27 enero, 2008

La Paradoja de Fermi, ¿Dónde Están las Civilizaciones Extraterrestres?

Boletín NC&T Vol. 1, No. 565 Miércoles 23 de Enero de 2008
Cincuenta años después de que el físico italiano Enrico Fermi planteara su famosa Paradoja, la Humanidad sigue preguntándose: ¿dónde están ellos?, ¿por qué no tenemos pruebas irrefutables de la visita o existencia de civilizaciones extraterrestres? Quien desee una respuesta a esta incógnita, se encontrará con una sorpresa: existen decenas de ellas entre las que elegir.

Stephen Webb, un físico que trabaja en la británica Open University, lleva años investigando y reuniendo las diversas "soluciones" aplicables a la Paradoja de Fermi. En su reciente libro, "Where is Everybody?", llega a una desalentadora conclusión: el problema sigue siendo tan intangible, tan huidizo debido a nuestros pobres conocimientos, que aún somos incapaces de determinar cuál de ellas es la verdadera -si es que realmente alguna lo es-.

Pero no nos desanimemos. Quizá sea usted una mente inquieta capaz de proporcionar una solución original y, por qué no, definitiva a la Paradoja. Sin embargo, si prefiere tomárselo con calma y averiguar primero lo que otros han dicho antes al respecto, siga leyendo y descubrirá algunas de las conclusiones más interesantes a las que han llegado expertos y estudiosos del tema.

YA ESTAN AQUI
Stephen Webb, en su profundo trabajo de recopilación, ha organizado las posibles soluciones a la Paradoja de Fermi en tres grandes grupos de optimismo decreciente. El primero de ellos es el que contempla la más sencilla resolución: los extraterrestres ya están aquí o nos han visitado alguna vez.

La primera contestación que recibió Fermi estuvo precisamente en esta línea, y procedía de su buen amigo Leo Szilard, con quien compartía mesa en Los Alamos. Aunque en honor a la verdad, no parece que hablara demasiado en serio: el científico dijo, medio en broma, que los extraterrestres ya tenían un nombre: húngaros. Szilard, que había nacido en Budapest, compartía ciudad natal con sus colegas Eugene Wigner, Edward Teller, John von Neumann o Theodore von Kármán, todos ellos auténticos genios en sus respectivos campos de la Ciencia. Tan brillantes eran (Neumann fue considerado el hombre más listo del mundo) que sus colegas los llamaban a menudo "los marcianos".

La siguiente solución aportada resultaba bastante más obvia. En el apogeo de la histeria provocada por la aparición de platillos volantes, parecía claro que éstos procedían del espacio exterior, que nos estaban visitando con frecuencia y que incluso se atrevían a entrometerse en nuestros asuntos. Si los famosos OVNIs están además tripulados por extraterrestres, la Paradoja de Fermi queda resulta de inmediato.

Suponiendo que no nos convenza demasiado el origen de los platillos volantes, aún no debemos renunciar a la existencia de civilizaciones extraterrestres (CETs). Quizá nos visitaron en un lejano pasado, y dejaron pistas sobre su presencia en nuestro planeta. Autores de dudosa fiabilidad, como Erich von Däniken, han escrito mucho sobre ello. En todo caso, dichas señales podrían encontrarse en nuestro planeta, la Luna, Marte o cualquier otro planeta del Sistema Solar.

En 1996, la NASA anunció la posible (y polémica) existencia de fósiles de vida marciana en un meteorito caído y recogido en la Antártida. Si existió vida en la historia remota del Planeta Rojo, y ésta consiguió llegar hasta aquí hace mucho tiempo, para después evolucionar, podríamos llegar a una nueva conclusión: los extraterrestres (marcianos) existen, pero somos nosotros. Algunos científicos, de hecho, insisten en que la vida terrestre procede del espacio (teoría de la panspermia). Si la "plantación" fue, además, deliberada, tendríamos otra prueba de que ahí afuera hay alguien que ya nos ha visitado, al menos una vez.

También resulta curiosa la propuesta de John Ball, que nos habla de la Tierra como un "zoológico" preparado por los extraterrestres. Civilizaciones muy avanzadas aparecerían y desaparecerían en la Galaxia, destruidas por sus enemigos o por sí mismas. Alguna de ellas podría haber deseado establecer una reserva en este planeta azul, alejada del "ruido galáctico", donde la vida pudiera desarrollarse sin verse afectada por los dramáticos acontecimientos del exterior. Así, nuestro mundo sería sólo un ente para ser observado, ajeno a todo lo demás. Una variación del escenario del zoológico, ideada por Martyn Fogg, propone que la Tierra podría estar bajo la esfera de influencia de alguna civilización tan avanzada que, no necesitando de sus recursos, no desea que su esencia sea contaminada por influencias exteriores.

En una línea similar, pero muy "matrixiana", Stephen Baxter sugiere que la Tierra y sus inquilinos viven en una especie de simulación de realidad virtual, que nos proporciona una impresión artificial del Universo semejante a la que tenemos cuando entramos en un planetario. Nos inculcarían así la ilusión de que estamos solos en el Universo, y nos alejarían de cualquier influencia que cambiara nuestra línea evolutiva natural.

La última solución de este grupo de propuestas nos acerca a la teología. Si creemos en su existencia y otorgamos un carácter omnipotente a Dios, es posible que, ante nuestros ojos, las civilizaciones extraterrestres más avanzadas no se distingan demasiado de este ser supremo. En este sentido, Edward Harrison propone que nuestro Universo, con sus leyes físicas y constantes particulares, habría sido creado artificialmente en un laboratorio, dentro de otro universo mayor.

NADA EN EL CONTESTADOR (AUN)
El segundo grupo de soluciones a la Paradoja de Fermi sigue otorgando visos de realidad a la existencia de CETs. Pero si bien deben estar ahí fuera, todavía no se han comunicado con nosotros.

¿Cómo justificar esta falta de contacto? La forma más directa es aquella que afirma de forma categórica que las estrellas están demasiado lejos; siendo esto rigurosamente cierto, el viaje interestelar podría no ser posible, lo que evitaría que los extraterrestres vinieran a visitarnos, aunque quisieran hacerlo.

Alternativamente, y esperando que, armados con una tecnología alejada de cualquier cosa imaginada, fueran capaces de recorrer tan vastas distancias, nuestros amigos podrían estar ya en camino: simplemente, no habrían tenido tiempo de llegar hasta nosotros. Tengamos en cuenta que, a la velocidad de la luz, tardaríamos más de 4 años en llegar a la estrella más próxima a nosotros, o millones de años si nos dirigiéramos hacia otras galaxias. Quizá nuestros hermanos espaciales viajan en naves-mundo preparadas para colonizar a medida que avanzan, vehículos que han asistido al nacimiento y muerte de innumerables generaciones de individuos.

Pero incluso si la colonización de la Galaxia estuviera tan avanzada, la Tierra podría haber quedado al margen. Geoffrey Landis opina que algunas civilizaciones podrían encontrar más atractivas unas zonas que otras, en función de su propia naturaleza. Si no pudimos ofrecer algo de interés para ellos, tal vez hayamos sido ignorados. Otra posibilidad es que los propios extraterrestres consideren viajar personalmente a otros mundos un acto de desgaste biológico injustificable. Siendo muy avanzados, puede que no nos visiten ellos, sino sus máquinas, en especial aquellas capaces de auto-replicarse y extenderse exponencialmente a través del espacio (como las sondas de Bracewll-von Neumann), asimilando la materia prima que encuentren en el camino.

Tampoco hay que desdeñar las peculiaridades que distinguirían a las civilizaciones extraterrestres. Algunas de ellas podrían haber encontrado sus fuentes de energía en ámbitos distintos al espacio normal, no teniendo ninguna necesidad de desplazarse a otros mundos. O acaso hayan decidido quedarse en casa y comunicarse sólo vía radio o un sistema equivalente.

¿Por qué querrían quedarse en su mundo sin explorar? Si antes hablamos de que podríamos estar viviendo en una realidad virtual creada por ellos, lo contrario podría ser asimismo cierto. Su sofisticación tecnológica les habría hecho edificar una realidad alternativa mucho mejor y más placentera que la real.

Algunos científicos, en cambio, creen que es culpa nuestra no haber detectado CETs. Estos seres podrían haber estado intentando comunicarse con nosotros desde hace tiempo, quizá desde siempre, sin que nosotros hayamos obtenido todavía las herramientas precisas para poder oírles. Las comunicaciones podrían hacerse no sólo a través de ondas de radio, algo que ya dominamos, sino también mediante ondas gravitatorias, partículas exóticas, o sistemas que aún no hemos descubierto. ¿Y si están utilizando un medio de comunicación que sabemos cómo utilizar, pero del cual carecemos la frecuencia exacta por la que transmiten? Las actuales búsquedas SETI se desarrollan por el momento casi "a ciegas".

Siendo más optimistas, imaginemos poseer ya las herramientas y la frecuencia de recepción. ¿Bastaría con ello? No. Deberíamos saber hacia dónde mirar y orientar bien nuestros instrumentos. Hay millones de estrellas ahí fuera y no estamos muy seguros de cuáles tienen mayores probabilidades de poseer planetas habitados. Actuamos basándonos en suposiciones más o menos científicas, esperando, por qué no, el apoyo de la suerte. Sin ella, buscar a tan escurridiza aguja en el inmenso pajar cósmico podría suponer millones de años de trabajo sin recompensa alguna.

Por fortuna, no faltan quienes creen que la señal que delatará la existencia de las CETs ha sido ya capturada por nuestros radiotelescopios. Nuestro problema sería que somos incapaces de identificar esa señal, separándola del ruido de fondo. No en vano el análisis de las señales, en investigación SETI, es tanto o más importante que su obtención. Otros prefieren pedir paciencia: a pesar de que hemos observado el cielo con detenimiento, lo hemos hecho durante relativamente poco tiempo. Peor aún, quizá prestamos atención a las señales de una determinada estrella cuando nuestros amigos alienígenas estaban "cambiándole los fusibles" a su antena de transmisión y por tanto ésta se encontraba inactiva. El éxito dependerá, probablemente, de nuestra constancia.

