19 mayo, 2007

Robert Kennedy sospechaba de la pandilla cubana, la CIA y la Mafia

Actualizado 3:00 A.M. (hora local)

  La Habana, sábado 19 de mayo de 2007. Año 11 / Número 139

Periódico Granma

GABRIEL MOLINA

Las sospechas de Robert Kennedy recién reveladas sobre la participación de las pandillas de origen cubano e italiano al servicio de la CIA en el magnicidio de su hermano, arrojan nueva luz sobre la protección de la familia Bush al terrorista Luis Posada Carriles.

Robert Kennedy yace en, el suelo del Hotel Ambassador de Los Ángeles, dos meses después de haber dicho que reabriría el caso del magnicidio.

El diario Chicago Tribune reveló el domingo último que Robert F. Kennedy sospechó —y comenzó a investigar desde el primer momento—, el 22 de noviembre de 1963, que el asesinato del Presidente fue una conspiración de esos grupos, pues él conocía mejor que nadie las motivaciones que los movían, por haber estado trabajando con ellos para derrocar a Fidel Castro y ahogar a la Revolución cubana, después del fiasco de Playa Girón, en la Bahía de Cochinos.

EN SILENCIO HA TENIDO QUE SER

Las revelaciones aparecen en un artículo en ese diario el domingo 13 de mayo, del escritor David Talbot, sobre su libro Brothers: The Hidden History of the Kennedy Years, editado en estos días por la afamada firma Simon and Schuster.

Al centro, dos de los tres agentes de la CIA que, "casualmente", se encontraban en el Ambassador el día del asesinato de Robert Kennedy.

Robert Kennedy había aprendido que en Washington lo mejor era guardar secreto cuando se trabajaba en algo importante. Por eso desinformó durante varios años, diciendo en público que ninguna investigación traería a su hermano de regreso. Pero, en realidad, desde esa misma tarde del magnicidio, es posible seguir la pista de su investigación, ya que comenzó enseguida a utilizar frenéticamente el teléfono desde su casa en Hickory Hill, y a convocar allí a sus ayudantes principales, para reconstruir los hilos del crimen.

El entonces Secretario de Justicia concluyó que la senda del atentado estaba bien lejos del ex marino Lee Harvey Oswald, quien ya había sido arrestado. Así se convirtió secretamente en el primer —y más importante— teórico de la conspiración asesina.

Fuentes de la CIA comenzaron a diseminar su propia visión conspirativa, desde las primeras horas del crimen, enfocándolo en la defección de Oswald hacia la Unión Soviética y su supuesto apoyo a Fidel Castro, que predicaba un grupo secretamente organizado por la Compañía con el código secreto AMSPEL, relató Talbot.

Ese llamado Directorio Estudiantil difundió una grabación que decían habían hecho a Oswald, defendiendo al líder cubano en Nueva Orleans. Alegaban que el supuesto asesino tenía lazos con el Comité de Justo Trato para Cuba.

Pero Robert Kennedy nunca creyó que el asesinato fue un complot comunista. Él miraba en dirección opuesta, enfocándolo en sus sospechas sobre las secretas operaciones anti-Castro de la CIA en el turbio bajo mundo en que él había navegado como hombre puntero de su hermano sobre el tema de Cuba. Irónicamente, las sospechas de Robert nacieron por hacer él la parte del trabajo que le correspondía: provocar el derrocamiento de Fidel Castro.

En esas tareas que le asignó el presidente Kennedy después de la fracasada invasión, conoció la cloaca de intrigas constituida por los elementos que participaban en los complots para asesinar al Presidente de Cuba. Especialmente le chocó el plan organizado por la CIA con los pandilleros cubanos y los capos mafiosos italo-americanos John Rossellli, Sam Giancana y Santos Trafficante.

A estos y otros padrinos había perseguido con saña Robert Kennedy en los primeros años de los cincuenta, como consejero del Comité especial del Congreso que investigaba a los raqueteros y en sus años como Secretario de Justicia en el Gobierno de su hermano. También sabía cómo los tres grupos odiaban y calificaban de traidores a los Kennedy, por el desenlace de Bahía de Cochinos en 1961 y la Crisis de los Cohetes en 1962.

