28 septiembre, 2006

Surge una esperanza contra la diabetes

ALEJANDRA CHAPARRO

Especial para El Nuevo Herald

Un novedoso procedimiento quirúrgico realizado en Miami podría ser crucial para quienes sufren de diabetes tipo 1. La prestigiosa revista New England Journal of Medicine acaba de publicar los resultados de un estudio que podría convertirse en una gran promesa en el proceso de restaurar la producción de insulina y controlar los niveles de azúcar en la sangre de quienes sufren esa terrible enfermedad.

El procedimiento consiste en tomar un grupo de células del páncreas (que producen insulina) de un donante para implantarlas en el paciente diabético, lo que le ayudaría al control metabólico.

''Durante el proceso de trasplante, las islas de células son separadas del donante e instaladas en el paciente diabético, donde empiezan a producir insulina'', dijo Camillo Ricordi, director académico del Instituto de Investigación sobre Diabetes de la Escuela de Medicina Miller y profesor de la Universidad de Miami (UM).

El hallazgo más importante del estudio fue que el trasplante de esas células puede restituir la producción de insulina a largo plazo, y lograr la estabilidad de la glucosa en quienes padecen esta forma de diabetes, la más severa. El mal suele presentarse en la infancia o en los adultos jóvenes, y se caracteriza por un tratamiento intensivo con insulina.

''Más de las dos terceras partes de las células implantadas para producir insulina continúan funcionando después de dos años de realizado el trasplante'', señaló Ricordi, quien fue el investigador principal.

''Sin embargo, la incapacidad de alcanzar la independencia en la producción de insulina en todos los pacientes, y el lento pero progresivo deterioro de la función de las células a lo largo del tiempo, indican claramente que tenemos que renovar los esfuerzos para definir mejores estrategias contra el rechazo [de las células]'', aclaró el especialista, ``sin necesidad de usar la combinación de drogas que puedan ser desfavorables a largo plazo y ocasionar efectos secundarios indeseados''.

Nueve centros de investigación en el mundo, seis en Norteamérica y tres en Europa, participaron en el estudio, incluido el Instituto de Investigación de Diabetes de la Escuela de Medicina Miller de UM.

El estudio, organizado por el National Institute of Health Immune Tolerance Network, tiene como fin establecer centros que estén en vías de hacer trasplantes que funcionen por más tiempo.

El estudio fue realizado en 36 personas con diabetes tipo 1, y a quienes se les trasplantó células pancreáticas de donantes fallecidos. De los 36 individuos, 16 vivieron durante un año sin insulina y obtuvieron un control adecuado de la glucosa; 10 consiguieron una función parcial y 10 no cumplieron el objetivo. De los 16 que vivieron un año sin insulina, cinco no la han necesitado por dos años.

La conclusión es que el transplante de células puede mejorar notablemente el control de la glucosa y estabilizarla, pero conseguir la independencia de la insulina es muchas veces difícil de lograr.

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