El auge alcanzado por la investigación SETI en nuestros días plantea otro curioso interrogante. ¿Y si todos escuchan y nadie transmite? Si descontamos nuestras señales de radio y televisión, nosotros lo hicimos brevemente hace tiempo, pero nuestro mensaje puede haber pasado totalmente desapercibido o requerir millones de años para llegar a un indeterminado punto de destino.

Existe otra desalentadora posibilidad: las CETs podrían NO querer comunicarse con otros mundos. La psicología extraterrestre se nos escapa, y no podemos esperar que cumplan con nuestro código de conducta. Quizá tienen miedo de ser descubiertos y colonizados por otras razas más a la vanguardia técnicamente, o puede que ya sean tan avanzados que no encuentren interés alguno en entablar relaciones con seres claramente inferiores.

Cambiando de registro, y desde un punto de vista científico, es posible que algunas civilizaciones empleen unas matemáticas demasiado distintas a las nuestras. Su concepto de la Ciencia y su descripción de la naturaleza serían tan diferentes que no sabemos si seríamos capaces de entendernos. Podrían estar transmitiéndonos señales en las que no sabríamos reconocer la artificialidad que los delatara. Esperemos que existan civilizaciones más semejantes a nosotros, o al menos, deseosas de ser comprendidas al más bajo nivel posible.

Otros autores denuncian nuestra relativa falta de conocimientos. Somos una especie joven, cuya ciencia apenas lleva acelerando progresivamente unos cientos de años. Todavía no hemos sido capaces de desarrollar una teoría del todo, que englobe gravitación, electromagnetismo, sistemas cuánticos... No podemos declarar saberlo todo sobre el Universo, ni sobre los fenómenos que en él se desarrollan. Podríamos especular aquí sobre universos paralelos, otras dimensiones..., lugares en los que no sabemos buscar y que podrían estar habitados por seres reales pero inalcanzables desde nuestro punto de vista.

Contemplando nuestros propios problemas como especie inteligente, tal vez debamos plantearnos si es posible convertirse en civilización avanzada sin autodestruirse en el proceso. Existirían muchas CETs tan avanzadas como la nuestra, pero también tan imposibilitadas como nosotros de viajar o comunicarse de forma apropiada. Ninguna de ellas alcanzaría ese umbral mágico, porque todas acabarían desapareciendo, destruidas por su propio potencial o sus defectos. Como ejemplo, consideremos el crecimiento exponencial en la capacidad de nuestras máquinas y ordenadores. Vernor Vinge considera que hacia 2030 nuestras computadoras habrán alcanzado un estado de inteligencia sobrehumana. En poco tiempo podrían tomar el control y provocar la desaparición del Hombre. Teniendo en cuenta que la computación es un requisito para mirar hacia las estrellas con ambición, este desastre podría estar ocurriendo ahora mismo en todo el Universo. Pero aún deberíamos preguntarnos: ¿dónde están esas súper-inteligencias mecánicas?

Otras civilizaciones jamás desarrollarán ordenadores que las destruyan. Su entorno (subterráneo, por ejemplo) podría no haber propiciado el desarrollo de las matemáticas o la astronomía. No sabrán ni se preguntarán nunca si existen otros seres vivos en el espacio.

Para cerrar este grupo de posibles respuestas a la Paradoja de Fermi, conviene mencionar la propuesta de Michael Hart, que concede que existen muchas CETs, pero ninguna en nuestro horizonte visible. Dada la velocidad finita de la luz, si el Universo, por su parte, fuera infinito, sólo podríamos tener acceso a una parte de él. Aunque estuviera lleno de vida, lo que estuviera demasiado lejos estaría siempre fuera de nuestro alcance.

SOLOS
El tercer y último grupo de soluciones a la Paradoja es el que contiene una visión más radical de nuestra singularidad. Seríamos únicos, y estaríamos solos, porque los extraterrestres no existen.

Fermi pensaba en las civilizaciones inteligentes, no en la simple vida más o menos evolucionada. Nosotros creemos serlo, pero quizá no sea tan fácil que otras aparezcan en el Universo. Si examinamos el encadenamiento de circunstancias que se han confabulado para que una especie de homínidos, en varias ocasiones cercana a la extinción (como muchos de sus congéneres de otras especies), haya alcanzado esta posición en la que nos encontramos, es lícito preguntarse si dicho proceso puede repetirse muchas otras veces. Escalas evolutivas, factores climáticos, materias primas, y tantos otros factores han sido como una carrera de obstáculos para el Hombre. Muchas cosas podrían haber sido un poco diferentes, y no estaríamos aquí para plantearnos esta duda existencial. ¿Nos ha tocado la lotería y somos los únicos seres que tratan de obtener la súper-inteligencia?

Suponiendo que este proceso de desarrollo que convierte a animales en seres muy listos sea mucho más factible de lo que pensamos, aún deberemos reconocer que la vida tardó mucho en aparecer desde el nacimiento del Universo, y que la nuestra bien podría ser la única civilización que ha tenido tiempo de alcanzar este grado de desarrollo. Las probabilidades dependen, como se ha dicho, de muchos factores. Por ejemplo, consideramos que la inteligencia necesita de un planeta apto para florecer. Algunas estimaciones nos hablan de un Universo muy grande, pero el número de sistemas planetarios (que se crean a partir de materiales previamente producidos por estrellas extinguidas) podría no serlo tanto, así que las oportunidades para la vida serían asimismo escasas (y menores aún para la inteligencia). Sobre todo si los únicos planetas adecuados deben ser rocosos, como la Tierra.

De forma similar, la vida tal y como la conocemos precisa de algunos elementos químicos muy concretos, algunos de los cuales son el producto de las reacciones nucleares de estrellas viejas. Si la vida ha tenido que esperar para reunir sus ingredientes, nosotros podríamos ser los primeros en gozar de este nivel de evolución.

Hay más limitaciones a la existencia de vida en un sistema planetario. La zona habitable es relativamente estrecha, y depende del tipo de estrella y de la distancia a su superficie. La clave se encuentra en mantener el agua en estado líquido, el elemento más esencial para la vida. En el Sistema Solar, la zona habitable se reduce a una franja que va aproximadamente desde la órbita de Venus a la de Marte, siendo la mejor región aquella donde se encuentra la Tierra. En otras estrellas, las zonas habitables no siempre estarán ocupadas por planetas adecuados. Y cuando lo estén, la variabilidad (variación en el brillo) de la estrella podría desplazar periódicamente dicha zona habitable a muchos millones de kilómetros de distancia, exterminando cualquier ser vivo que quedara atrás.

En nuestro Sistema Solar, Júpiter cumple una función muy importante. Su enorme atracción gravitatoria elimina escombros, como asteroides y cometas, que de otra forma podrían caer más frecuentemente contra la Tierra, produciendo extinciones masivas y retrasando el reloj del desarrollo biológico. Si otras estrellas no poseen planetas similares a Júpiter, podría ser muy difícil que la vida prosperara durante el tiempo suficiente. Eso no quiere decir que la caída de objetos contra un planeta vivo no sea necesaria, ya que éstos pueden proporcionar los impulsos evolutivos que permitan hacer un gran salto adelante. La historia de la Tierra está repleta de ejemplos de este tipo. Necesitábamos un nivel de impactos concreto, y esto también lo consiguió Júpiter, gracias a su influencia sobre el cinturón de asteroides.

Además de la variabilidad lumínica (energética) de muchas estrellas, hay otros peligros a considerar. Una supernova cercana (la explosión de una estrella vieja y muy masiva) o los famosos estallidos cósmicos de rayos gamma pueden barrer la faz de un planeta y esterilizarlo. La vida no puede prosperar ante estos dramáticos acontecimientos. En el propio planeta, acechan los impactos, las eras glaciares, las grandes erupciones volcánicas que envenenan el aire y causan cambios climáticos, etc. La Tierra ha sufrido estos percances y ha experimentado extinciones masivas que pueden volver a repetirse, acabando esta vez con nosotros.

Aspectos más sutiles de la constitución de nuestro planeta, pero muy importantes, han influido en el éxito de la vida terrestre hasta ahora. La Tierra posee un sistema tectónico de placas que transforma los continentes y renueva la superficie. Su núcleo interior está activo y provoca la aparición de un campo magnético que nos ha protegido de las radiaciones y partículas más letales procedentes del Sol. Sin este escudo, como el de la capa del ozono, la vida no habría podido desarrollarse al aire libre y evolucionar.

Incluso la Luna ha jugado un papel esencial en nuestra supervivencia. El sistema Tierra-Luna, casi un planeta doble, está íntimamente relacionado. Nuestro satélite no sólo provoca las mareas, también influye en la inclinación del eje de la Tierra, que a su vez es la responsable de la existencia de estaciones, un motor biológico inigualable. Hemos sido afortunados de tener a la Luna, y su origen no pudo ser más casual: un planeta parecido a Marte chocó contra la Tierra en el pasado más lejano, produciendo suficientes escombros para su formación.
Los científicos no sólo se preocupan de los acontecimientos que dieron lugar a una especie inteligente. La propia génesis de la vida es una incógnita que nos dificulta valorar cuán abundante puede ser en el Universo. Los pesimistas opinarán que, de nuevo, su aparición es una carambola cósmica de difícil repetición.

Suponiendo que la vida apareciera de forma sencilla, no es fácil explicar qué hizo que las células procariotas (como las bacterias) evolucionaran hacia las eucariotas (que componen a plantas y animales). Sin sistemas multicelulares no hay complejidad, y sin ella no se puede avanzar hacia la inteligencia.

