supremo de la solidaridad y del humanismo.

La globalización es un fenómeno que establece prioridades y que considera que la alta movilidad, las transacciones comerciales son sus bases.

Esto es contrario a nuestros criterios sindicales, que proponen otras valoraciones. Para nosotros una organización de ALTA MOVILIDAD, es aquella que tiene buen CAPITAL HUMANO, entendido esto como RECURSOS HUMANOS. Para el sindicalismo la información, el capital y la tecnología son meros instrumentos materiales, que nunca pueden superar a la supremacía de la PERSONA HUMANA.

La globalización sitúa a los principios y la soberanía en último lugar, y los califica como inmóvil, sin embargo, para el sindicalismo tanto los principios como la soberanía de los países son valores, que debemos defender.

Por esto es necesario crear una ALTERNATIVA, que pueda diferencias claramente los intereses de los trabajadores frente a los intereses de la globalización.

Uno de los primeros pasos debe ser el « DISTINGUIR PARA UNIR », o sea descubrir cuales son los intereses de algunas Organizaciones No Gubernamentales (ONG), asociaciones sociales y otros grupos, y cuales son nuestras coincidencias frente a la globalización, para poder realizar unidad de acción y trabajar juntos en las posibles alternativas.

Esto es una reafirmación del carácter HUMANISTA Y ESPIRITUALISTA DEL SINDICALISMO.

La existencia del ser humano y su destino no se limitan al bienestar material individual. Uno de sus principales objetivos es la promoción de los más pobres y los más desheredados.

Globalización del Sindicalismo

Para el sindicalismo enfrentar el poder de la Globalización debe convertirse en un poder social, que tenga como centro al sindicalismo, donde puedan participar otros sectores y actores sociales como son Organizaciones No Gubernamentales ( ONG), asociaciones que defienden los derechos humanos, la sociedad civil y grupos sociales.

Pero el verdadero punto de partida es el fortalecimiento del sindicalismo, con principios, valores y ética, la globalización del sindicalismo no debe ser como la globalización del mercado. No debemos dejarnos engañar, cuando nos inviten a olvidar las ideas, ni siquiera en el sindicalismo.

Históricamente el sindicalismo se ha desarrollado en los países industrializados, pero en los momentos actuales es necesario renovar esa tendencia y tratar de organizar la mayor cantidad posible de trabajadores en todas partes y a todos los niveles; asalariados o no, del campo y la ciudad, trabajadores públicos y privados, de las industrias y las profesiones, el sector informal, cooperativas y otras expresiones de los trabajadores.

También es necesario revisar la conducta de las organizaciones sindicales y sus dirigentes, para que sean organizaciones eficaces con líderes capacitados, que conozcan la realidad del mundo cambiante de hoy y hacer los reajustes que requiere el sindicalismo.

Frente a un sistema, como es la globalización, el sindicalismo debe mantener los principios que dieron su origen, o sea la defensa de los intereses y derechos de los trabajadores y al mismo tiempo tener una presentación de contestación a los males de la globalización, con argumentos sólidos, reales, demostrables, contundentes. Sólo así podrá representar y defender las aspiraciones y los intereses de los trabajadores.

Crear un poder social es tarea de muchas organizaciones, buenos líderes, con principios y valores humanistas, duraderos y realistas.

Una contestación sindical a la GLOBALIZACION solo es valida si responde a peticiones concretas, a problemas de trabajadores en las empresas y en los sectores profesionales

- José Gómez Cerda es Presidente de la Asociación Dominicana de Periodistas y Escritores (ADPE)

26 mayo, 2007

Sarkozy, contra la globalización

ANDREU MISSÉ - Bruselas - 26/05/2007 El Pais.com

Llegó como un torbellino. Bronceado, arrollador, seguro de sí mismo, Nicolás Sarkozy abrió los brazos como diciendo "aquí me tenéis". Era un gesto de complicidad con los periodistas de un avezado comunicador en su primer viaje a Bruselas, el pasado miércoles, desde que fue elegido presidente de Francia. A pesar de que había ganado las elecciones hace más de 10 días, seguía con el estilo trepidante de la campaña. Con un lenguaje directo y desenfadado, Sarkozy alegró la tarde de los sufridos reporteros, más acostumbrados a los soporíferos informes y al prudente lenguaje institucional.

      Para el presidente, Europa debe dar preferencia a los productos de la Unión

      Inmediatamente captó la atención de todos cuando, como un molinete, empezó a repartir mandobles, que alcanzaron con más o menos intensidad a Turquía, la política de liberalización comercial y al Banco Central Europeo. La pasión con que se confesó europeísta y su compromiso de lograr a toda costa un tratado, aunque sea "simplificado", en junio hicieron el resto.

