12 junio, 2007

Seleccionan abejas más resistentes a la Varroa

Actualizado 3:00 A.M. (hora local)

  La Habana, martes 12 de junio de 2007. Año 11 / Número 163

Periódico Granma

Es de las medidas aplicadas en Cuba para enfrentar el parásito que más daño causa internacionalmente en la apicultura

Raisa Pagés

La selección genética de las abejas más resistentes y el manejo correcto de los colmenares constituyen medidas principales que emplea Cuba contra la Varroa, un parásito que ocasiona las mayores pérdidas en la apicultura internacionalmente.

Adolfo Pérez Piñeiro, director del Instituto de Investigaciones Apícolas, explicó a Granma que este ácaro provocó una elevada mortandad en su ataque inicial, ocurrido entre 1996-97, lo cual originó que 10 000 colmenas fenecieran.

Aunque en el mundo se aplican productos químicos contra esta enfermedad, no son métodos convenientes, pues todo lo que se introduce en la colmena deja residuos en la miel, aun los controles biológicos, aclaró.

Las prácticas correctas en el manejo del apiario por parte de los productores y el cambio anual de la abeja reina de las colmenas de producción de miel, reducen los niveles de infestación de la Varroa.

Alberto Morales, criador de abejas reinas en el Instituto, indicó que forma parte del trabajo la observación de los hábitos higiénicos de los enjambres, cómo se limpian de los parásitos y sacan las larvas infestadas cuando detectan el ácaro en sus crías.

De las colmenas más tolerantes al ácaro, sacan larvas para criar reinas y las introducen en las llamadas colmenas educadoras, aquellas que están en orfandad porque no tienen "monarca" que asegure la postura, lo cual induce el proceso de cría de abejas reinas.

Las abejas más tolerantes a la Varroa son marcadas y enviadas en diminutas cajas a los centros de reproducción de reinas de diferentes territorios.

NO HAY INDICIOS DE FUGA

El fenómeno de la desaparición de las abejas que tocó la alarma en diferentes países, no se ha observado en Cuba, señaló Pérez Piñeiro. Apuntó que las últimas investigaciones vinculan ese síndrome al movimiento excesivo de los apiarios hacia diferentes zonas agrícolas para brindar servicios de polinización, lo cual combinado con otros factores, al parecer induce una depresión inmune en las colmenas y provocan su colapso.

En la apicultura a escala mundial se trabaja cada vez más en función de la polinización de los cultivos para asegurar elevados rendimientos, eficiencia productiva y alta calidad de los frutos.

Pérez Piñeiro aclaró que en Cuba se hacen traslados de colmenas a cortas distancias dentro de cada provincia, para buscar los lugares de floración de las plantas silvestres, fuentes de producción de la miel.

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