Concediendo que este salto evolutivo es posible (ya ocurrió en nuestro planeta), aún estaremos lejos de obtener seres capaces de construir herramientas. El Hombre lo consiguió "pronto", pero sólo porque sus antecesores eran primates que vivían en los árboles, y que por tanto poseían extremidades (manos y pies) adaptados a este entorno. Un día, algo (un cambio climático, por ejemplo) les hizo bajar de los árboles y empezar a moverse a través de la sabana africana, donde se convirtieron en bípedos para así poder atisbar por encima de la vegetación en busca de enemigos y presas. Liberadas sus manos, aprendieron a transportar con ellas alimentos, a cuidar de sus hijos y a construir herramientas. Un proceso que proporcionó mejores medios para cazar, para cambiar su alimentación y para desarrollar su cerebro. Ahora construimos automóviles, armas de destrucción masiva y radiotelescopios para escuchar a los extraterrestres. ¿Han seguido estos últimos una ruta equivalente?

Si tenemos presente que hasta hace unas decenas de miles de años aún compartíamos escenario con otras especies de homínidos, como los neandertales, nos daremos cuenta de que nuestro alzamiento hasta una posición preponderante no era en absoluto inevitable. Los hombres de neandertal también tenían herramientas, eran listos y cazaban, pero se extinguieron. Los extraterrestres pueden haberse extinguido antes de ser conscientes de su presencia en el Universo.

Nuestra propia inteligencia es un parámetro cuestionable, ya que depende de nuestro enorme bagaje cultural, producto de incontables generaciones. Si lleváramos a la escuela de nuestros hijos a un joven Homo sapiens de hace 30.000 años, probablemente acabaría siendo tan listo como ellos y yendo a la universidad. Si uno de nuestros retoños viajara en el tiempo hasta una cueva de los hombres primitivos, y creciera entre ellos, sin duda no sería mucho mejor que sus nuevos amigos. Nuestro cuerpo y cerebro realizaron su último salto evolutivo importante hace todo este tiempo, y son sólo la sociedad y la cultura que nos inculcan lo que nos diferencia de los hombres de Cromañón. Alcanzar nuestro nivel de inteligencia no ha sido pues sencillo. Han sido precisas muchas generaciones de pensadores e inventores. Otorgando a nuestro gran invento, el lenguaje (y con él la escritura y la transmisión de conocimientos), un papel central en el desarrollo de nuestra inteligencia, comprenderemos que, sin este ingrediente, una civilización extraterrestre podría no aparecer jamás. Seres conscientes de su existencia, pero sin lenguaje, no podrían compartir conocimientos y experiencias más allá de los más elementales. Así es imposible esperar una revolución científica y la creación de una tecnología que permita intentar un contacto.

Son tantos los obstáculos en el camino hacia el desarrollo de la ciencia, el único mecanismo que conocemos para convertirnos en una civilización avanzada, que no es extraño que haya tanta gente que opine que somos los únicos seres inteligentes en el Universo. Stephen Webb finaliza su enciclopédica búsqueda de respuestas aportando su propia visión del problema: la Paradoja de Fermi sigue retándonos debido a nuestra ignorancia. A pesar de los avances producidos, seguimos sin conocer muchos detalles fundamentales que harían rechazar algunas de las soluciones presentadas aquí, y que crearían otras nuevas más próximas a la realidad.

Lo único claro por el momento es que hemos sido incapaces de probar, sin ningún género de dudas, que existen las CETs. Con la información de la cual disponemos en estos instantes, bien podríamos ser la única civilización inteligente, al menos en la Galaxia. Hasta que un día se produzca el primer y verdadero contacto, y todas nuestras especulaciones ya no sirvan para nada. La Paradoja habrá dejado de existir. (Copyright 2007 VICTOR ARENAS) (Reproducido con permiso del autor).

Geología: La "Muralla Africana" Impulsó el Surgimiento del Ser Humano

 
 
 
 
 
 
 
23 de Enero de 2008.
Foto: Solomon GeraDurante mucho tiempo, los científicos han dedicado sus estudios a investigar cómo el clima y la vegetación permitieron que los ancestros de los humanos evolucionaran en África. Ahora, unos geólogos del Instituto de Energía y Geociencias de la Universidad de Utah, han indagado en la idea de que los procesos geológicos que formaron ciertas montañas y valles, generaron entornos que favorecieron el surgimiento de la humanidad.

En muchos aspectos, los movimientos tectónicos (movimientos de la corteza terrestre) fueron los primeros responsables de que la humanidad evolucionara, según explican Royhan y Nahid Gani, cónyuges que forman este equipo de investigación, quienes argumentan que el proceso de elevación acelerada de montañas y tierras altas desde Etiopía hasta Sudáfrica, frenó la influencia de la humedad oceánica, convirtiendo las exuberantes selvas tropicales de entonces en un mosaico más árido de bosques y praderas de sabana, que, gradualmente, contribuyó a que nuestros ancestros descendieran de los árboles y comenzaran a caminar sobre dos piernas, una forma energéticamente muy eficiente de desplazarse para inspeccionar grandes áreas en busca de alimentos en un entorno más árido que el anterior.

Los investigadores describen esta extensión de casi seis mil kilómetros de tierras altas y montañas como "la muralla africana".

Debido a los movimientos tectónicos en el este de África, el paisaje cambió drásticamente. Ese nuevo paisaje controló el clima tanto a escala local como regional. Dicho cambio climático impulsó la evolución de los ancestros humanos con respecto a los primates.

Los humanos (Homo) y sus ancestros (incluyendo a los Ardipithecus, Paranthropus y Australopithecus) se separaron de los monos en el árbol evolutivo hace entre 7 y 4 millones de años.

Aunque la muralla africana comenzó a formarse hace unos 30 millones de años, estudios recientes demuestran que la mayoría de los levantamientos se produjeron hace entre 7 y 2 millones de años, justo cuando los homínidos se bifurcaban de los primates africanos, desarrollaban la bipedación y pasaban a tener un cerebro mayor y más evolucionado.

Según las conclusiones del estudio, el cambio de las selvas a un mosaico de bosques y sabanas no tuvo lugar al mismo tiempo en todo el este de África, y, a su vez, el este africano fue la última región del mundo donde se produjeron estos cambios.

Ex presidente de Brasil fue asesinado en la Argentina

Joao GoulartUn ex agente del servicio secreto uruguayo sostuvo que el mandatario Joao Goulart no murió de un paro cardíaco como todos pensaban, sino que  fue envenenado a pedido del gobierno militar brasileño. Los detalles del siniestro plan

Las dedeclaraciones del ex agente del servicio de Inteligencia uruguayo, Mario Neira Barreiro fueron divulgadas hoy el diario "Folha de Sao Paulo".

Barreiro, quien se encuentra preso desde 2003 en el penal de alta seguridad de Charqueadas, en el estado brasileño de Río Grande del Sur, dijo que espió durante cuatro años a Goulart y que participó del operativo que acabó con su muerte, ocurrida en Argentina en 1976.

Según la versión oficial, el ex presidente brasileño, quien fue depuesto de la Presidencia por un golpe militar en marzo de 1964, tras lo cual partió para el exilio, murió víctima de un ataque cardíaco.

Sin embargo, Barreiro afirmó al rotativo que Goulart fue envenenado después de haber sido vigilado por él mismo durante las 24 horas del día entre 1973 y 1976, año de su muerte.

"Estuve en la estancia de Maldonado (de propiedad de Goulart) para instalar una estación repetidora que captaba señales de los  micrófonos de dentro de la casa y nos las retransmitía", detalló Barreiro, quien precisó que el sistema permitía escuchar las conversaciones desde una distancia de hasta 10 ó 12 kilómetros.

Agregó que la orden de envenenar a Goulart partió del ex comisario del Departamento de Orden Política y Social (DOPS) de Sao Paulo, Sergio Paranhos Fleury, muerto en 1979, durante una reunión que mantuvo en Uruguay con dos comandantes que dirigían el "equipo Centauro", grupo encargado de espiar al ex presidente.

Barreiro dijo que los motivos para matar a Goulart se basaron en el contenido de escuchas telefónicas realizadas y transcritas por él, en las que el ex presidente hablaba de su deseo de volver a Brasil y criticaba al régimen militar de su país.

En opinión de Barreiro, lo que llevó al gobierno brasileño a mandar a matar a Goulart fueron interpretaciones "equivocadas y exageradas" de esas escuchas.

Según Barreiro, quien autorizó el asesinato del ex presidente, conocido como Jango, fue el entonces presidente de Brasil, Ernesto Geisel (1974-1979). Éste trasmitió la orden a Fleury, quien acertó con el gobierno uruguayo los detalles del operativo, llamado Escorpión, el cual habría sido acompañado y financiado por la Agencia de Inteligencia Americana (CIA).

El plan, según Barreiro, era mezclar comprimidos envenedados con los medicamentos que Goulart tomaba para el corazón, y que provocarían un efecto similar al de un ataque cardíaco.

De acuerdo con el medio, el ex agente uruguayo no expuso pruebas de sus declaraciones, y alegó que todo el asunto era tratado personalmente.

Barreiro puntualizó que el servicio de inteligencia uruguayo se vio obligado a cooperar con Brasil en el operativo, "porque era totalmente dependiente" del país vecino, pero que Goulart, para el gobierno uruguayo "era una persona que no tenía ninguna importancia".

Crucial avance hacia la creación de una vida artificial

WASHINGTON (AFP) — Investigadores estadounidenses del Instituto Venter produjeron el primer genoma sintético de una bacteria, una etapa crucial para la creación del primer organismo vivo artificial, cuyas aplicaciones potenciales son desde la producción de biocombustibles hasta el tratamiento biológico de desechos tóxicos.

Se trata de la mayor estructura de ADN -elemento base de la vida- jamás fabricada por el hombre, subrayaron los autores de esta investigación publicada en la revista Science del 24 de enero.

"Este es un avance alentador para nuestros investigadores y esta disciplina", celebró Dan Gibson, principal autor del estudio, en el cual también participó Craig Venter, fundador del Instituto y controvertido pionero de la biotecnología.

"No obstante, seguimos trabajando hacia el objetivo final de insertar un cromosoma sintético en una célula y lograr así la creación del primer organismo artificial", añadió.

Se trata de hecho de crear una bacteria nueva por completo injertándole un genoma fabricado a medida para que pueda cumplir una función específica.