EL SOSPECHOSO MUNDO SINIESTRO DE MIAMI

En el siniestro mundo de espías, pandilleros y terroristas cubanos de Miami, fue donde Robert Kennedy rápidamente acumuló sus sospechas el mismo 22 de noviembre. En los años sucesivos hasta su propio asesinato, el 5 de junio de 1968, pudo reunir un impresionante cuerpo de evidencias que sustentan por qué Robert se sintió obligado a mirar en esa dirección.

La más reciente evidencia aparecida, además de los testimonios en el Congreso, los documentos gubernamentales desclasificados y hasta las veladas confesiones, ha sido la revelación del reputado espía fallecido en enero, hace solo cuatro meses, E. Howard Hunt. El organizador de los plomeros de Watergate admite en su libro póstumo American Spy, que la Compañía pudo haber estado involucrada en el magnicidio. En notas manuscritas y una grabación dejada al morir, fue más lejos, pues admite que en 1963 él participó en una reunión de miembros de la CIA, en una casa de seguridad en Miami, donde se discutió sobre un atentado contra el Presidente.

LA MAFIA DE CHICAGO Y LA DE MIAMI

La noche del magnicidio, Robert Kennedy telefoneó en Chicago a Julius Draznin, quien es un experto en corrupción en los sindicatos, para preguntarle sobre una posible conexión en Dallas de la Mafia. También llamó a su investigador estrella en la Secretaría de Justicia, Walter Sheridan, quien se encontraba en Nashville esperando por el juicio del antiguo némesis de Robert, el dirigente de los camioneros, Jimmy Hoffa.

Si Kennedy tenía algunas dudas sobre la participación de la Mafia en el magnicidio, las disipó dos días después, cuando Jack Ruby disparó contra Oswald en el sótano de la estación de policía donde estaba preso el presunto asesino de su hermano.

Sheridan le suministró rápida evidencia de que Ruby había sido pagado en Chicago por un cercano asociado de Hoffa, Allen M. Dorfman, consejero jefe del Fondo de Retiro de los Camioneros e hijastro de Paul Dorfman, dirigente laboral y vínculo principal con la Mafia de Chicago. Días después, Draznin, hombre de Kennedy en el antiguo feudo de Al Capone, proveyó más evidencias con un informe completo acerca de los lazos de Ruby con la Mafia. Cuando le llevaron la lista de las llamadas que Ruby había hecho en los días del asesinato, dijo a su ayudante Frank Mankiewicz que la lista era como un duplicado de la gente que yo llamaba a testificar ante el Comité que investigaba a los raqueteros.

Respecto a la CIA, Robert sabía que el director, John McCone, no la controlaba. Richard Helms es quien está a cargo de la Agencia, comentó con otro ayudante, John Seigenthaler.

El propio día 22 tuvo una reveladora conversación con Enrique Ruiz Williams, un amigo, veterano de la invasión de Bahía de Cochinos, a quien dejó estupefacto cuando le dijo: Uno de tus colegas lo hizo.

La CIA y los grupos cubanos enemigos de Castro trataban de conectar al alegado asesino con el régimen de La Habana. Pero para Williams quedó claro que Robert Kennedy no compraba la versión. Evidencias recientes sugieren —anota Talbot—, que Robert había escuchado el nombre de Oswald largo tiempo antes de que irrumpiera en las noticias alrededor del mundo, y que conectaba a ese hombre con la guerra subterránea del Gobierno norteamericano contra Cuba. Con su arresto en Dallas, Kennedy aparentemente comprendió que la campaña clandestina contra Castro se había convertido en un bumerán contra su hermano.

Miembros de la familia y también íntimos amigos dicen que ese fin de semana del atentado, Robert, desvelado, andaba cavilando solo sobre la muerte de su hermano. Dijo ese día que John había sido víctima de un poderoso complot que creció al margen de una de las operaciones anti-Castro secretas. No había nada que se podía hacer sobre ese punto, agregó. La Justicia tendría que esperar hasta que pudiera retomar la Casa Blanca.