      Esto fue sólo el entremés de su puesta en escena europea. Luego por la tarde, el plato fuerte se sirvió en una cena reducida con José Manuel Durão Barroso, presidente de la Comisión Europea, y otros altos responsables como el vicepresidente y comisario de Transportes, Jacques Barrot, o el comisario de Asuntos Económicos y Sociales, Joaquín Almunia. Acompañaron al líder francés el ministro de Exteriores, Bernard Kouchner; el secretario de Estado para Europa, Jean-Pierre Jou-yet, y el embajador plenipotenciario de Francia ante la UE, Pierre Sellal, entre otros.

      Impregnado todavía por la euforia del éxito electoral, el líder francés acaparó toda la conversación, en la que sólo recibió puntuales y precisas observaciones de Barroso y Almunia. Kouchner y Jouyet escucharon. Durante los 90 minutos que duró el ágape, Sarkozy se despachó a gusto tanto al exponer sus ideas sobre el nuevo tratado como en su manera de afrontar la globalización.

      La primera parte de la cena fue de agradable digestión. El equipo de la Comisión celebró el "impulso y el entusiasmo" que aportó Sarkozy para sacarles las castañas del fuego en la cuestión del tratado. Su empeño para lograr un acuerdo en la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno del 21 y 22 de junio se recibió como agua de mayo.

      Los postres fueron más largos e indigestos. Sarkozy expuso a la brava sus ideas sobre la manera de afrontar la globalización. Su teoría de la "preferencia comunitaria" dejó una honda preocupación. Para el presidente francés, Europa debe establecer un sistema de preferencia de los productos comunitarios frente a los de los otros países. Se trata de una visión que muchos interpretaron como proteccionista y que se desmarca del discurso de la Comisión Europea, y especialmente de Alemania, el primer exportador mundial, y del Reino Unido, que ven en la apertura de los mercados y la globalización más una oportunidad que un riesgo.

      También fueron inquietantes sus comentarios sobre la manera en que se llevan a cabo las negociaciones en la OMC y, sobre todo, sus ideas sobre la protección de la agricultura. El presidente francés es partidario de volver a una Política Agrícola Común más intervencionista, basada en precios subvencionados, lo que supone desandar la dirección de la UE de los últimos años que acentuaba las ayudas a las pequeñas explotaciones.

      Mayor "preocupación" despertaron sus consideraciones sobre el supuesto "dumping fiscal y social" que pueden desarrollar los nuevos Estados miembros, para atraer inversiones. También inquietó a algunos comensales "la agresividad" de sus planteamientos sobre la fiscalidad, cuando en la UE las cuestiones fiscales se adoptan por unanimidad. Para rematar, su insistencia en precisar las fronteras de Europa despertaron el temor de provocar nuevas inestabilidades por los desaires que puede suponer al Gobierno de Ankara, cuyas negociaciones de adhesión se iniciaron con el pleno respaldo de Francia.

      Por sus imprevistas reacciones se le teme aunque, como le espetó, a una periodista: "Me gusta ser temido". Inquietan sus posibles reacciones cuando aparezca un país que se resista al consenso. Hay temor de que su llegada instale una dinámica de tensiones donde ha predominado la búsqueda de consensos. Nadie olvida sus ideas de directorio, la Europa del G-5 o G-6, en las que sólo los grandes países juegan en primera división.

      07 abril, 2007

      OMS busca movilizar voluntad política

      DÍA DE LA SALUD:

      Por Mithre J. Sandrasagra

      NACIONES UNIDAS, 5 abr (IPS) - Las grandes amenazas a la salud proceden hoy "de la velocidad y el volumen del transporte aéreo, el modo en que producimos y comerciamos alimentos, usamos y abusamos de los antibióticos y manejamos el ambiente", dijo la directora general de la OMS, Margaret Chan.

      En vísperas del Día Mundial de la Salud, que se celebrará el sábado 7, expertos internacionales evalúan las crecientes amenazas a la seguridad sanitaria colectiva del mundo.

      Esto incluye las enfermedades emergentes y de rápida propagación, los cambios ambientales, el peligro del bioterrorismo, las emergencias humanitarias repentinas e intensas por desastres naturales, los derrames químicos y los accidentes radiactivos.

      También figura en los primeros lugares de la lista el impacto del sida, enfermedad que amenaza la estabilidad de algunos de los países más pobres. "La incertidumbre y el potencial destructivo de los brotes de la enfermedad y las severas emergencias de salud pública les dan un alto perfil público y político", dijo Chan.