"Hemos mostrado que es posible crear artificialmente grandes genomas y ajustar su tamaño, lo que abre el camino a potenciales aplicaciones importantes como la producción de biocombustibles", explicó el doctor Hamilton Smith, del Instituto Venter y uno de los coautores del trabajo.

También se podrían producir organismos artificiales para el tratamiento biológico de los desechos tóxicos o el secuestro del dióxido de carbono (CO2), aseguraron los autores del estudio.

Esta investigación "representa la segunda de tres etapas hacia la creación de un organismo vivo enteramente artificial", precisó Dan Gibson.

La primera etapa fue franqueada en 2007 con la exitosa transferencia de un genoma de una bacteria a otra bacteria, convertida en una especie diferente en el proceso.

Para la etapa final, sobre la cual ya trabajan los investigadores del Instituto Venter, intentarán crear una célula artificial de bacteria basada enteramente en el genoma sintético de la bacteria Mycoplasma genitalium que acaban de fabricar.

La bacteria M. genitalium posee uno de los genomas celulares más pequeños conocidos, con poco más de 580 genes, de ahí su interés para los investigadores. En comparación, el genoma humano cuenta con casi 30.000.

Estos investigadores explican que lograron "esta proeza técnica" produciendo químicamente los fragmentos de ADN de esta bacteria en su laboratorio, desarrollando nuevos métodos para ensamblarlos y reproducirlos. Previamente habían despojado al genoma de los genes inútiles, conservando solo aquellos estrictamente necesarios para las funciones biológicas.

"Cuando comenzamos esta investigación hace varios años, sabíamos lo difícil que sería llegar a un resultado, ya que nos aventurábamos en territorio totalmente desconocido", subrayó Hamilton Smith.

Pero otros científicos son más cautos, estimando que Venter y su equipo todavía están lejos de poder crear vida artificial.

Eckard Wimmer, profesor de biología molecular en el Departamento de Genética Molecular de la Universidad de Nueva York, se pregunta por qué el Instituto Venter no pudo ya, con este genoma artificial, recrear un organismo artificial.

Subrayó un comentario de los autores al final del estudio indicando que "el vector (genoma artificial) tal vez no era viable para transplantes experimentales".

Una opinión compartida por Helen Wallace, bióloga y portavoz de GeneWatch Gran Bretaña, que estimó que aunque el equipo de Venter ha logrado una proeza técnica, no es vida artificial.

"Venter no es Dios (...) Está a un largo camino de crear vida", dijo a AFP.

"Es un tipo de ingeniería genética que permitiría a la gente realizar cambios genéticos mucho mayores, lo que significa que en el futuro se podrían crear organismos con nuevas secuencias de genes", estimó.

La crisis de la deuda es la mayor amenaza para EE.UU.

Chalmers Johnson
Tom Dispatch

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

Durante el próximo mes, el Pentágono presentará su presupuesto para 2009 al Congreso y se puede apostar que será aún mayor que aquel exorbitante de 2008. Como el Ejército y los Marines, el propio Pentágono tiene más obligaciones que recursos y está bajo presión – y como los dos servicios, que se espera sumarán otros 92.000 soldados durante los próximos cinco años (con un coste estimado de 1.200 millones de dólares por cada 10.000), la reacción del Pentágono es de reducir jamás, sino expandir siempre, pedir siempre más.

Después de todo, existen esas desastrosas guerras afgana e iraquí que siguen engullendo dólares del contribuyente a diestro y siniestro. Y hay que pensar en lo que los entusiastas gustan de llamar "la próxima guerra," es decir: armas muy onerosas, todos esos aviones jet, barcos, y blindados para el futuro. Y no hay que olvidar los sistemas "de guerra centrada en Red" al estilo de Rumsfeld, todavía populares: (robots, aviones teledirigidos, satélites de comunicación, y cosas parecidas), para no hablar de los juguetes asesinos espaciales que en pleno desarrollo; y todos esos equipos arruinados en Iraq y Afganistán que tienen que ser masivamente reemplazados – y todos esos seres humanos arruinados que hay que atender.

El espíritu del problema se aprecia en un reciente editorial en la revista profesional Aviation Week & Space Technology:

"Lo que Washington debe encarar es que casi cinco años de guerra han dejado a las fuerzas de EE.UU. en peores condiciones que en toda una generación, sí, desde Vietnam, y restaurarlas requerirá refuerzos presupuestarios como nunca han existido en el pasado."

Incluso en las pocas ocasiones en las que – como en el caso del avión de carga C-17 de Boeing – el Pentágono ha decidido cancelar un proyecto, hay que pensar en el Congreso. Los contratos y subcontratos para sistemas de armas, cuidadosamente distribuidos a tantos Estados como sea posible, significan puestos de trabajo, y por ello el Congreso rechaza a menudo semejantes recortes. (Cincuenta y cinco miembros de la Cámara advirtieron recientemente al Pentágono de una "enérgica reacción negativa" si el financiamiento del C-17 fuera extirpado del presupuesto para 2009.) Todo esto, lleva a un menú de defensa apropiado para un glotón.

El Secretario de Defensa, Robert Gates, ya dijo que el financiamiento para 2009 "ha sido fijado en gran parte." Las gigantescas coaliciones militares-industriales - Lockheed Martin, Northrop Grumman, Boeing, Raytheon – han visto aumentar sus acciones en tiempos que de otra manera han sido traicioneros. Tienen esperanzas. Como señalara Ronald Sugar, presidente de Northrop: "Una gran potencia global como EE.UU. necesita una gran armada y una gran armada necesita una cantidad adecuada de barcos, y deben ser modernos y capaces" – y adivinad ¿qué compañía es la mayor constructora de barcos para la Armada?

No debiera haber nada sorprendente en todo esto, especialmente para aquellos de nosotros que han leído "Némesis: los últimos días de la república estadounidense" de Chalmers Johnson, el último volumen de su "Blowback Trilogy." Publicado en 2007, ya es un clásico sobre lo que el exceso de obligaciones y los recursos limitados del imperio significan para el resto de nosotros. La edición en rústica de "Némesis" aparece oficialmente hoy, precisamente cuando se derrumban los mercados bursátiles globales. Es simplemente una lectura obligatoria (y si ya lo has leído, compra una copia para un amigo). Mientras tanto, estudia el último informe magistral sobre cómo los cañones más poderosos que el Pentágono puede conseguir amenazan con hundir nuestro propio país. (Los interesados hagan clic aquí para ver una secuencia de una nueva película [en inglés]: "Chalmers Johnson on American Hegemony," en la serie Speaking Freely de los Estudios Cinema Libre en la que discute el keynesianismo militar y la bancarrota imperial.) Tom

¡A la bancarrota!

La crisis de la deuda es la mayor amenaza para la República EE.UU.

Autor: Chalmers Johnson

Los aventureros militares del gobierno de Bush tienen mucho en común con los dirigentes corporativos de la difunta compañía energética Enron. Ambos grupos pensaron que eran "los tipos más listos en la sala" de la película premiada de Alex Gibney sobre lo que anduvo mal en Enron. Los neoconservadores en la Casa Blanca y el Pentágono se pasaron de listos. Lo único que no encararon fue el problema de cómo financiar sus confabulaciones de guerras imperialistas y dominación global.

Como resultado, al llegar 2008, el propio EE.UU. se encuentra en la posición anómala de no poder pagar por sus propios altos niveles de vida o su derrochador, exageradamente grande, establishment militar. Su gobierno ni siquiera trata de reducir los ruinosos gastos de mantener enormes ejércitos permanentes, de reemplazar equipos que han sido destruidos o gastados en siete años de guerras, o de preparar una guerra en el espacio exterior contra adversarios desconocidos. En su lugar, el gobierno de Bush posterga esos costes para que sean pagados – o repudiados – por futuras generaciones. Esta redomada irresponsabilidad fiscal ha sido disfrazada usando numerosas artimañas financieras manipuladoras (como ser llevar a países más pobres a que nos presten sumas sin precedentes) pero viene rápidamente el momento del ajuste de cuentas.

Ha habido tres amplios aspectos en nuestra crisis de la deuda. Primero, en este año fiscal (2008) estamos gastando cantidades demenciales de dinero en proyectos de "defensa" que no tienen que ver con la seguridad nacional de EE.UU. Simultáneamente, mantenemos los impuestos sobre los ingresos de los segmentos más ricos de la población estadounidense a niveles sorprendentemente bajos.

En segundo lugar, seguimos creyendo que podemos compensar la erosión acelerada de nuestra base manufacturera y nuestra pérdida de puestos de trabajo a países extranjeros mediante masivos gastos militares – el así llamado "keynesianismo militar," que discuto en detalle en mi libro "Nemesis: The Last Days of the American Republic."

Al hablar de keynesianismo militar, quiero decir la errónea creencia de que políticas públicas concentradas en guerras frecuentes, inmensos gastos en armas y municiones, y grandes ejércitos permanentes pueden sustentar indefinidamente una economía capitalista acaudalada. En realidad, la verdad es todo lo contrario.

Tercero, en nuestra devoción por el militarismo (a pesar de nuestros limitados recursos), dejamos de invertir en nuestra infraestructura social y otros requerimientos para la salud a largo plazo de nuestro país. Son lo que los economistas llaman "costos oportunistas,"

cosas que no se hacen porque gastamos nuestro dinero en otras cosas. Nuestro sistema de educación pública se ha deteriorado de modo alarmante. No hemos asegurado la atención sanitaria de todos nuestros ciudadanos y hemos desatendido nuestra responsabilidad como el contaminador número uno del mundo. Lo que es más importante, hemos perdido nuestra competitividad como fabricante para necesidades civiles – un uso infinitamente más eficiente de recursos escasos que la fabricación de armas. Quisiera discutir cada uno de estos aspectos.