A través de los años, Kennedy ofrecería rutinarios endosos al Informe Warren y su teoría del tirador único. Pero en privado, continuó trabajando asiduamente para esclarecer la muerte de su hermano, en preparación para reabrirlo si en algún momento obtenía el poder para hacerlo.

Después que dejó el Departamento de Justicia en 1964 y fue elegido para el Senado por Nueva York, Kennedy viajó a México, donde buscó información sobre el misterioso viaje de Oswald en septiembre de 1963, dos meses antes del crimen. Mankiewicz y él llegaron a la conclusión de que probablemente era un complot que envolvió a la Mafia, a los exiliados cubanos y oficiales de la CIA. En marzo del 68, durante su campaña para candidato a la presidencia, se dirigió a un tumultuoso mitin de estudiantes en Nortridge, California, quienes le gritaron que querían saber quién mató al Presidente, que abrieran los archivos.

Robert sabía que si se refería a ello, el tema iba a dominar la campaña en vez de otros candentes asuntos, como la guerra en Viet Nam y la segregación racial en el país. Pero él se dirigía siempre a los estudiantes con sorprendente sinceridad y dejó en una pieza a Mankiewicz cuando después de alguna duda, respondió: Pueden estar seguros de que no hay nadie más interesado que yo. Sí, yo reabriré el caso.

OTRA VEZ LA CIA

Tal vez estaba firmando su sentencia de muerte. Dos meses después, también caería asesinado.

Recientemente fue descubierto que el grupo de oficiales CIA sospechoso del asesinato del Presidente, estaba presente, más allá de sus funciones, en el hotel donde fue asesinado Robert, el candidato seguro a ganar la presidencia.

Cuando se recuerda que el oficial del caso del trabajo sucio contra Cuba fue largo tiempo George Bush padre; cuando se recuerda que Bush padre era el vicepresidente durante la época del escándaloso tráfico de armas por drogas en Centroamérica, de lo que sabe y tiene todo el terrorista y prófugo de la justicia confeso; cuando se recuerdan tantos otros inconfesables crímenes de la pandilla del CIA-GATE, se comprende mejor que Luis Posada Carriles, también sospechoso en el asesinato de Kennedy, que estaba ese día en Dallas y es señalado por el Informe del Congreso que lo investigó, pueda chantajear a George Bush hijo.

1 comentario:

parapiti pora dijo...

ADQUISICIONES DE LA CIA EN PARAGUAY
Por Luis Agüero Wagner http://itaiputecidos.zoomblog.com