      "Cuando el mundo está colectivamente en riesgo, la defensa se vuelve una responsabilidad compartida de todas las naciones", enfatizó la principal funcionaria de la OMS (Organización Mundial de la Salud).

      La globalización trajo algunos beneficios a la humanidad, a partir del transporte eficiente y el comercio. Pero también permitió la rápida expansión de enfermedades que de otro modo podrían haber quedado contenidas dentro de territorios concretos o que, en otras tiempos, se hubieran propagado más despacio.

      Así lo indica un informe de la OMS presentado con motivo del Día Mundial de la Salud, titulado "Invertir en salud para forjar un porvenir más seguro".

      "En el mundo de hoy, la seguridad sanitaria debe ser garantizada mediante acciones coordinadas y la cooperación entre gobiernos y dentro de ellos, el sector corporativo, la sociedad civil, los medios de comunicación y los individuos", destaca el informe.

      Ninguna institución o país tiene individualmente la capacidad necesarias para responder a las emergencias internacionales de salud pública, causadas por epidemias, desastres naturales o emergencias ambientales, o por enfermedades infecciosas nuevas y emergentes, según la OMS.

      "La salud, el desarrollo y la seguridad global están inextricablemente vinculadas", aseguró el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, en su mensaje para el Día Mundial de la Salud.

      "La inversión en salud es una piedra angular del crecimiento económico y el desarrollo, y un prerrequisito para cumplir muchos de los Objetivos de Desarrollo de las Naciones Unidas para el Milenio", enfatizó Ban.

      Entre los objetivos figuran reducir a la mitad el porcentaje de personas en la indigencia y que padecen hambre, lograr la educación primaria universal, promover la igualdad de género, reducir dos tercios la mortalidad infantil y tres cuartos la materna.

      Y también combatir la expansión del sida, la malaria y otras enfermedades, asegurar la sustentabilidad ambiental y generar una sociedad global para el desarrollo entre el Norte y el Sur, todo para 2015.

      El informe de la OMS subraya ocho problemas de seguridad sanitaria de alcance mundial.

      El primero es la propagación de enfermedades nuevas y altamente contagiosas, como el síndrome respiratorio agudo severo (SRAS) y la influenza aviar, que no conoce fronteras, según el reporte.

      El potencial de ambas para causar un daño internacional implica que sus brotes no pueden ser tratados como temas puramente nacionales.

      En las últimas décadas, nuevas enfermedades comenzaron a surgir a un ritmo sin precedentes, de a una o más por año, según cálculos de la OMS.

      "Aunque la carga puede ser mayor para el mundo en desarrollo, las enfermedades propensas a generar epidemias son una creciente amenaza para todas las naciones", dijo Chan.

      En 1997, la influenza aviar --o gripe del pollo-- causó la destrucción de toda la población avícola de Hong Kong. En apenas tres días, 1,5 millones de pájaros fueron sacrificados por las autoridades para impedir la propagación de la enfermedad.

      Diez años después, el virus no solamente afecta a las aves domésticas y salvajes, sino que un tipo de influenza aviar cruzó la barrera de las especies y ya es responsable de 170 muertes humanas.

      Se trata de personas que se enfermaron gravemente luego de estar en contacto directo con aves infectadas.

      La estabilidad económica es el segundo problema que aborda el informe, el cual destaca que los peligros para la salud pública también tienen consecuencias económicas.

      Contener amenazas internacionales es bueno para el bienestar económico, según el documento. Con menos de 10.000 casos, el SRAS costó a los países asiáticos 60.000 millones de dólares por concepto de gastos y también pérdidas de negocios, solamente en el segundo trimestre de 2003.

      Crisis y emergencias humanitarias internacionales constituyen el tercer problema. Estos fenómenos matan y mutilan a muchos seres humanos, y presionan severamente a los sistemas de salud.

      En 2006, 134,6 millones de personas resultaron damnificadas y 21.342 acabaron muertas por desastres naturales, según cifras de la ONU.

      La OMS nota que las emergencias por desastres naturales a menudo podrían ser evitadas con políticas adecuadas de manejo de la tierra, infraestructura y desarrollo.

      "¿Cuántos residentes de Nueva Órleans se habrían salvado si no se hubiera roto los diques tras el huracán Katrina (en agosto de 2005)? ¿Cuántas familias no habrían buscado a seres queridos perdidos en las áreas costeras de Sri Lanka si un efectivo sistema de advertencia temprana hubiera sido activado y la gente supiera qué hacer al escucharla (durante el tsunami del 26 de diciembre de 2004)?", pregunta el informe.

      El cuarto problema que aborda el estudio son las amenazas terroristas químicas, radiactivas y biológicas.

      Durante el siglo XXI, muchos países se volvieron dependientes del procesamiento químico y de la energía nuclear.