El actual desastre fiscal

Es virtualmente imposible exagerar el despilfarro que constituyen los gastos de nuestro gobierno en las fuerzas armadas. Los gastos planificados por el Departamento de Defensa para el año fiscal 2008 son mayores que todos los demás presupuestos militares combinados. El presupuesto suplementario para pagar por las actuales guerras en Iraq y Afganistán, que no forma parte del presupuesto oficial de defensa, es en sí mayor que los presupuestos militares combinados de Rusia y China. Los gastos relacionados con la defensa para el año fiscal 2008 excederán 1 billón de dólares por primera vez en la historia. EE.UU. se ha convertido en el mayor vendedor por sí solo de armas y municiones a otras naciones en la Tierra. Sin considerar las dos guerras actuales del presidente Bush, los gastos de defensa se han más que duplicado desde mediados de los años noventa. El presupuesto de defensa para el año fiscal 2008 es el mayor desde la Segunda Guerra Mundial.

Antes de que tratemos de desglosar y analizar esa suma inmensa, se precisa una advertencia importante. Las cifras sobre gastos de defensa se destacan por ser poco fiables. Las cifras publicadas por el Servicio de Referencia del Congreso y la Oficina del Presupuesto del Congreso no coinciden las unas con las otras. Robert Higgs, miembro sénior responsable de economía política en el Independent Institute, dice: "Un principio bien fundamentado es tomar el presupuesto básico total del Pentágono (siempre bien publicitado) y duplicarlo." Incluso una mirada a la ligera a artículos en la prensa sobre el Departamento de Defensa mostrará importantes diferencias en las estadísticas sobre sus gastos. Entre un 30 y un 40% del presupuesto de defensa es "negro," lo que quiere decir que esas secciones contienen gastos ocultos para proyectos confidenciales. No hay modo posible de saber qué incluyen o si sus montos totales son exactos.

Hay numerosas razones para esta prestidigitación presupuestaria – incluyendo un deseo de mantener el secreto por parte del presidente, del secretario de defensa, y del complejo militar-industrial – pero el motivo principal es que miembros del Congreso, que se benefician enormemente de los puestos de trabajo en la defensa y de proyectos oportunistas para congraciarse con el electorado en sus distritos, tienen un interés político en el apoyo al Departamento de Defensa. En 1996, en un intento de aproximar en algo los estándares contables dentro del poder ejecutivo a los de la economía civil, el Congreso aprobó la Ley de Mejora de la Administración Financiera Federal. Requería que todas las agencias federales contrataran a auditores externos para que revisaran sus libros y publicaran los resultados. Ni el Departamento de Defensa, ni el Departamento de Seguridad Interior lo han hecho una sola vez. El Congreso se ha quejado, pero no ha castigado a ninguno de los departamentos por ignorar la ley. El resultado es que hay que considerar que todas las cifras publicadas por el Pentágono son sospechosas.

Al discutir el presupuesto de defensa del año fiscal 2008, tal como fue entregado a la prensa el 7 de febrero de 2007, me han guiado dos experimentados y confiables expertos: William D. Hartung de la Iniciativa de Armas y Seguridad de la New America Foundation y Fred Kaplan, corresponsal de defensa de Slate.org. Están de acuerdo en que el Departamento de Defensa solicitó 481.400 millones de dólares para salarios, operaciones (excepto en Iraq y Afganistán), y equipamiento. También están de acuerdo en un cifra de 141.700 millones de dólares para el presupuesto "suplementario" para librar la "guerra global contra el terrorismo" – es decir las dos guerras actuales que el público en general podría pensar que están realmente cubiertas por el presupuesto básico del Pentágono. El Departamento de Defensa también solicitó 93.400 millones de dólares adicionales para pagar costos de la guerra no mencionados hasta ahora y, de modo más creativo, otra "asignación" (un nuevo término en documentos presupuestarios para la defensa) de 50.000 millones de dólares a ser cargados al año fiscal 2009. Esto lleva a un pedido total de gastos del Departamento de Defensa de 766.500 millones de dólares.

Pero hay mucho más. En un intento de disfrazar la verdadera dimensión del imperio militar estadounidense, el gobierno ha ocultado durante mucho tiempo importantes gastos relacionados con las fuerzas armadas en otros departamentos fuera de Defensa, Por ejemplo, 23.400 millones de dólares para el Departamento de Energía van al desarrollo y mantenimiento de ojivas nucleares; y 25.300 millones de dólares en el presupuesto del Departamento de Estado son gastados en ayuda militar al extranjero (sobre todo para Israel, Arabia Saudí, Bahrein, Kuwait, Omán, Qatar, los Emiratos Árabes Unidos, Egipto y Pakistán). Ahora necesitan otros 1.030 millones de dólares, fuera del presupuesto oficial del Departamento de Defensa, para incentivos de reclutamiento y de re-alistamiento para las fuerzas armadas de EE.UU. que carecen de recursos para cumplir con sus obligaciones, en comparación con sólo 174 millones de dólares en 2003, el año en el que comenzó la guerra en Iraq. El Departamento de Asuntos de Veteranos recibe actualmente por lo menos 75.700 millones de dólares, 50% de los cuales van para la atención a largo plazo de los terriblemente heridos entre los por lo menos 28.870 soldados heridos hasta ahora en Iraq y otros 1.708 en Afganistán. La suma es universalmente criticada por ser inadecuada. Otros 46.400 millones de dólares son destinados al Departamento de Seguridad Interior.

En esta compilación también faltan 1.900 millones de dólares del Departamento de Justicia para las actividades paramilitares del FBI, 38.500 millones de dólares para el Departamento del Tesoro destinados al Fondo de Retiro de las Fuerzas Armadas; 7.600 millones para las actividades relacionadas con las fuerzas armadas de la NASA; y bastante más de 200.000 millones en intereses por pasados desembolsos financiados con deudas. Esto lleva los gastos de EE.UU. para su establishment militar durante el actual año fiscal (2008), calculados de modo conservador, a por los menos 1,1 billones de dólares.

Keynesianismo militar

Semejantes gastos no son sólo obscenos desde el punto de vista moral, sino que son insostenibles desde el punto de vista fiscal. Numerosos neoconservadores y estadounidenses patrióticos mal informados creen que, incluso si nuestro presupuesto de defensa es inmenso, nos lo podemos permitir porque somos el país más rico de la Tierra. Lamentablemente, esa declaración ya carece de valor. La entidad política más rica del mundo, según el "Libro mundial de datos" de la CIA, es la Unión Europea. El PIB de la UE en 2006 (producto interno bruto – todos los bienes y servicios producidos en el interior) fue calculado como ligeramente superior al de EE.UU. Sin embargo, el PIB en 2006 de China fue sólo ligeramente inferior al de EE.UU., y Japón fue el cuarto país más rico del mundo.

Una comparación más convincente, que revela hasta qué punto nos va peor, puede ser encontrada en las "cuentas corrientes" de varias naciones. La cuenta corriente mide el superávit comercial neto o déficit de un país, más los pagos internacionales de intereses, royalties, dividendos, capital de ganancias, ayuda extranjera, y otros ingresos. Por ejemplo, para que Japón fabrique algo, debe importar todas las materias primas necesarias. Incluso después de hacer ese increíble gasto, todavía logra un superávit comercial de 88.000 millones de dólares por año con EE.UU. y goza del segundo balance de cuenta corriente del mundo por su tamaño. (China es número uno.) EE.UU., al contrario, es número 163 – el último de la lista, peor que países como Australia y el Reino Unido que también tienen grandes déficit comerciales. Su déficit de cuenta corriente en 2006 fue de 811.500 millones de dólares; el segundo peor fue el de España con 106.400 millones de dólares. Esto es lo que es insostenible.

No se trata sólo de que nuestro gusto por bienes extranjeros, incluyendo el petróleo importado, excede en mucho nuestra capacidad de pagar por ellos. Los financiamos a través de préstamos masivos. El 7 de noviembre de 2007, el Tesoro de EE.UU. anunció que la deuda nacional había excedido los 9 billones de dólares por primera vez en la historia. Fue sólo cinco semanas después de que el Congreso elevara el así llamado "tope del endeudamiento" a 9,815 billones de dólares. Si comenzamos en 1789, cuando la Constitución se convirtió en la ley suprema del país, la deuda acumulada por el gobierno federal no ascendió a 1 billón hasta 1981. Cuando George Bush llegó a presidente en enero de 2001, era de aproximadamente 5,7 billones. Desde entonces, ha aumentado en un 45%. Esta inmensa deuda puede ser explicada en gran parte por nuestros gastos en defensa en comparación con el resto del mundo.

Los diez principales gastadores militares y las cantidades aproximadamente que cada país presupuesta actualmente para su establishment militar son:

1. EE.UU. (presupuesto año fiscal 2008): 623.000 millones de dólares

2. China 2004): 65.000 millones

3. Rusia: 50.000 millones

4. Francia (2005): 45.0000 millones

5. Japón (2007): 41.750 millones

6. Alemania (2007): 35.100 millones

7. Italia (2003): 28.200 millones

8. Corea del Sur: 21.100 millones

9. India: (EST. 2005): 19.000 millones

10. Arabia Saudí (EST. 2005): 18.000 millones


 

Gastos militares totales del mundo (EST. 2004): 1.100.000 millones de dólares

Gastos totales del mundo (menos EE.UU.): 500.000 millones de dólares.

Nuestros excesivos gastos militares no se desarrollaron sólo en unos pocos años o simplemente debido a las políticas del gobierno de Bush. Lo han hecho durante mucho tiempo siguiendo una ideología superficialmente plausible y ahora se han arraigado en nuestro sistema político democrático en el que comienzan a hacer estragos. A esta ideología la llamo "keynesianismo militar" – la determinación de mantener una economía de guerra permanente y de tratar a la producción militar como si fuera un producto económico ordinario, aunque no haga ninguna contribución ni a la producción ni al consumo.