A raìz de nuestra posición sobre la no renovación de la licencia a RCTV en
Venezuela, fuimos aludidos con innumerables inexactitudes en
el diario dirigido por Aldo Zuccolillo, hermano de un delator de la policía
polìtica de Stroessner y cuñado de una de las piezas claves del asesinato de
Orlando Letelier en Washington en los años 70 (Conrado Pappalardo), asì como alabardero del genocida Jorge Rafael Videla y gran benefactor del centro de detenciòn y tortura de la dictadura paraguaya con donaciones de dinero. Considerando de quienes viene, la menciòn automáticamente se convierte en una amenazante advertencia, por lo que no està demàs ahondar en algunos detalles.
Las alusiones se dieron en una columna del
periodista Edwin Brítez, ex jefe de la sección política de Abc Color,
cercano colaborador del filizzolismo (se le conoce como ayudante del senador José Nicolás Morínigo en varias publicaciones) y pareja de la directora de comunicación social de la Presidencia de la República Alicia de Brítez, que con frecuencia integra la comitiva oficial de Nicanor Duarte Frutos en sus frecuentes excursiones recreativas por cuenta del Estado.
Dice Aldo Zuccolillo -por intermedio de Brítez- que es víctima
de nuestras campañas, confundiendo los roles
desempeñados. Para ser víctima se requiere de una situación injusta, que no
se da en este caso, pues todo lo que hemos publicado sobre el aludido
personaje está perfectamente documentado y no escapa un milímetro a la verdad. Todo el Paraguay sabe que el amo de Abc Color se autodefine en su delirio como luchador contra la dictadura, siendo que apoyó a la misma por casi dos décadas de manera abyecta e incondicional, llegando a jactarse
muchas veces de haber recibido a Stroessner en el local de su diario, y
habiéndole dedicado loas suficientes desde sus editoriales como para
empapelar toda la ciudad. También menciona como víctima a Alcibíades
González Delvalle, como si hubiésemos inventado su paso por las ensangrentadas dependencias del Ministerio del Interior en tiempos de Édgar L. Ynsfrán. Lo que puedo añadir al respecto es que probablemente allí el defenestrado director de Cultura de la Municipalidad se inició como campeón de la libertad de expresión, obligando a "hablar" y expresarse libremente a los presos políticos mientras eran torturados en ese lugar.
Sobre los enredos de estos personajes con su otrora gran benefactor Alfredo
Stroessner, resulta cada vez más evidente que respondieron a desacuerdos particulares o de negocios y no ideológicos o políticos, dado el rabioso anticomunismo y maccartismo del que hacen gala, que alcanza en sus escritos un admirable vuelo que hubiera envidiado el mismo Stroessner. No pretendo pontificar sobre los asuntos de Venezuela, que en realidad preocupan poco a la sociedad
paraguaya, que tiene sus propios problemas y mucho más acuciantes que la
libertad para ver telenovelas de mal gusto de los venezolanos, aunque
reconozco que deben ser muy preocupantes para los intocables padres de la
patria periodística que lograron su tajada del espectro radioeléctrico por
decreto de Stroessner, o montaron sus diarios con dinero público o del
narcotráfico. No el balde el mismo senador Jesse Helms enviò a sus
emisarios a solicitar protecciòn de algunos de estos personajes cuando
instalò su empresa de telefonìa celular en Paraguay, en sociedad con otros
grandes filántropos como Jorge Mas Canosa. Negar en principio privilegios a estos ilustres personajes por desinformado le costò por entonces al gobierno paraguayo permanecer dos años sin embajador norteamericano (que en un paìs como Paraguay, con polìticos sin autonomìa de pensamiento, es como estar a
la deriva).
Sobre el tema de los estudiantes venezolanos que se manifiestan "espontáneamente" contra Chávez
como pretende hacer creer el recadero de Zuccolillo, me permito informarle que los fondos que pagan la insurgencia universitaria en Caracas provienen -según lo han informado ellos mismos- de La Pequeña Habana de Miami, asiento
de la terrorífica colonia batistiana.Para más detalles,
en esta sobresale como ilustre miembro el terrorista Luis Posada Carriles, quien confesó a la periodista venezolana Alicia Herrera haber sido el autor del atentado con bomba contra el vuelo Cu 455 de Cubana de Aviación, que el
6 de octubre de 1976 costó la vida a los 77 pasajeros y tripulantes de
varias nacionalidades que llevaba a bordo cuando estalló sobre las islas Barbados.Con toda seguridad, Aldo Zuccolillo y sus asalariados están absolutamente de acuerdo con que Posada Carriles haya sido liberado "por razones humanitarias" hace unas semanas, dado lo mucho que aprueban la política del presidente W. Bush, al punto de promover su trasnochado bushismo pro ALCA en Paraguay utilizando como pretexto el tema de
Itaipú para disparar contra el Mercosur.

¿LUCHADORES CONTRA STROESSNER O AGENTES DE POTENCIAS EXTRANJERAS?:


La mayorìa de la población considera a Zucolillo y Humberto Rubìn como supuestos luchadores en pro de la democracia, siendo muy distinta la realidad. Estos y muchos otros sencillamente prestaron servicios a la embajada norteamericana, cobrando fuertes sumas en dòlares para promover en Paraguay, en 1989, un cambio acorde a las conveniencias de los Estados Unidos. Sòlo Rubìn percibiò por su trabajo de la Nacional Endowment for Democracy 342.000 dòlares, de los màs de un millòn que desembolsaron en los ùltimos meses del gobierno de Stroessner. Para màs detalles, consultar: http://itaiputecidos.zoomblog.com