      "La seguridad sanitaria pública (…) depende de la seguridad de estas instalaciones y del uso apropiado de sus productos", según la OMS.

      Además, cartas contaminadas con ántrax enviadas a través del sistema postal estadounidense en 2001 y el atentado con gas sarín en el subterráneo de Tokio en 1995 sirven como recordatorios de que, aunque los ataques químicos y biológicos son raros, hay individuos dispuestos a realizarlos.

      El quinto asunto que aparece en el informe es el cambio climático, que tiene un creciente impacto sobre la salud.

      "Las personas están muriendo --más de 60.000 en años recientes-- en desastres naturales relacionados con el clima, principalmente en países en desarrollo", según estadísticas de la OMS.

      El sexto problema es el VIH/sida. Se calcula que 39,5 millones de personas vivían con la enfermedad en 2006. La epidemia es un fenómeno mundial que perjudica no solamente a la salud sino también a la economía y la estabilidad de muchos países.

      El séptimo se refiere a la consolidación de la seguridad sanitaria. Un marco de trabajo de colaboración expuesto por las Regulaciones Internacionales de Salud (IHR) y varias redes de vigilancia existentes pueden brindar un sistema efectivo de alerta y respuesta tempranas.

      Las IHR aspiran a requerir que cualquier país reporte obligatoriamente un "acontecimiento de salud pública de interés internacional" que sea identificado dentro de sus fronteras nacionales.

      El alcance y definición de tal acontecimiento es, deliberadamente, amplio e inclusivo como para permitir la identificación y el reporte de amenazas a la salud nuevas y emergentes, así como las ya existentes.

      Las IHR revisadas, que entrarán en vigencia en junio de este año, representan un hito en los esfuerzos mundiales por construir y reforzar mecanismos efectivos de alerta y respuesta para brotes de enfermedades en los ámbitos nacional e internacional, dijo Ban.

      "Es esencial para todos nosotros que cada país implemente plenamente estas regulaciones", enfatizó.

      La octava prioridad es fortalecer los sistemas de salud. Que funcionen constituye la base de la seguridad sanitaria, pero el actual estado de esos sistemas en todo el mundo es inadecuado, según el informe.

      Por ejemplo, actualmente el mundo tiene un déficit de más de cuatro millones de trabajadores de la salud. El impacto de esta carencia se siente principalmente en los países en desarrollo.

      "Tenemos el conocimiento y recursos sin precedentes para construir un mundo más sano y más seguro. Déjennos aprovechar la ocasión del Día Mundial de la Salud para movilizar la voluntad política", expresó Ban. (FIN/2007)

      09 febrero, 2007

      Humanidad amenazada ante afanes hegemónicos por control del petróleo

      Hoy finaliza el IX Encuentro Internacional de Economistas sobre Globalización y Desarrollo

      Deisy Francis Mexidor
      Francis_mexidor@granma.cip.cu

      Son las ambiciones geopolíticas por la dominación de las reservas de petróleo, las que mueven los ejes de buena parte de los conflictos internacionales actuales, denunció el doctor Chandra Muzaffar, de Malasia.

      La alerta muy bien argumentada durante la cuarta jornada del IX Encuentro sobre Globalización, permitió comprender mejor las razones que han llevado a Estados Unidos a lanzarse a guerras como la de Iraq. Tal tendencia hegemonista "es la amenaza más grande que pende sobre la humanidad", precisó.

      Pero ¿por qué EE.UU. está tan interesado en el control de ese importante rubro? "Es el mayor consumidor e importador de petróleo", explicó el doctor Ramón Pichs, de Cuba. Otro elemento que ofreció es que ese país es el que más dióxido de carbono emite a la atmósfera, en medio de la alarma mundial debido al cambio climático.

      El mundo avanza inexorablemente hacia el agotamiento de sus recursos naturales, si el hombre no es capaz de poner freno a sus egoísmos y ambiciones, se puntualizó en el Palacio de Convenciones.

      Sobre el propio tema de la energía disertaron además, John Saxe, de México, y Francis Nwonwu, de Sudáfrica. Los ponentes llegaron al consenso de que se necesita una reestructuración energética global, mecanismos sustentables para la cooperación energética Sur-Sur, y que cada nación disponga de sus recursos naturales.

      La víspera, se analizaron también las industrias culturales en el Tercer Mundo, así como el uso de las tecnologías de la información para elevar los niveles de enseñanza, y la pérdida patrimonial en Europa del Este tras la desaparición del campo socialista.

      Hoy finaliza este IX Encuentro de Globalización y Problemas del Desarrollo, el cual ha sesionado en un ambiente de pluralidad y respeto.