Esta ideología data de los primeros años de la Guerra Fría. Durante los últimos años de la década de los cuarenta, EE.UU. estaba obsesionado por ansiedades económicas. La Gran Depresión de los años treinta había sido superada sólo por el auge de la producción de guerra de la Segunda Guerra Mundial. Con la llegada de la paz y la desmovilización, hubo un temor dominante de que volviera la Depresión. Durante 1949, con la alarma por la detonación por la Unión Soviética de una bomba atómica, la inminente victoria comunista en la guerra civil china, una recesión interior, y el descenso de la Cortina de Hierra alrededor de los satélites europeos de la URSS, EE.UU. trató de preparar una estrategia básica para la guerra fría emergente. El resultado fue el militarista Informe del Consejo Nacional de Seguridad 68 (NSC-68) redactado bajo la supervisión de Paul Nitze, en aquel entonces miembro del Equipo de Planificación Política en el Departamento de Estado. Con fecha del 14 de abril de 1950, y firmado por el presidente Harry S. Truman el 30 de septiembre de 1950, estableció las políticas económicas públicas básicas que EE.UU. sigue aplicando hasta la actualidad.

En su conclusión, NSC-68 afirmó: "Una de las lecciones más significativas de nuestra experiencia en la Segunda Guerra Mundial fue que la economía estadounidense, cuando opera a un nivel que se aproxima a la eficiencia total, puede proveer enormes recursos para otros fines que el consumo civil mientras asegura al mismo tiempo un alto estándar de vida."

Con este concepto, los estrategas estadounidenses comenzaron a crear una masiva industria de municiones, tanto para contrarrestar el poder militar de la Unión Soviética (que exageraron consistentemente) como para mantener el pleno empleo y prevenir un posible retorno de la Depresión. El resultado fue que, bajo el liderazgo del Pentágono, se crearon industrias enteramente nuevas para fabricar grandes aviones, submarinos a propulsión nuclear, ojivas nucleares, misiles balísticos intercontinentales, y satélites de vigilancia y de comunicaciones. Esto llevó a aquello contra lo que advirtió el presidente Eisenhower en su discurso de despedida del 6 de febrero de 1961: "La conjunción de un inmenso establishment militar y de una gran industria de armamentos es nueva en la experiencia estadounidense" – es decir, el complejo militar-industrial.

En 1990, el valor de las armas, del equipamiento, y de las fábricas dedicadas al Departamento de Defensa representaba un 83% del valor de todas las fábricas y equipos en la manufactura estadounidense. Desde 1947 a 1990, los presupuestos militares combinados de EE.UU. ascendieron a 8,7 billones de dólares. En todo caso, la dependencia de EE.UU. del keynesianismo militar ha progresado a pesar de que la Unión Soviética ya no existe, gracias a los masivos intereses creados que se han atrincherado alrededor del establishment militar. Con el paso del tiempo, el compromiso simultáneo con cañones y mantequilla ha resultado ser una configuración inestable. Las industrias militares desplazan a la economía civil y conducen a severas debilidades económicas. La devoción al keynesianismo militar es, de hecho, una forma de lento suicidio económico.

El 1 de mayo de 2007, el Centro de Investigación Económica y Política de Washington, D.C., publicó un estudio preparado por la compañía de pronósticos globales Global Insight sobre el impacto económico a largo plazo del aumento de los gastos militares. Guiada por el economista Dean Baker, esta investigación mostró que al llegar aproximadamente al sexto año, después de un estímulo inicial de la demanda, el efecto del aumento de los gastos militares se vuelve negativo. Sobra decir que la economía de EE.UU. ha tenido que hacer frente a crecientes gastos de defensa durante más de 60 años. Baker estableció que, después de 10 años de mayores gastos de defensa, habrá 464.000 menos puestos de trabajo que en un panorama con una línea de fondo que se basa en menos gastos de defensa.

Baker concluyó:

"A menudo se cree que las guerras y los aumentos de gastos militares son buenos para la economía. En los hechos, la mayoría de los modelos económicos muestran que los gastos militares desvían recursos de los usos productivos, como ser el consumo y la inversión, y reducen en última instancia el crecimiento económico y el empleo."

Son sólo algunos de los numerosos efectos nocivos del keynesianismo militar.

Vaciando la economía estadounidense

Se creía que EE.UU. podía permitirse tanto un masivo establishment militar y un alto estándar de vida, y que necesitaba ambos para mantener el pleno empleo. Pero no fue así. Al llegar los años sesenta, comenzó a notarse que la entrega de las mayores empresas manufactureras de la nación al Departamento de Defensa y la producción de bienes sin ningún valor de inversión o consumo comenzaban a desplazar las actividades económicas civiles. El historiador Thomas E. Woods, Jr., observa que, durante los años cincuenta y sesenta, entre un tercio y dos tercios de todo el talento de investigación estadounidense fueron desviados hacia el sector militar. Es imposible, desde luego, saber qué innovaciones no ocurrieron como resultado de esa diversión de recursos y capacidad mental para servir a los militares, pero durante los años sesenta comenzamos a notar que Japón nos estaba sobrepasando en el diseño y la calidad de una serie de bienes de consumo, incluyendo electrodomésticos y automóviles.

Las armas nucleares proveen una ilustración impresionante de estas anomalías. Entre los años cuarenta y 1996, EE.UU. gastó por lo menos 5,8 billones de dólares en el desarrollo, ensayo, y construcción de bombas nucleares. En 1967, el año pico del arsenal nuclear, EE.UU. poseía unas 32.500 bombas atómicas y de hidrógeno movedizas, ninguna de las cuales, afortunadamente, fue utilizada. Ilustran perfectamente el principio keynesiano de que el gobierno puede proveer puestos que hacen cuenta de que fueran de trabajo para mantener a la gente con empleos. Las armas nucleares no fueron sólo el arma secreta de EE.UU., sino su arma económica secreta. En 2006, todavía teníamos 9.960. Actualmente no hay un uso juicioso para ellas, mientras que los billones que fueron gastados en ellas podrían haber sido utilizados para solucionar los problemas de seguridad social y atención sanitaria, educación de calidad y acceso a la educación para todos, para no hablar de la retención de puestos de trabajo altamente calificados dentro de la economía estadounidense.

El pionero en el análisis de lo que se perdió como resultado del keynesianismo militar fue el difunto Seymour Melman (1917-2004), profesor de ingeniería industrial y de investigación de operaciones en la Universidad Columbia. Su libro de 1970: "Pentagon Capitalism: The Political Economy of War," fue un análisis profético de las consecuencias no intencionadas de la preocupación estadounidense con sus fuerzas armadas y su armamento desde el comienzo de la Guerra Fría. Melman escribió (pp. 2-3):

"Desde 1946 a 1969, el gobierno de EE.UU. gastó más de 1.000.000 de millones de dólares en las fuerzas armadas, más de la mitad bajo los gobiernos de Kennedy y Johnson – el período durante el cual la administración estatal [dominada por el Pentágono] fue establecida como una institución formal. Esta suma de tamaño sorprendente (trata de imaginar 1000 millones de algo) no expresa el coste del establishment militar para la nación en su conjunto. El verdadero coste es medido por lo que se ha dejado de lado, por el deterioro acumulado en muchas facetas de la vida por no poder aliviar la miseria humana de larga duración."

En una importante exégesis de la relevancia de Melman en la actual situación económica estadounidense, Thomas Woods escribe:

"Según el Departamento de Defensa de EE.UU., durante las cuatro décadas de 1947 a 1987 utilizó (en dólares estadounidenses de 1982) 7,62 billones en recursos de capital. En 1985, el Departamento de Comercio estimó el valor de la maquinaria y equipamiento de la nación, y de la infraestructura, en justo por sobre 7,29 billones. En otras palabras, le cantidad gastada durante ese período podría haber duplicado el capital social estadounidense o modernizado y reemplazado su inventario existente."

El que no hayamos modernizado o reemplazado nuestro bien capital es uno de los principales motivos por los que, al llegar el Siglo XXI, nuestra base manufacturera se ha evaporado en la práctica. Las máquinas herramienta – una industria en la que Melman era una autoridad – constituyen un síntoma particularmente importante. En noviembre de 1968, un inventario de cinco años reveló (p. 186) "que un 64% de las máquinas herramienta para trabajos en metales utilizadas en la industria de EE.UU. tenían diez años o más. La edad de este equipo industrial (taladros, tornos, etc.) significa que el inventario de máquinas herramienta de EE.UU. es el más antiguo de todas las principales naciones industriales, y marca la continuación de un proceso de deterioro que comenzó con el fin de la Segunda Guerra Mundial. Este deterioro en la base del sistema industrial certifica el continuo efecto debilitador y agotador que ha tenido el uso militar de capital y del talento de investigación y desarrollo en la industria de EE.UU."

Nada se ha hecho en el período desde 1968 para cambiar drásticamente estas tendencias y eso lo muestran nuestras masivas importaciones de equipamiento – desde máquinas médicas como ser aceleradores de protones para la terapia radiológica (hechos sobre todo en Bélgica, Alemania y Japón), e incluso coches y camiones.

Nuestro breve ejercicio como la "única superpotencia" del mundo llegó a su fin. Como escribió el profesor de economía de Harvard Benjamin Friedman:

"Una y otra vez ha sido siempre el principal país prestamista del mundo el país superior en términos de influencia política, influencia diplomática, e influencia cultural. No es por accidente que hayamos relevado a los británicos al mismo tiempo que tomamos... la tarea de ser el principal país prestamista del mundo. Actualmente ya no somos el principal país prestamista del mundo. En los hechos somos ahora el mayor país deudor del mundo, y seguimos ejerciendo influencia sólo sobre la base de proezas militares."

Parte del daño causado no podrá ser rectificado jamás. Hay, sin embargo, algunos pasos que este país tiene que dar urgentemente. Incluyen que se revoquen los recortes de impuestos de Bush para los ricos de 2001 y 2003, que comencemos a liquidar nuestro imperio global de más de 800 bases militares, que eliminemos del presupuesto de defensa todos los proyectos que no estén relacionados con la seguridad nacional de EE.UU., y que cesemos de utilizar el presupuesto de defensa como un programa keynesiano de creación de empleos. Si lo hacemos tendremos una posibilidad de librarnos por un pelo. Si no lo hacemos, enfrentamos la probable insolvencia nacional y una larga depresión.