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Lista parcial de lo que la CIA compró en Paraguay


SAKA (transparencia, en guaraní), integrada por cinco organizaciones no gubernamentales, recibió entre 1989 y 1993 una cantidad no especificada de dólares del NDI.
GESTION LOCAL (Raúl Monte Domecq y Guillermina kanonnikoff). Recibe fondos de USAID “para la publicación de material didáctico para comisiones vecinales”. No se especifica la suma de dinero recibido hasta la fecha.
DECIDAMOS. Organización fundada en marzo de 1989, recibe fondos de USAID “para la publicación de material didáctico”. No se especifica la suma de dinero recibido hasta la fecha. Actualmente son trece las instituciones que integran Decidamos.
INSTITUTO DE GEOPOLÍTICA Y ESTUDIOS INTERNACIONALES (IPEGEI). Vinculado al Dr. Edgar Linneo Ynsfrán(+), temible ex ministro del Interior de Stroessner (1956-1966). Recibió 55.000 dólares para promover la “discusión de ideas relacionadas a la transición paraguaya hacia la democracia”.
RADIO CÁRITAS. Recibió 40.000 dólares para “sus programas de educación cívica, consistentes en entrevistas con tribuna libre”.
MUJERES POR LA DEMOCRACIA (MPD). Recibió 106.000 dólares para “promover los ideales democráticos en el Paraguay”.
CENTRO PARAGUAYO DE ESTUDIOS SOCIOLÓGICOS (CPES). Fundado en 1964 por Domingo Rivarola. Recibió 27.500 dólares para “una campaña intensiva de educación cívica…en las zonas rurales de Paraguay”.
FUNDACIÓN PARAGUAYA PARA LA COOPERACIÓN Y DESARROLLO. Recibió 95.000 dólares “para la promoción continua de la integración del sector privado dentro de la economía pública. Su referente principal Martín Burt, ex intendente de la ciudad de Asunción.
CENTRO DE ESTUDIOS DEMOCRÁTICOS (CED). Recibió 164.404 dólares “para promover la educación cívica”.
CENTRO DE INFORMACIÓN Y RECURSOS PARA EL DESARROLLO (CIRD). Organización fundada en el 1988 “con el fin de apoyar a las organizaciones de la sociedad civil”. El CIRD recibe fondos de USAID, y como cliente privilegiado de USAID, funciona como vocero oficioso de la Embajada Norteamericana en Paraguay. Su principal referente es Agustín Carrizosa.
INSTITUTO DE DERECHO Y ECONOMÍA AMBIENTAL (IDEA). Recibe ayuda económica de la National Endowment for Democracy (NED), entre otras cosas para ayudar a combatir la insuficiente persecución penal a consecuencia de conducta negligente o dolosa de funcionarios del Ministerio Público”. Su referente principal es Patricia Abed.
CENTRO DE ESTUDIOS Y FORMACIÓN PARA EL ECODESARROLLO (ALTER VIDA). Una o¬nG muy vinculada a profesionales universitarios, fue fundada hacia 1985. Recibe ayuda económica de USAID. Uno de sus referentes es Jorge Lara Castro.
ASOCIACIÓN DE EMPRESARIOS CRISTIANOS (ADEC). En 1997 la ADEC recibió 84.900 dólares de la IAF, por dos años, “Para realizar estudios, encuestas y talleres a fin de promover el diálogo entre el sector empresarial y el no gubernamental sobre los problemas de la pobreza y el logro de un desarrollo más equitativo y sostenible en Paraguay; fomentar más estrecha colaboración entre esos sectores, y facilitar mayor responsabilidad social y filantropía en el sector privado”. Sus referentes principales son: Beltrán Macchi Salin, Ricardo Carrizosa, Guillermo Fronciani, Carolina Galeano de Bestard, Natalia Hienstand, Mario Romero Lévera, Hugo Royg Aranda, Roberto Urbieta Amigo, Juan Carlos Descalzo, Gloria Ayala Person, Daniel Baudelet, José Antonio Bergues, Gabriel Cosp, Pedro Fadul Niella, Pascual Rubiani Yanho, Padre Antonio Cosp, Antonio Osvaldo Peralta, Hugo Acosta Cardozo, Sara Talavera, etc. http://www.adec.org.py/
