31 mayo, 2007

Pierden empresarios de EE.UU. oportunidades de negocios en Cuba

 Actualizado 5:45 P.M. (hora local)

  La Habana, jueves 31 de mayo de 2007. Año 11 / Número 151

Periódico Granma

Nuestro país seguirá aumentando las compras de alimentos en el exterior

María Julia Mayoral fotos: Jorge Luis González
ma.julia@granma.cip.cu

Anualmente Cuba importa unos 1 600 millones de dólares en productos alimenticios en condiciones muy difíciles por los efectos del bloqueo establecido por el gobierno de Estados Unidos. No obstante, se espera que las compras en el exterior continúen creciendo a fin de mejorar e incrementar el suministro de alimentos al pueblo, en la mayoría de los casos a precios subsidiados mediante la canasta básica.

En opinión de Kirby Jones, muchos en EE.UU. que quieren levantar el bloqueo, pero todavía resulta un proceso político muy difícil.

Lo anterior fue ratificado por Pedro Álvarez Borrego, presidente de ALIMPORT, en la ronda de negociaciones que desde este lunes sostienen ejecutivos de esa entidad con empresarios del sector agrícola estadounidense.

Las operaciones unidireccionales con firmas de EE.UU. (tienen prohibido comprar a nuestro país) siguen ejecutándose en un ambiente restrictivo, entre otras razones por la imposibilidad de acceder al financiamiento público y privado norteamericano.

Para el asesor comercial Kirby Jones, participante en las conversaciones con ALIMPORT, las limitaciones no responden a la lógica de lo establecido, "pues es legal vender productos agrícolas y comida a Cuba. Fue aprobado por el Congreso y por el Presidente; sin embargo, en términos prácticos el Ejecutivo hace que la aplicación de la ley resulte tan difícil como pueda serlo", comentó el también presidente de la asociación comercial EE.UU.-Cuba.

En declaraciones a la prensa, Kirby se refirió a "los muchos que en EE.UU. quieren levantar el bloqueo". Poco a poco, apreció, estamos progresando, pero todavía resulta un proceso político muy difícil.

El especialista, quien aludió a las posiciones contrapuestas dentro del Congreso estadounidense en relación con el tema, consideró que los mecanismos para realizar las ventas "son muy raros; con ningún otro país hay que utilizar bancos de terceros", ejemplificó.

Debido a las prohibiciones de viaje, William Hawks nunca antes había estado en La Habana, ahora lo hace al frente de la delegación del estado de MIssissippi en los contactos con ALIMPORT. Según dijo en la inauguración del evento, "estamos plenamente comprometidos con el fin de las barreras políticas que separan a nuestros dos países". La libertad de comercio y de viajar de los ciudadanos norteamericanos, consideró, es un derecho que se debe permitir y alimentar por ambos gobiernos.

John Newcombe, otro integrante de la comitiva de Mississippi, opinó que el embargo no solo perjudica al pueblo cubano, sino también a los granjeros norteamericanos. Antes de establecerse el bloqueo, destacó, Cuba era nuestro principal mercado de arroz y queremos rescatarlo. En igual sentido se pronunció Marvin Lehwer, de la federación de arroceros de EE.UU. Debemos exportar, informó, entre el 45 y el 50% de nuestras cosechas, pero el comercio internacional del arroz está dominado por muchas estricciones a las importaciones; así que hay muy pocos mercados abiertos. Ese no es el caso de Cuba, distinguió. Además, "por sus niveles de compra resulta uno de los más importantes consumidores del continente americano y resulta muy poco probable que esa tendencia cambie en el futuro".

En circunstancias comerciales normales, recalcó, Cuba de la noche a la mañana podría ser nuevamente el mayor mercado del arroz de Estados Unidos, y habría que ver, al mismo tiempo, el efecto multiplicador de esos negocios, pues no solo representaría para nosotros el ingreso de millones de dólares, sino también la posibilidad de generar más empleos en EE.UU.

Un intercambio bilateral normalizado, advirtió, permitiría a Cuba generar más divisas y de ese modo aumentar la capacidad de compra de alimentos para su población y para los turistas.

Entre las múltiples trabas existentes, el presidente de ALIMPORT comentó que la prohibición de acceso a financiamiento público y privado norteamericano (una práctica común en el comercio mundial) influye notoriamente en el concepto Riesgo País; ello incrementa los costos financieros de las transacciones entre el 3% y el 5%, e incluso más. Solo por ese concepto, el perjuicio ascendió a aproximadamente unos 21, 8 millones de dólares en el 2006.

Dichas restricciones, con su consecuente efecto en la liquidez, ha provocado que varios proveedores tradicionales, para cubrirse de sus posibles pérdidas, soliciten formas de pago que garanticen mayor seguridad en los cobros, lo cual encarece las operaciones. Durante el 2006 en las compras a Estados Unidos, ALIMPORT se vio precisada a inmovilizar fondos por un período de 10 a 15 días antes de la recepción de las mercancías, indicó Pedro Álvarez.

Además, al no poder realizar pagos en dólares de los EE.UU. a terceros países, los bancos cubanos tienen que comprar monedas de reembolso para cada una de esas operaciones, con las consiguientes pérdidas por concepto de riesgo cambiario. ALIMPORT, señaló su presidente, estima que durante el año anterior la afectación por esa causa estuvo el orden de los 30 millones de dólares.

Álvarez, quien precisó los efectos de otras muchas restricciones, recordó que la retención de los pagos cubanos en el año 2004, por parte de la OFAC (Oficina de Control de Activos Extranjeros, del Departamento del Tesoro de EE.UU.), creó una gran inseguridad en las entregas de una parte de los suministros destinados a la canasta básica de la población en nuestro país.

Como consecuencia, subrayó, fue necesario destinar unos 300 millones de dólares para realizar compras en otros orígenes, incluso lejanos, con perjuicios adicionales debido a las largas travesías y los altos fletes.

Ahora, advirtió, aparece otro esfuerzo de la extrema derecha en EE.UU. para impedir la normalización de las relaciones: el denominado Comité de Acción Política por la Democracia en Cuba, el cual se encarga de desestimular la acción de los legisladores federales que apoyan nuestras relaciones sin restricciones ni condicionamientos.

Álvarez, quien ratificó el propósito de cerrar contratos por más de 100 millones de dólares en la actual ronda con empresarios estadounidenses, anunció que ALIMPORT negociará las entregas del primer cuatrimestre del 2008, durante la XXV Feria Internacional de La Habana, convocada para inicios de noviembre venidero.

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