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Chalmers Johnson es autor de: "Nemesis: The Last Days of the American Republic," que acaba de ser publicado en edición en rústica. Es el volumen final de su "Blowback Trilogy," que también incluye "Blowback" (2000) y "The Sorrows of Empire" (2004).

Para fuentes [en inglés] sobre gastos militares globales, vea: (1) Global Security Organization, "World Wide Military Expenditures" as well as Glenn Greenwald, "The bipartisan consensus on U.S. military spending"; (2) Stockholm International Peace Research Institute, "Report: China biggest Asian military spender."]

Copyright 2008 Chalmers Johnson

Nunca hemos tenido unas mejores relaciones con el continente. Y nunca EEUU estuvo más aislado

Bernardo Gutiérrez
Público

Ricardo Alarcón siempre habla después de un gran silencio. Escucha. Calla en profundidad. Y tras estudiar/analizar el silencio, las verdades que surgen tras la calma, responde.

Y entonces, no sobra una palabra. Cada una de ellas es un dardo, un misil certero que desestabiliza las dudas que cuestionan sus planteamientos. Y es que conoce a la perfección los argumentos y flaquezas del enemigo.

Fue durante 12 años Embajador Permanente de Cuba en la ONU. Después, ministro de Asuntos Externos. Sin lugar a dudas, es el máximo experto en Estados Unidos del gobierno de Castro. Y, además, domina como nadie la política interna, ya que desde el 1993 es el presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular. Por eso -por dominar las relaciones internacionales y las internas- muchos le colocan como uno de los máximos candidatos a suceder a Fidel Castro. Un detalle: no tiene barba. Y generalmente - a lo mejor por eso- cae bien a los estadounidenses por su aparente moderación.

Hace una semana se celebraron las elecciones de Cuba. Disidentes y medios extranjeros las critican. ¿Cómo defendería su sistema electoral?

Se tiene la idea de que es una potestad de los partidos y no de la gente. Es una objeción que se hace desde Europa, que no haya partidos...Ellos han sustituido la idea original de la democracia por la partidocracia. España sí tuvo tradición de participación, los cabildos, por ejemplo. Existieron antes de la democracia participativa. Una forma que vinculaba a la gente con el poder local. La democracia occidental tiene principalmente dos problemas: cómo se postula el candidato y el acceso de la gente para votar. ¿Por qué nadie se pregunta por qué diablos son candidatos en EEUU? Detrás ellos apenas hay recursos financieros que hacen que puedan pagar anuncios en televisión... En nuestro caso: la base es la circunscripción electoral. Más o menos el barrio. En octubre se escogieron en cada barrio los candidatos.

¿Cómo se eligen?

Un periodista americano, el domingo, me preguntó. Are you running for president? (¿eres candidato a presidente?) Y yo dije, no, en este país no se "corre for president". No sé si me van a empujar. Aquí no somos candidatos. El requisito fundamental es que seas propuesto por otros y aprobado por un colectivo. La capacidad para postular, la tiene cualquiera. En España, al que salga a la calle diciendo, "yo quiero postular a ser alcalde" le llevan al manicomio. Haz la prueba.

Principalmente en el Madrid de Gallardón y Esperanza Aguirre...

(risas). Y no debería ser así. Debería ser lo normal, que no sea un partido quien nombre a sus candidatos...

El 96% de los cubanos participó cuando el voto no es obligatorio. ¿Hay presión para votar en Cuba?

Tiene varias explicaciones. Votar no es tan distante como la gente como en otras partes. En octubre, todo el mundo sabe quién es el candidato, quién lo ha propuesto, dónde vive.

¿Pero hay libertad en el voto?

Hay una gran libertad en el voto. Lo que pasa es que una gran mayoría si ejercido el "voto unido", porque tiene un nivel de aceptación este sistema electoral...

Los críticos dicen que hay ciertas presiones sociales...

Puede ser. Hay presión popular, entre los propios vecinos...pero nadie obliga.

Usted afirmó en una entrevista en Juventud Rebelde que la democracia es una utopía. ¿A qué se refería?

Lo dije sin criticar a nadie. Pero a todo el mundo, vaya. A todos los que desvergonzadamente se presentan como si encarnaran un sistema democrático. Eso es una tomadura de pelo, una falta de respeto. La democracia es igual a la utopía. Y lo aprendí leyendo autores europeos, precisamente. La idea de delegar en alguien que represente esa soberanía, es una ficción. Sólo en una sociedad ideal, de igualdad, igualdad, solidaridad, fraternidad, alguien podría representar cabalmente a los demás. Pero no es así. Es una quimera.

La democracia no vale para Cuba entonces...

No es eso. Esa idea colonialista de que Cuba debe democratizarse, debe "ser como soy yo"...es una majaradería notable.

En estos momentos se están llevando en Estados Unidos las elecciones primarias de candidatos. ¿Qué opinión le merece? ¿Preferiría a algún candidato sobre otro?

En realidad, nadie sabe quienes van a ser los candidatos. Otras veces estaba cantado. En los demócratas los principales contendientes son un negro y una mujer, nunca había sucedido. Puede pasar cualquier cosa.

¿Por qué no vota el 50% de los americanos?

Mucha gente no quiere, pero muchos no pueden votar porque no los dejan. Si en EEUU se aplicará el sistema de inscripción de votación universal... Hay una serie de obstáculos creados para eso. En EEUU depende de las regulaciones de los estados. Hay que inscribirse. . Y curiosamente, hasta el voto, es en días laborables. Si te mudas para otro estado, es como si fueras Cristóbal Colón, llegas a un nuevo mundo. Algunos estados piden 10 años de residencia. El 25% de los estadounidenses no residen en su estado.

¿Existe en EEUU diferencias entre los demócratas y los republicanos?

Yo hablo del partido republicrata. Dos partidos, una sola tendencia. Curiosamente tengo puntos en común con el ultraderechista Ron Paul, candidato republicano. Cree en la absoluta libertad del individuo. Dice cosas delirantes, como que EEUU se retire del FMI o de la ONU, todo lo que sea restricción al derecho del individuo. Pero está en contra del bloqueo de Cuba, de la guerra de Irak. Desde el ultra individualismo es difícil entender por qué prohibir viajar a un país próximo o vender comida a Cuba. Pero los candidatos van a ser los más centrados, los del pensamiento único

Insisto. ¿Prefiere Obama o Hillary?¿Quien sería más beneficioso para Cuba?

El único que se ha propuesto un nuevo enfoque, dialogar con todo el mundo, hasta con Chávez, Cuba...que está en contra de prohibir viajar a Cuba, ha sido Obama. Pero eso es lo que dicen en la campaña. Vamos a ver qué pasa en la realidad...

¿Simples promesas de campaña?

Se dedican a ofrecer cosas. Ellos mismos saben que no se están comprometiendo a nada. En Europa tienen un grado de autenticidad mayor. En el tema de Cuba: los republicanos endurecen la política de Bush. En los demócratas. Hillary ha respaldado la política de Bush. Obama la ha criticado. Los candidatos se interesan más por los que les dan dinero que por los que van a votar.

Parece que los cubanos de Miami están divididos...algunos piden el fin del bloqueo.

Lo que llamamos la mafia batistiana, los viejos, siguen controlando el discurso anti Castro. Pero la vida siguió su curso. Tienen hijos, nietos. Algunos murieron. Hay candidatos contra Díaz-Balar o hasta de Liliana Ross, la más fuerte. Elemento novedoso: quieren cambiar la política con respecto a Cuba. Levantar prohibiciones de viajes y remesas. Cuando Bush endureció la política contra Cuba, surgieron voces. Irónicamente, va a influenciar mucho en las elecciones. Van a votar a un candidato u otro, dependiendo de lo que digan de Cuba. Por es muy difícil que se mantenga por mucho tiempo esa política. La política anti Cuba está agotada.

¿Hasta que punto el propio mercado va a influir en la ruptura del bloqueo? Ahora mismo hay una delegación de empresarios de California en La Habana, negociando al exportación de comida, maquinaria, a Cuba..

Hay varias corrientes que empujan a la ruptura. En 2007, me he encontrado en La Habana a más gente de California que de España. No sólo empresarios, si no políticos, religiosos, representantes cívicos, juristas. ¡Con el apoyo del gobernador! Obama hizo una declaración en el Miami Herald, abogando por el final de las prohibiciones de los viajes a Cuba, antes de ir a Miami.

En marzo, España celebra sus elecciones. ¿Qué significaría la vuelta de la derecha española para Cuba?

¿Usted cree en la existencia de Dios?

No. Pero si facilita la respuesta...

Iba a decirte que no es posible que si Dios existe fuese a permitir una catástrofe de semejante tamaño...No quiero meterme en la política española. Pero lo cierto es que España, y lo he hablado con políticos de toda Europa, es más respectada desde que llegó Zapatero. Hasta los que creen en dios se persignarán y dirán, pensando en Aznar, no, no, tanta desgracia no.

¿Qué significó la figura de Aznar para Cuba y América Latina y qué significaría el triunfo de Mariano Rajoy?

El regreso del aznarismo a España, cuando se va Bush, sería un anacronismo. Para qué. Que acompañen a Bush en su destierro. Este mundo tiene muchas desgracias. Pero hay vida después de Bush. Cualquier cosa que pase, pasa por no Bush. El PP perdió el tren en el mundo. Pero hasta en Estados Unidos, donde las políticas de Bush van a acabar. Hay un consenso de rechazo a la política que ha encargado BUSH y que España trató de seguir, con Aznar. No hay un sólo candidato americano que se apoye en el actual presidente. Los republicanos están marcando distancia. Porque no son suicidas, no están locos. La política de Bush está derrotada.

En España, hay miembros del PP que también se distancian de Aznar...

El aznarismo sin Aznar no es gran cosa, como el bushismo sin Bush. En EEUU todo el mundo quiere un cambio. En España, ya se produjo.

¿Desde Cuba, qué percepción se tiene del terrorismo islámico internacional?