COMITÉ PARAGUAY–KANSAS (CPK). En 1997 el CPK recibió 62.000 dólares de la IAF, por dos años, “Para la promoción del trabajo voluntario de jóvenes, su participación y aptitudes de liderazgo en el desarrollo local por medio de capacitación, asistencia técnica y la creación de un fondo para iniciativas juveniles, a fin de apoyar 50 proyectos de desarrollo comunitario iniciados por jóvenes en 14 comunidades”.http://www.cpk.org.py/
ASOCIACIÓN AFRO PARAGUAYA KAMBA CUA. En el 2006 la AAPKC recibió 35.000 dólares, por un año, para realizar “una encuesta en 2.375 hogares afro paraguayos de tres comunidades sobre los problemas sociales que los afectan y comunicará los resultados a organizaciones en Paraguay y otros países. Residentes de las comunidades recibirán capacitación en la recopilación y procesamiento de datos primarios. Son socios en la encuesta organizaciones de base, Organizaciones Mundo Afro y la Dirección General de Estadísticas y Censo del Paraguay”.
CENTRO INTERDISCIPLINARIO DE DERECHO SOCIAL Y ECONOMÍA POLÍTICA. En el 2006, el CIDSEP recibió 116.300 dólares por dos años. “El CIDSEP ofrecerá a líderes afiliados a organizaciones vecinales capacitación para ser promotores legales que asesoren y defiendan los intereses de los residentes de seis comunidades de bajos ingresos de Asunción. Consolidará su equipo de abogados expertos que ofrecen servicios gratuitos y que se han comprometido a asesorar a los 150 promotores que, a su vez, asesorarán a alrededor de 3.000 individuos”.
FUNDACIÓN ARLEQUÍN TEATRO. En el 2006, la FAT recibió 132.700 dólares, por dos años. “la FAT ayudará a alrededor de 240 adolescentes de cinco centros educativos en dos municipios urbanos, y a sus padres y maestros, a identificar, estudiar, discutir y atender las prioridades de la comunidad”
CASA DE LA JUVENTUD-PARAGUAY. En el 2004 la Casa de la Juventud recibió 127.000 dólares, por dos años, que “proporcionará apoyo institucional, educativo y técnico a organizaciones para jóvenes. La donación de la IAF apoyará la participación de los jóvenes en audiencias públicas, fortalecerá sus destrezas para la búsqueda del consenso y financiará el diseño de campañas públicas de información y el otorgamiento de pequeñas donaciones a jóvenes paraguayos de aproximadamente 10 localidades. “La Casa” espera beneficiar a cerca de 4.200 jóvenes de vecindarios de bajos ingresos”. Sus referentes principales son Rocío Casco y Karina Rodríguez. (Nota: Camilo Soares, vinculado a la Casa de la Juventud, y Richard Ferreira, del Sindicato de Periodistas del Paraguay (SPP), asistieron a la Segunda Asamblea del Movimiento Mundial por la Democracia, organizada por la National Endowment for Democracy, realizada en la ciudad de São Paulo, Brasil, del 12 al 15 de noviembre del año 2000. World Movement for Democracy - Second Assembly Report-
Fuente: http://www.wmd.org/second_assembly/participants.html - 52k -
COOPERATIVA LA NORTEÑA Y LA ESCUELA AGRÍCOLA DE CARUMBEY (Departamento de San Pedro). Reciben ayuda económica de USAID. El martes 2 de agosto del 2005, el entonces Embajador de los Estados Unidos de América, John F. Keane, visitó el Departamento de San Pedro, se reunió con el Gobernador y con el Intendente de la ciudad de San Pedro. Keane visitó la Cooperativa La Norteña, que cuenta con el apoyo de USAID; ya en Santa Rosa del Aguaray, el Embajador Keane visitó la Municipalidad, que también cuenta con apoyo de USAID.