Fidel advirtió después del 11S de lo grave que sería responder al 11S con violencia, que no iba a ser la solución. Y siete años después, el terrorismo no ha desaparecido. Hay nuevos terroristas creados por los bombardeos americanos, por las masacres, por el odio que han generado. Sin esa política, no habría habido el desastre en Madrid. Bush y sus aliados, Aznar, tienen muchos muertos a sus espaldas...

Al mismo tiempo, EEUU no encarcela a terroristas como Luis Posada Carriles, implicado en atentados internacionales...

Ahí está la intrínseca falsedad e hipocresía de esa política. Porque el mismo régimen que ha creado ese caos a nivel planetario protege a Luís Posada Carriles a Orlando Bosch. En América Latina, nadie se cree ese cuento de la lucha contra el terrorismo. El resto del mundo no sabe nada de estos personajes gracias a esa cosa curiosa que llaman libertad de prensa. Hay una doble moral en esta lucha contra el terrorismo.

Quería abordar la nueva política de América Latina. ¿Qué significa el giro a la izquierda de América Latina para Cuba?

Como le gusta decir a Rafael Correa, América no vive una época de cambios si no un cambio de época. Quiero recordar un hecho. Cuando cayó el muro de Berlín, todo el mundo se enteró, los medios hablaron hasta la saciedad. Nadie se fijó que al mismo tiempo se producía el caracazo, la sublevación de la gente contra el neoliberalismo, el principio de una época. ¿Por qué no se habló de ello en el mundo? Porque había que hablar de la caída del bloque comunista. Lo que pasa ahora en América Latina, empezó ese día, se cayó un sistema allá pero acá se cayó otro. El proyecto económico y político que los yanquis diseñaron para este continente fracasó.

Lo cierto es que en América Latina no impera un modelo único de izquierdas...Se habla mucho de Lula y Castro, modelos opuestos.

Se intenta dividir. La izquierda buena, la mala, desde el reduccionismo. Es una confluencia, desde distintos puntos, diversas corrientes de pensamientos. En general: cuestiona el orden económico y político del mundo, busca la independencia real. Y la integración, unión, de todos los países de la región. Nosotros nunca hemos tenido unas mejores relaciones con el continente. Y nunca EEUU estuvo más aislado.

Cuba tiene buenas relaciones incluso con Colombia, un régimen muy cercano a Bush. En la liberación de los rehenes de las FARC estaba el embajador de Cuba en Venezuela...

Sí, pero a petición del propio Uribe, que por cierto, dio las gracias a Fidel Castro y a Cuba. Tenemos excelentes relaciones con todo el continente, y no todos están en la izquierda. Uribe es el mejor ejemplo.

Cuba entra en el 50 año de la revolución. ¿El ciclo se ha completado? ¿Qué falta para consumar las ideas de la revolución?

Cincuenta años después de la revolución francesa habían vuelto los reyes, había pasado Napoleón...Comparando con ellos, no nos fue tan mal. La revolución ha tenido una continuidad. Fuera, apenas se preguntan si Fidel va a seguir o no. Hace rato que quedó en la historia como un triunfador. Lo mejor, es que está ahí. En condiciones distintas que tenía cuando era joven atleta.

El sistema cubano se asocia indisolublemente a Fidel. ¿Realmente el sistema se mantendría sin Fidel?¿Se habría mantenido tanto tiempo?

¿Tú puedes creer que un sistema social perdure más de medio siglo sólo por un hombre? Castro es un ser extraordinario, tiene grandes méritos. Pero el proceso le trasciende. Fuera hay un interés de caricaturizar. De decir: todavía están gobernando en Cuba los mismos barbudos. Tratan de no ver que la revolución cubana se mantiene con un amplio respaldo popular. Si buscas en los archivos del ABC, la crítica entonces era a unos mozalbetes, muchachotes, unos irresponsables que tomaron el poder.

Ahora los principales líderes cubanos también tienen cierta edad ...

Encuentras personas en el régimen cubano personas que nacieron después de la revolución, varias generaciones que han ido pasando. La media de la asamblea de diputados es 45 años.

Aseguró el domingo pasado que "votaría por Fidel con las dos manos y todos los días...." ¿Va a haber cambio el 24 de febrero o Fidel va a continuar al frente?

Ahora la comisión se reúne por los 614 diputados. Que cada uno diga quién piensa que debe dirigir la asamblea y el consejo de Estado. Hay incertidumbre. No puedes asegurar qué va a llegar como propuesta. Yo di la mía. Yo voto por él. No quiere decir que haya que obligarlo. Él puede decir, no jodas, no...

¿Existe relevo revolucionario entonces?

No tengo la menor duda. Todavía hablan en Miami, que Fidel está muerto, en Miami. Que fue un doble que habló con Lula. Hay una diferencia entre Fidel y Raúl. Fidel es hacia fuera, Raúl es reservado, discreto, pocas palabras. Dos estilos muy diferentes. Pero ni un ápice de diferencia en pensamiento.

¿Más de lo mismo entonces?

Lo que no puedes pretender es decir, vamos a sustituir a este por otro. Tengo a otro Fidel. Pero nadie es clonable.

Cuba ha hecho una prueba piloto de Cuba sin Fidel, pero con Fidel. ¿Es una ventaja?

Claro. Pero cuando Fidel se enfermó, Bush y Condoleezza Rice dijeron: "no vamos a aceptar a Raúl Castro". Pues mira, chico, lo han tenido que aceptar. Se creó un riesgo. Había gente en Washington que quería invadir Cuba. Y aquí estamos. Es una prueba de estabilidad, de armonía institucional.

Raúl ha abierto la puerta a cambios y reformas. ¿Cuáles deberían ser los primeros pasos a tomar?

Lo primero... no lo tengo claro. Creo que Raúl es un tipo con gran sentido político, empezó con la alimentación. Ya hay municipios que tienen oferta de leche fresca, problema resuelto. La producción de alimentos ha aumentado, con un nuevo precio a los productores. Raúl ha mejorado el estilo de trabajo, el modo de hacer las cosas. En la Asamblea vamos a estudiar cómo nos relacionamos con la gente, con sus problemas. El viernes se trata el ahorro de la energía, la producción de petróleo...

En la calle se habla de flexibilización migratoria. También de la propiedad privada. Poder vender coches, casas...

Se afrontará eso. Pero la alimentación es prioritario.. En cuanto a políticas migratorias. Llevamos mucho tiempo haciendo cambios. Pero nos trasciende. No puedes decir, todo el que quiera emigrar a España puede hacerlo. ¿Sí, pero, qué dice España? EEUU, es el que tiene más peso. Pero desde su lado ha habido endurecimiento de las condiciones.
Se hizo un listado enorme, a través de asamblea, de los problemas de Cuba.

¿El gobierno está desbordado con estas peticiones?

Raúl hace cosas muy buenas. Se está haciendo un estudio sobre prohibiciones que generan violaciones, y que son prohibiciones equivocadas, fuera de época. Conozco el gran inventario que se ha hecho. Pero es difícil decir qué es lo prioritario.

Un ex asesor del Banco Mundial dice que la vida de Rafael Correa corre peligro

REBELION  27-01-2008
 
Asegura que los ex presidentes de Ecuador, Jaime Roldós, y de Panamá, Omar Torrijos, fueron asesinados

John Perkins, ex asesor del Banco Mundial, reveló que durante su gestión debía persuadir y corromper a políticos para que sus países entregaran lucrativos proyectos a contratistas de empresas estadounidenses, asimismo, confirmó que los ex presidentes de Ecuador, Jaime Roldós, y de Panamá, Omar Torrijos, fueron asesinados y no murieron en accidentes aéreos. Por otra parte, señaló que la vida del Presidente de la República Rafael Correa podría correr peligro.

"Nosotros, sicarios económicos, ingresamos al país, diciendo '¡Qué bueno! Ustedes no pueden pagar su deuda', entonces hay que darnos un favor, vender su petróleo a nuestras compañías a un precio bajo, o hay que votar con nosotros en Naciones Unidas o conceder una base militar en su país de los Estados Unidos, como Manta del Ecuador, y así hemos conseguido ese imperio global, el primero del mundo", indicó Perkins.

Perkins explicó que cuando él o sus colegas no cumplían con su misión, entraban en acción lo que él llama "chacales" que podían asesinar inclusive. Un ejemplo de esto, dijo, son Jaime Roldós, de Ecuador y Omar Torrijos, de Panamá.

"Pero yo sabía que si yo fallé, entonces "los chacales" iban a entrar para asesinar, y eso es lo que pasó", señaló Perkins en entrevista concedida al programa noticiero "Contextos" de la cadena Telemundo, Univisión en Miami, y que fuera emitida aprovechando el sistema Youtube en el programa "El Poder de la Palabra" de Ecuadorinmediato.com/radio.

Asimismo, aseguró que las reglas se mantienen hasta la actualidad, por lo que considera que la vida del Presidente Rafael Correa, quien mantiene una política progresista en el Ecuador, está en peligro.

"Yo tengo mucho miedo de lo que pueda pasar a Rafael Correa, yo creo que su vida ahora está en peligro", fue contundente Perkins.

Respecto a por qué la vida del presidente Rafael Correa estaría en peligro y no la vida de Hugo Chávez, presidente de Venezuela, Perkins indicó: "En los Estados Unidos, creo, tienen bastante miedo de Hugo Chávez, de Venezuela, porque Venezuela tiene tanto que proveer y nosotros vamos en necesitar más y más en los Estados Unidos, y Venezuela es muy importante para nosotros, por eso estamos andando suavemente con mucho cuidado con Hugo Chávez , en cambio yo creo que el Ecuador no es tan importante, no tiene tanto petróleo y un Presidente como Correa puede ser un ejemplo".

Aseguró que ha expresado la misma inquietud en una entrevista realizada en Telemundo. "Entonces por eso yo creo que él es blanco más importante y que la vida de él está en peligro", sentenció.

Perkins es autor de dos libros, uno de ellos llamado: "Confesiones de un Sicario Económico".